Montoro debería aclarar las cifras del déficit

Artículo publicado en el diario Expansión el 14 de marzo de 2012

El 14 de febrero saltó la noticia de que tres altos funcionarios de la Comisión Europea cuestionaban la cifra de déficit público para 2011 (8% del PIB) que manejaba en esos momentos el Gobierno e insinuaban que podía haber sido inflada para favorecer la comparación con el déficit de 2012 y poder presentar el resultado como un “ éxito” del PP. Saénz de Santamaría desmintió inmediatamente la información que calificó de “absolutamente falsa” y afirmó que “la credibilidad de España no puede ponerse en entredicho”. El 27 de febrero, Montoro respondía con contundencia a las “especulaciones” cifrando el déficit de todas las AAPP en el 8,51% del PIB, 2,51 puntos superior al objetivo del 6% que Rodríguez Zapatero había acordado con Bruselas en junio de 2011. Resulta harto curioso que, tras conocerse una desviación tan abultada, la noticia no haya merecido ni un comentario por parte de Rodríguez Zapatero y Salgado, su ministra de Economía y Hacienda, muy ocupada al parecer en encontrar un nuevo puesto de trabajo.

Desde entonces, casi no se ha hablado de otro tema en los medios de comunicación y tertulias de toda índole. Primero se discutía sobre las consecuencias del brutal ajuste que habría que realizar para alcanzar un déficit del 4,4% en 2012, compromiso que Rajoy había prometido cumplir antes y después de las elecciones del 20N. Luego, el debate se centró en la necesidad de revisar al alza dicho objetivo. En mi último artículo (“Del tijeretazo de Zapatero a los hachazos de Rajoy”, Expansión, 2 de marzo), sugería fijarlo en el 5,9% y un día después el presidente Rajoy anunciaba a la prensa tras la reunión del Consejo Europeo que el déficit sería del 5,8%. A partir de ese momento, la discusión se centró en alcanzar un reparto equitativo de los recortes entre la Administración Central, las Administraciones Territoriales (CCAA y CCLL) y la Seguridad Social, y el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) celebrado el día 6 aprobó la propuesta presentada por Montoro con las cautas abstenciones de Canarias y Cataluña y el voto discrepante de Andalucía a cuyo gobierno –todavía en manos del PSOE– el Ministro acusó de poner en peligro nada menos que la recuperación económica.

Todo parecía estar bien atado hasta que el Eurogrupo exigió al Gobierno español reducir el déficit hasta el 5,3 % del PIB en su reunión del 12 de marzo y su presidente sentenció que “la cifra anunciada anteriormente (por España), un 5,8 %, ha muerto”, mientras una expresiva fotografía en la que aparecía cogiendo por el cuello al ministro Guindos daba la vuelta al mundo. ¡Vaya papeleta la de Rajoy que había alardeado ante a la prensa de que la cifra del 5,8% respondía a una decisión soberana sobre la que nadie le había preguntado y sobre la que a nadie tenía que dar explicaciones! ¡Vaya papeleta la del Congreso votando un techo de gasto del Presupuesto de 2012 desautorizado por el Eurogrupo! El Gobierno se ha precipitado al desvelar su objetivo de déficit para 2012 antes de aclarar las dudas que suscitan tanto su cuantía como su reparto entre las distintas administraciones.

Para empezar, las Cuentas Trimestrales de las Administraciones Públicas” presentadas por la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE) a finales de diciembre, cifraban la necesidad de financiación del conjunto de las AAPP en 56.719 millones, equivalente al 5,24% del PIB. Faltaba únicamente pues por contabilizar el déficit del cuarto trimestre que, si Montoro está en lo cierto, se habría situado en el entorno del 3,27% (8,51% menos 5,24%) del PIB. Empleando la última estimación del PIB, 1.073.383 millones, llegamos a la conclusión de que la necesidad de financiación habría alcanzado 91.345 millones (8,51% del PIB) en 2011, y 34.534 millones (91.345 menos 56.719) en el cuarto trimestre. Podría ser, pero lo deseable es que el Ministro que debe disponer de esta información la hubiera hecho pública antes de establecer el techo de gasto y el cuadro macroeconómico del próximo año.

Las dudas sobre las cifras del déficit que presentó Montoro se acrecientan cuando se analiza su distribución entre las distintas AAPP. A la Administración Central le corresponde un déficit de del 5,1% del PIB, a las CCAA del 2,9%, a las CCLL del 0,4% y a la Seguridad Social del 0,1%. En el caso del Estado, casi todo el déficit (5,07%) corresponde al Estado y sólo el 0,03% a los organismos autónomos ¿Por qué resulta sorprendente este reparto? En el documento “Principales indicadores de la actividad económica y financiera del Estado”, la IGAE estima que la necesidad de financiación del Estado según el Protocolo de Déficit Excesivo ascendió a 31.256 millones, o el 2,91% del PIB, una cifra muy alejada de los 54.739 millones (5,1% del PIB) en que lo cifra Montoro. Si como reconoce la propia secretaría de prensa del Ministro “considerando el efecto de las liquidaciones del sistema de financiación de 2009, el déficit del Estado se sitúa en el 2,91% del PIB”, no en el 5,1%, la pregunta que se plantea inmediatamente es a quién debemos atribuir la diferencia, 2,19% del PIB, entre ambas cifras. ¿Está el gobierno achacando a la Administración Central un déficit que corresponde en realidad a las CCAA, casi todas ellas gobernadas por el PP? ¿Qué crédito se puede otorgar a las desviaciones de las 17 CCAA publicadas por el propio Ministerio hace unos días? Y, finalmente, ¿no resulta una ficción plantear un cuadro macroeconómico en el que las CCAA van a reducir el déficit desde el 2,9% del PIB en 2011 al 1,5% en 2012 si ese déficit no fue del 2,9%?

En mi opinión, el Gobierno ha hecho un flaco servicio a nuestra economía anunciando la cifra de déficit de 2011, 8,51% del PIB, antes de publicar las cuentas de las AAPP del cuarto trimestre, y presentando una distribución del déficit entre las distintas AAPP confusa si no arbitraria. No me sorprende nada que la primera reacción en Bruselas fuera pensar que el Gobierno estaba inflando el déficit, eso es al menos lo que pensaría cualquiera a quién se le comunique que el déficit del Estado en 2011 fue del 5,1% y sepa que la IGAE lo estima en el 2,91% del PIB. Tampoco que le exija ahora reducir más el déficit tras constatar el escaso interés del Gobierno en recuperar la recaudación para sostener el gasto público.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Economía

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s