El peso de las exportaciones en la economía catalana

Artículo publicado en el diario Expansión el 27 de diciembre de 2012

El Instituto de Estudios Económicos (IEE) presentó el 22 de noviembre varios documentos de trabajo que abordaban desde diversos ángulos “la cuestión catalana, hoy”. Este artículo lo dedico a exponer una de mis contribuciones en la que examino la importancia de las exportaciones en la economía catalana, y presento algunos resultados indicativos del enorme peso que todavía tienen en la actualidad las exportaciones al resto de España. Los datos que utilizo son las últimas tablas intersectoriales publicadas por el Instituto de Estadística de Cataluña (IDESCAT) para 2005.

Cataluña, la ‘fábrica de España’

Colonias textiles en el LlobregatAntes de entrar en materia, considero pertinente recordar que la economía catalana, entendida como el tejido empresarial que la conforma y las infraestructuras que la sustentan, sólo puede comprenderse si se tiene en cuenta la especialísima relación que ha mantenido con el resto de España, compartiendo instituciones políticas, mercados y fiscalidad, una suerte de temprana ‘unión aduanera’ y ‘mercado único’ que impulsó la unificación política de los Reinos de Castilla y Aragón. En sus correrías, hasta Don Quijote hizo una incursión a la ciudad de Barcelona donde visitó con gran contento un taller de impresión “porque hasta entonces no había visto emprenta alguna”, ocupado en la composición de un libro toscano traducido “en nuestra lengua castellana”, una clara indicación de que a comienzos del siglo XVII ya florecía la exportación de obras traducidas e impresas en Barcelona a todas las Españas.

Fábrica de material rodante en HospitaletDe lo que no cabe ninguna duda es que España constituía desde al menos 1850 lo que hoy denominamos una unión aduanera, un territorio económico protegido por aranceles que dificultaban la entrada de importaciones de otros estados y beneficiaban a los productores locales de manufacturas. Los empresarios catalanes (y también de otras regiones) y sus representantes políticos fueron siempre conscientes de la importancia de los aranceles y otras barreras gracias a las cuáles Cataluña acabó convirtiéndose en la “fábrica de España”. El nivel de protección se intensificó durante el primer tercio del siglo XX, y se mantuvo durante la mayor parte de la dictadura franquista, reforzado con restricciones cuantitativas y otras barreras no arancelarias. Hasta la entrada de España en la CEE, el 1 de enero de 1986, no se inició su desmantelamiento gradual que culminó el 1 de enero de 1992 con la puesta en marcha del Mercado Único europeo.

Seat 5 octubre 1955 Franco inaugura fabrica en MartorellTampoco hay que olvidar que Cataluña se ha visto beneficiada por decisiones políticas que como la instalación de SEAT en las inmediaciones de Barcelona han resultado decisivas para el desarrollo de una industria automovilística moderna, a la que Cataluña debe gran parte de sus exportaciones en la actualidad. Además, muchas empresas catalanas recibieron importantes transferencias de capital del Estado español en la década de los ochenta del pasado siglo que permitieron acometer su reconversión y transformarlas en empresas viables. Por último, Cataluña ha recibido desde la entrada en la UE cuantiosas transferencias por formar de España que nunca habría llegado de hacer sido un estado independiente. En pocas palabras, Cataluña no habría acumulado el capital físico y humano con el que cuenta hoy día de no haber contado con la protección aduanera, el mercado único español y las transferencias recibidas del Estado español y la UE.

El papel de las exportaciones al resto de España

Borges sede en TárregaEn la actualidad, el mercado del resto de España continúa teniendo una importancia decisiva en los sectores más dinámicos de la economía catalana. A pesar de la diversificación de las exportaciones tras la entrada en la CEE y la puesta en marcha del Mercado Único europeo en 1992, que lógicamente han diversificado los destinos tanto para Cataluña como para el resto de España, los resultados obtenidos a partir de las últimas tablas input-output de Cataluña par 2005 indican que las exportaciones al resto de España explican en torno al 36 % de la producción, el 34% del valor añadido y el 33% del empleo total en Cataluña.

