Respuesta a un visitador trilingüe

Un lector de mi blog que se identificó como Jaime Primero –un nombre que tal vez delata sus ansias de reconquistar el reino de Valencia y las Islas Baleares y quién sabe si también el Reino de Aragón- me envió el siguiente comentario :

“Sr. Clemente ¿cómo puede hablar de “tiranía democrática” en Cataluña? Habla de un real decreto, pero la Constitución está por encima de los decretos y la Constitución estipula “especial” protección, no estipula “igual” protección, que es la clausula (inexistente en la Constitución) que justificaría legalmente un bilinguismo simétrico. Además, usted ha de saber que en una sociedad democrática la mayoria no puede imponerse por mero peso, y Cataluña tiene su lengua, como la tiene Castilla y cada una en su ámbito debe ser protegida. Me hubiese agradado leerle alguna medida que pusiera las lenguas españolas al alcance de todos los ciudadnos. Por ejemplo, que los niños de Madrid pudiesen elegir entre aprender catalán, gallego o euskera. Fomentar el trilinguismo (2 lenguas españolas e inglés) haria más por la concordia que frases agresivas, como la suya, referidas a una cierta “tiranía democrática”. Despierte de sus sueños y anímese a ser realmente trilingue. Le irá bien.”

Este visitador anónimo, cuyo texto deja entrever que no es un perfecto trilingüe, se me quejó en un correo posterior de falta de transparencia de mi blog por no haberle publicado su educado comentario. En mi respuesta a su correo, le remití a la pestaña Lector en la cabecera del blog en donde indico, con toda claridad, que no publico los comentarios de las personas que aprovechan el medio virtual para esconderse tras un mote, incluso cuando el texto no contiene comentarios ofensivos. Voy a aprovechar la oportunidad que me brinda su visita para responder a algunos de sus comentarios y mostrarle las contradicciones en que incurre en su exposición.

En primer lugar, le aclararé que el Real Decreto (1513/2006) de enseñanzas mínimas otorga no ya un tratamiento muy “especial”, sino especialísimo al catalán, al exigir que en los colegios en Cataluña los niños reciban tres horas y media de Lengua y Literatura castellanas en el primer ciclo de enseñanza primaria y tres en el segundo y tercer ciclos, reservando las 31,5 en el primero y las 32 horas restantes en los otros dos ciclos a aprender la Lengua y literatura catalana y todas las restantes materias del currículo en catalán. ¿Contradice esto la Constitución, Sr. Jaume Primer? No, salvo que por tratamiento “especial” Vd. entienda que en esta Comunidad Autónoma se practique la inmersión total en catalán y se prohíba la enseñanza en castellano, haciendo bueno el modelo impuesto durante la dictadura pero invirtiendo ahora los términos. Sencillamente: una aberración, eso es lo que está ocurriendo en Cataluña desde 1980 y, sobre todo, a partir de 1998. Hace unos días estuvo comiendo en casa un compañero de mi hijo que cursa P-5 y el pobrecito no sabía decir dos palabras seguidas en castellano. No es mucho mejor lo que observo con los compañeros de mi hijo mayor que están ahora terminando quinto de primaria. Y es que salvo aquellos niños cuyos padres son castellano hablantes y, por tanto, aprenden a expresarse en castellano con toda naturalidad en el hogar, como les ocurría, por cierto, a los niños cuyas familias hablaban en catalán durante el franquismo, el resto presentan unas deficiencias muy notorias incluso en la expresión oral más elemental. Lo grave del asunto es que al someter a estos niños a la inmersión lingüística se les está causando un daño objetivo gravísimo al privarles de alcanzar una expresión oral, y no digamos ya escrita, fluida en castellano al terminar la escuela primaria.

