Esta vez no cuela

Artículo publicado en Expansión el 9 de abril de 2009

Con la trascendental misión de “cambiar el modelo de crecimiento” presentaba el Sr. Rodríguez Zapatero el relevo del Sr. Solbes por la Sra. Salgado al frente de la cartera de Economía y Hacienda. Ahí es nada: cambiar el modelo de crecimiento. Lo que el presidente no ha explicado es cómo va a lograrlo en esta ocasión. ¿Acaso no era ya éste su objetivo hace cinco años cuando concurrió a las elecciones de 2004? Eso al menos fue lo que escuché de boca del Sr. Sebastián el día 28 de febrero de 2004 cuando les explicó a mis alumnos el programa económico del PSOE en la Universidad Pompeu Fabra.

Tenía España un problema económico muy serio. Crecíamos a tasas elevadas y se generaba empleo a ritmo similar, de modo que la productividad por ocupado apenas avanzaba o lo hacía a tasas inferiores a las de otros países avanzados. Nuestros precios crecían también con más rapidez que los de nuestros competidores y cada año aumentaba el porcentaje del PIB que se financiaba endeudándonos en el exterior, una situación insostenible a medio plazo. ¿Por qué apenas crecía la productividad y mejoraba la competitividad? Porque nuestro crecimiento se sustentaba en la construcción. Había que impulsar otros sectores más intensivos en conocimiento y tecnología avanzada y acometer reformas para fomentar la competencia y facilitar la movilidad laboral. Ésa era la música y sonaba bien.

El diagnóstico era en lo esencial correcto y el Sr. Rodríguez Zapatero tuvo la oportunidad de ponerse manos a la obra cuando, contra todo pronóstico, ganó las elecciones el 14 de marzo de 2004. Se creó de inmediato la Oficina Económica del Presidente y puso al Sr. Sebastián al frente del más numeroso equipo económico con el que ha contado ningún presidente desde 1978. En febrero de 2005, diez meses después de la victoria electoral, el Sr. Sebastián y los secretarios de Estado de Economía y Hacienda presentaron un plan para “dinamizar la economía” que incluía un centenar de medidas y el compromiso de revisarlo anualmente para “demostrar que no era humo”. Cualquiera que no sea un perfecto incauto sabe que anunciar 100 medidas es el paso previo para incumplirlas todas, una cortina de humo para ocultar la incapacidad de adoptar la docena de medidas verdaderamente imprescindibles. De los prometidos informes de seguimiento y revisión, nunca más se supo.

Una de las propuestas estrellas del programa era la reforma del IRPF. El Sr. Sebastián abogaba por un tipo único del 30% con un mínimo exento en la base de 12.000€ para dotar al gravamen de cierta progresividad.
Todavía estamos esperando alguna explicación por que no se ha reformado un impuesto que el Sr. Sebastián caracterizó como “injusto, ineficiente, excesivamente complejo, obsoleto e ineficaz en términos de recaudación”. Otra de las propuestas avanzaba la creación de una empresa estatal para promover la vivienda en alquiler y facilitar la movilidad laboral, limitada, se decía, por la estrechez del mercado de alquiler. En este caso, la Sociedad Pública de Alquiler se creó en abril de 2005, pero su labor ha resultado tan insignificante (9.561 contratos desde enero de 2006) como gravosa. Me atrevería incluso a afirmar que el 99% de los españoles desconoce siquiera su existencia.

Y, qué decir de la oficina económica del Presidente? Pronto tomó unos derroteros preocupantes: en lugar de dedicar sus abundantes recursos a diseñar reformas para cambiar el modelo productivo se dedicó a hacer política en el peor sentido, Se entrometió en la gestión de una de las principales entidades financieras españolas; tomó partido a favor de una parte en una doble OPA aduciendo razones de interés nacional; avaló fusiones desastrosas en el sector inmobiliario; interfirió decisivamente en el funcionamiento de la CNMV y otras agencias reguladoras; etc. ¿Lo peor de todo? Se ha desprestigiado a una institución muy necesaria nada más crearla.

El Sr. Rodríguez Zapatero ha demostrado en estos cinco años ser el presidente menos eficaz que hemos tenido desde 1978. Nos ilusionó prometiendo un “cambio de modelo económico” y propugnando reformas de calado, pero se acomodó enseguida el modelo del ladrillo que tanto había criticado hasta que le explotó la burbuja inmobiliaria en 2008. Ahora sustituye al ministro Solbes por una persona sin sólida formación ni experiencia para hacer lo que ya prometió hacer hace 5 años. Esta vez no cuela. ¿Cuál es entonces la verdadera finalidad de la última remodelación del gobierno? Deshacerse de algunos ministros que se han negado a hacer concesiones a los nacionalistas catalanes a cualquier precio. ¿El objetivo? Salvar la precaria situación del PSOE en el Congreso tras la ruptura con el PNV y esperar a que escampe la crisis y se suavice la recesión antes de 2012. Eso es todo.

Anuncios

1 comentario

Archivado bajo Uncategorized

Una respuesta a “Esta vez no cuela

  1. Javier

    Hola Polo; me sorprende que critiques a un gobierno socialista, tú que has sido asesor de Felipe Gonzalez en Moncloa. Como te conozco, sé que tienes razón y que todo lo que dices está rigurosamente documentado.
    Desde Bilbao y desde mi posicion de Jefe de Sección del INEM, te puedo decir que la crisis nos ha sorprendido y hemos tenido que abandonar trabajos tan importantes cómo el control de gestión de las prestaciones por desempleo, para resolver los abundantes ERES. Comento ésto para señalar la falta de previsión y poca agilidad de este organismo.
    Aquí en el Pais Vasco una gran parte de la gente estamos ilusionados con el cambio.
    Enhorabuena por tu Blog . Un abrazo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s