¿Sobrevivirá la Unión Económica y Monetaria? (II)

Artículo publicado en el diario Expansión el 1 de agosto 2009

Con motivo de la celebración del décimo aniversario de la implantación del euro, planteaba en mi anterior entrega la conveniencia de hacer un balance de lo conseguido en estos años. Tras explicar las razones que llevaron a los impulsores de la Unión Económica y Monetaria (UEM) a adoptar una posición que se podría caracterizar de minimalista –estableciendo unos topes para unirse al club y creando una única institución común, el BCE, para formular y ejecutar la política monetaria-, comparaba la fragilidad de la eurozona con Estados Unidos donde, además de la Reserva Federal, hay un Gobierno y un Congreso Federal que coordina y ejecuta la política fiscal. Acababa el artículo dejando en el aire algunas preguntas que insistían en la conveniencia de rellenar el vacío institucional existente en la eurozona.

Ventajas e inconvenientes de la UEM
Disponer de una moneda única presenta ventajas indudables para los viajeros y simplifica el cálculo económico de exportadores e importadores al eliminar el riesgo ocasionado por las fluctuaciones de los tipos de cambio. Facilita también la movilidad del capital y permite a los residentes de países pequeños financiar un nivel de gasto interno muy superior a su renta nacional durante períodos prolongados sin quedar expuesto a sufrir ataques especulativos. Pero también presenta inconvenientes notables que se hacen patentes cuando un Estado no puede elevar el tipo de interés para contener el crecimiento del gasto interior o devaluar su moneda para realinear los salarios y precios locales con los de sus socios comerciales y restablecer la competitividad perdida.

Hagamos un balance de lo conseguido en la década. España ha disfrutado de un crecimiento relativamente elevado que ha acercado considerablemente el PIB per capita a la media europea. Crecimos bastante más que el deprimido Japón, más que la media de la eurozona e incluso más que los EEUU; únicamente los países emergentes, China e India, obtuvieron mejores resultados. ¿Cabe achacar el éxito de España a la adopción del euro? Indirectamente, sí. Primero, la imposibilidad de mantener la peseta dentro de la bandas de fluctuación del SME obligó al gobierno a devaluar nuestra moneda varias veces en 1992-93 y de nuevo en mayo de 1995. Segundo, la exigencia de igualar el tipo de interés con el de Alemania en diciembre de 1998, obligó al Banco de España a reducirlo en torno a 8 puntos en siete años. Finalmente, el BCE ha mantenido unos tipos de interés desde 1999 muy bajos en comparación con los tipos de interés fijados por el Banco de España en la década precedente. En respuesta a estos tres potentes estímulos, el PIB creció a una tasa media del 3,7% entre 1999-2007, el número de ocupados lo hizo al 4,3% en ese mismo período y la necesidad de financiación creció durante esos años hasta alcanzar la cifra record del 9,6 % del PIB en 2007.

Los resultados no han sido tan positivos para el resto de los países de la eurozona. Aunque las autoridades comunitarias se han esforzado por presentar estos diez años como un sonoro éxito, el informe EMU@10 reconoce la inexistencia de una voz autorizada y fuerte que represente sus intereses y hace una llamada “para mejorar la coordinación de las políticas económicas, avanzar en la ejecución de reformas estructurales, fortalecer el papel global del área euro y el compromiso inequívoco de los Estados Miembros con estos objetivos”. Los hechos hablan por sí solos. La tasa de crecimiento del PIB en la eurozona fue inferior a la de EEUU y también a la de Dinamarca y el Reino Unido. El PIB per capita se ha encallado en torno al 70 por ciento del PIB de los EEUU y la productividad ha crecido el 1%, medio punto menos que la media registrada por los países integrantes de la eurozona en la década anterior. Igualmente decepcionante ha sido la evolución de la tasa de paro en la eurozona 2,8 y 3,5 puntos superior a las tasas de EEUU y Japón, respectivamente, en 2007.