Dice Vd. muy bien que “en un sistema democrático la mayoría no debe imponerse a la minoría”. Estoy de acuerdo y habría que empezar por aplicar este principio en Cataluña donde los partidos nacionalistas se niegan (porque no quieren saberlo) a preguntar a los padres en qué lengua quieren escolarizar a sus hijos. Sin reparar Vd. en que su propio argumento perfora la línea de flotación de la política de inmersión lingüística de la Generalitat catalana, sugiere aplicar este principio a nivel de toda España para que las minorías que hablan catalán, gallego o vasco no sean aplastadas por la mayoría castellana. Pues, fíjese, le hago la siguiente propuesta: que en todos los colegios públicos de España, incluidos los catalanes, se pregunte a los padres en que lengua o lenguas (gallego, catalán, castellano y vasco) -¡algunos, me temo, se quejarían por no incluir en la lista el aranés, el guanche o la fabla- quieren escolarizar a sus hijos y se les escolarice en las lenguas por ellos elegidas, siempre que su número supere un porcentaje mínimo fijado de antemano, digamos el 20 o el 10 o el 5 por ciento, el porcentaje que Vd. quiera, para salvaguardar así los derechos de las minorías. Fíjese cuán elevado es mi respeto por ellas. ¿Qué le parece? Estoy convencido de que le encanta mi propuesta y la apoya.

Hay una frase en su notable correo que es característica de la confusión que anida en la mente de un nacionalista en estado puro: “Cataluña tiene su lengua”. Mire Vd., cuando al dejar atrás Fraga en dirección a Barcelona leo una señal de tráfico en la AP-7 que me indica que estoy adentrándome en Cataluña no noto que “Cataluña me hable con su lengua”. En todo caso, le reconozco que hay un cartel escrito en una lengua cuando podría perfectamente estar escrito en dos para no hacer de menos a nadie y facilitar a muchos viajeros la vida. Vivo en Cataluña desde hace muchos años, poseo según indica el registro de la propiedad un pequeño trocito de Cataluña, he aceptado desde el día en que llegué que cada cuál se dirija a mí en la lengua de su preferencia, y le aseguro que, por mucho que he aguzado mi oído todavía no he escuchado a Cataluña hablar en ninguna lengua. Cuando salgo a la calle y presto atención, lo que escucho son voces de personas muy variopintas -¿serán catalanes todos estos señores que viven en Cataluña?- hablando en árabe, catalán, castellano, inglés y muchas otras lenguas, algunas de las cuales ni siquiera alcanzo a identificar. Y también he visto como algunos de esos habitantes, llamémosles catalanes impertinentes, se obstinan tratando de imponernos su lengua a otras personas que prefieren expresarse en la suya, como si hablar en catalán fuera un requisito indispensable para ser ciudadano o persona.

Confundir las lenguas con los territorios es una indicación de inmadurez cívica, de no haber comprendido a estas alturas que los derechos en un Estado moderno corresponden a los ciudadanos no a los territorios y que yo, como tal, tengo el derecho a vivir donde me de la gana, a utilizar la lengua que me apetezca y a educar a mis hijos en la lengua o las lenguas que desee para que su vida sea lo más saludable y próspera en este mundo cada día más interconectado y globalizado. Quienes como Vd. identifican la protección del catalán con la inmersión lingüística, cometen una aberración, casi indistinguible de la que sufrieron todas aquellas personas a las que Franco les negó el derecho a expresarse y educarse en catalán. Y como fracasó el franquismo en su empresa, también fracasará ahora el programa nacionalista empeñado en emular una de las aberraciones más notorias de la dictadura. A largo plazo, las imposiciones innobles y mezquinas siempre acaban generando rechazo. Lo peor es que muchos niños, especialmente los provenientes de las clases menos acomodadas que son los que padecen en toda su intensidad la inmersión lingüística, se van a encontrar en desventaja incluso en el mercado laboral, pues los hijos de las élites ya se lo montan en los colegios privados donde se practican otros tipos de inmersiones más selectas. Y si no, pregúnteselo al Sr. Montilla.

Res més, Senyor Jaume the first. Endavant i a continuar amb la reconquesta
del Regne de València i les Illes. Quina llàstima que la Mediterrània ja no
sigui el mar que era quan el Regne d’Aragó comandava sobre las seves ones!

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s