Grupo Alimentario GuissonaEn el sector primario (Agricultura, Ganadería y Pesca) y la mayoría de sectores industriales, las exportaciones al resto de España explican en torno al 50% de la producción (Carne y productos cárnicos, Vestido y piel, Cuero, productos del cuero y calzados, Muebles y otras manufacturas, Metalurgia, Productos metálicos, Servicios de transporte aéreo y espacial, Gas manufacturado, Productos químicos, etc.), aunque hay también bastantes sectores donde ronda al 60% (Cemento, cal y yeso, Servicios de reciclado, Madera y Corcho, Productos de edición, Bebidas, Vidrio y productos de vidrio, Coque, refino del petróleo y combustible nucleares y Productos textiles), e incluso un caso en que supera el 70% (Productos lácteos y helados). En los sectores que producen servicios privados, la proporción media ronda el 40%, aunque en algunos sectores se aproxima al 50%. Sólo en los sectores de Construcción y Servicios privados/públicos (administración general, sanidad y educación), más centrados en los residentes,  las exportaciones al resto de España tienen un papel marginal.Torre Agbar

La conclusión más relevante de este ejercicio se impone por sí misma: los sectores más dinámicos de la economía catalana presentan una elevada dependencia de las exportaciones al resto de España. Si la economía catalana perdiera de repente esa relación privilegiada que ha mantenido durante al menos los últimos 160 años, las empresas localizadas en Cataluña registrarían caídas muy importantes en la producción, el valor añadido y el empleo. Para empezar, Cataluña quedaría excluida de la UE y las exportaciones catalanas a España tendrían que salir de Cataluña exentas de IVA, una circunstancia que reduciría la recaudación impositiva del nuevo estado catalán. Además, todas las exportaciones a la UE incluidas las exportaciones a España estarían sujetas al arancel comunitario y otros costes que la OCDE estima elevan los precios en torno al 7,5 %.

la Caixa foto¿En qué cuantía caerían las exportaciones catalanas a España y al resto de la UE en esa eventualidad? En el primer caso, un escenario optimista sería que la quiebra del mercado único y la unión aduanera con España redujera la demanda actual en torno al 50%, en cuyo caso la contracción de la producción, el valor añadido y el empleo se situaría en torno al 25% en los sectores primarios e industriales, y alrededor del 20% en los sectores de servicios privados. Ahora bien, esa caída podría incluso alcanzar el 85% si el valor de las exportaciones a España se aproximase al de las exportaciones a Francia (10.731 millones de euros en 2011), una economía de la UE mayor que España y con la que Cataluña comparte también frontera. Resulta evidente que caídas de las exportaciones de bienes y servicios a España de este orden de magnitud tendrían efectos devastadores sobre los sectores más dinámicos de la economía catalana. A ellos tendríamos que sumar los impactos de la reducción que registraría el consumo de los españoles (no residentes) en Cataluña y la caída de las  exportaciones a todos los países de la UE originada por el aumento del precio de las exportaciones.

 

Conclusión

Mas a la manera fascista. brazo en alto y banderas al vientoLa conclusión general a que llegamos es que la independencia de Cataluña provocará caídas muy importantes en la producción, el valor añadido y el empleo total en los sectores más dinámicos de la economía catalana que podrían alcanzar magnitudes insoportables si Cataluña pasara en pocos años a exportar a España lo que hoy exporta a Francia o Alemania. Y si esto es tan grave como lo pinto, ¿cómo es que los empresarios catalanes no se han percatado de ello y puesto el grito en el cielo? La respuesta difiere según el tamaño de las empresas. Los directivos de las grandes empresas son conscientes de los enormes riesgos que comporta la aventura independentista, pero la mayoría prefiere, de momento, evitar pronunciarse para evitar posibles represalias del próximo gobierno catalán. En cambio, los pequeños empresarios creen (erróneamente) que la independencia apenas afectará a sus negocios muy centrados en el mercado local. Lo que quizás ignoran los pequeños empresarios de Guissona, Reus, Sant Sadurni d’Anoia o Vic es que  sus clientes podrían dejar de serlo pronto si pierden su trabajo en las empresas alimentarias o bodegas donde trabajan. Como dijo José Luis Feito, presidente del IEE, en el acto de presentación de los documentos de trabajo, “quien busca la secesión no sabe lo que hace porque no sabe lo que deshace”: nada menos que una unión aduanera, un mercado único y unas políticas de Estado que han beneficiado a los catalanes desde al menos 1850 y posibilitado que su renta per capita sea hoy muy superior a la media española y europea.Companys declara el Estado Catalán

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Archivado bajo Economía, Nacionalismo, Política nacional

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