¿Podrá sobrevivir la Unión a las tensiones que se han desencadenado desde la primavera de 2008? Incluso admitiendo que los problemas de las entidades financieras en la eurozona no han sido tan severos como en los EEUU, la lentitud y descoordinación con la han actuado tanto el BCE como los Gobiernos nacionales da que pensar. Mientras la Reserva Federal y el Tesoro de los EEUU lanzaban ambiciosos planes de salvamento y estímulo, coordinando sus políticas, aquí el BCE fijaba la suya con criterios más que discutibles siguiendo la estela de la Reserva Federal, con semanas o meses de retraso, y cada Estado establecía sus prioridades nacionales y diseñaba sus planes de apoyo dirigidos a ayudar a los sectores más afectados en su país.

Nadie sabe a ciencia cierta cuáles van a ser las consecuencias de las agresivas políticas puestas en marcha en el último año -enormes inyecciones de liquidez, adquisición de activos de dudoso valor por los bancos centrales, ayudas masivas a entidades financieras, aumentos espectaculares del gasto público y de la deuda, etc.- a medio y largo plazo, aunque sí parecen haber evitado el hundimiento del sistema financiero y la consiguiente parálisis del crédito y de los intercambios de bienes y servicios en los países desarrollados. Lo que sí puede deducirse del último informe de la OCDE (Economic Outlook, No. 85) presentado el 24 de Junio es que la eurozona va a crecer menos y padecer tasas de paro más elevadas (aunque esto no sea una novedad) que otros países desarrollados. En efecto, el informe pronostica para la eurozona una caída del PIB del 4,8% en 2009 y un crecimiento cero en 2010, 7 décimas por debajo de la media de la OCDE en ambos años, y 2 y 1 puntos por debajo del crecimiento de los Estados Unidos. Incluso, Japón en 2010 registraría un crecimiento 7 décimas superior al de la eurozona. En cuanto a la evolución de las tasas de desempleo, la OCDE prevé que la eurozona alcance el 12% en 2010, 2,2 puntos por encima de la media, aunque este diferencial no difiere mucho de su valor medio (1,9 puntos) entre 2003 y 2008.

El reto del futuro
El planteamiento minimalista asumido por los impulsores de la UEM, con el propósito de soslayar problemas incómodos que frenaran su puesta en marcha, cumplió su objetivo de arrancar el proyecto, pero se ha convertido en su mayor debilidad con el paso del tiempo. La crisis financiera y la entrada en recesión de la eurozona han hecho todavía más patente la enorme fragilidad institucional del área. En el último año, se ha echado en falta la presencia de una voz legitimada para adoptar decisiones con agilidad y asumir responsabilidades, representar a la eurozona en las reuniones internacionales, coordinar las políticas de los estados miembros frente a la crisis financiera y la recesión económica y conformar la política monetaria y cambiaria del BCE.

Los costes de salida de la UEM son muy elevados como para romper la baraja ante la primera gran dificultad que se presenta en el trayecto, mas la respuesta a la pregunta formulada en el título es que la eurozona no sobrevivirá a largo plazo si el BCE es la única institución común y el único objetivo de éste mantener la tasa de inflación en torno al 2%. Los países que conforman el área monetaria presentan problemas específicos dentro de la UE, distintos a los del Reino Unido o Dinamarca, y no pueden seguir fiando su futuro a los resultados de las reuniones informales de sus ministros de Economía o los improvisados cónclaves de jefes de Estado. Por eso harían bien en resistir la tentación de continuar su huida hacia delante, incorporando nuevos miembros a la eurozona, sin antes haber creado algunas instituciones estables que representen sus intereses, coordinen sus políticas económicas y promuevan reformas estructurales, como recomendaba el informe EMU@10. Mejor que sea pronto que tarde, pues el tren de la historia no suele pasar dos veces por la puerta.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s