Atrapados en el estado de la nación

Artículo publicado en el diario Expansión el 27 de febrero de 2013

Rajoy al inicio del debate sobre el estado de la nación 2014La cita anual en el debate sobre el estado de la nación de este año ha puesto de manifiesto el escaso margen de maniobra de que disponen tanto el gobierno como el principal partido de la oposición. Aunque la broma de que los economistas sólo predecimos el pasado se ha convertido ya en un recurso periodístico, lo cierto es que algunos (no muchos, es verdad) miembros del gremio lúgubre advertimos enseguida por qué la recesión que se inició en el último trimestre de 2008, tras el período de expansión más largo desde el establecimiento de la democracia, iba a ser severa y larga. La recesión, la crisis financiera y sus secuelas (destrucción de empleo, paro, caída del crédito y aumento de la morosidad, y finanzas públicas maltrechas) estuvieron ayer omnipresentes en el hemiciclo y dejaron en evidencia a unos y a otros, por razones distintas.Rajoy y Rubalcaba en el debate sobre el EN 201º4

 

Rubalcaba ante el espejo

Pérez Rubalcaba era ministro de Interior de Rodríguez Zapatero (RZ) al inicio de la recesión, responsabilidad a la que acumuló las de vicepresidente y portavoz desde octubre de 2010 hasta su dimisión en mayo de 2011 para convertirse en el candidato del PSOE en las elecciones de noviembre. La credibilidad de RZ y quienes como Rubalcaba compartieron las responsabilidades de gobierno durante ese tiempo quedó irremediablemente dañada por su manifiesta incapacidad para comprender la naturaleza de la recesión y la crisis financiera que padecía la economía española, y por aplicar unas políticas expansivas por el lado del gasto al tiempo que permitían que se desplomaran los recursos públicos. Las consecuencias de semejante dislate eran fácilmente previsibles: el déficit público alcanzó el 11,1 % del PIB en 2009 y la deuda pública creció a partir de entonces a un ritmo insostenible, dejando a la economía española al albur de las veleidades de unos mercados financieros donde imperaba una gran desconfianza que, en el caso de la UE y a diferencia de los EE.UU, se acentuaba por la falta de un gobierno federal y un banco central dispuestos a afrontar con contundencia la complicada situación.

Rodríguez Zapatero reconoce los malos resultados la noche del 22-MRZ tuvo que dar un giro dramático a sus políticas en mayo de 2010, e inició los recortes del gasto y las elevaciones de impuestos que Rajoy se ha visto obligado a mantener e incluso intensificar tras su victoria electoral en noviembre de 2011. Por eso, cuando Rubalcaba reprochaba a Rajoy las consecuencias de sus políticas, destrucción de empleo, aumento del paro, recortes de los servicios públicos y otras prestaciones, subidas de impuestos, tibieza ante el fraude fiscal, aumento de la desigualdad, etc., uno no sabía si los reproches los dirigía a Rajoy o a él mismo. Rajoy contraatacaba apuntando a la pesada herencia recibida (el déficit, la inmensa pila de facturas acumuladas en los cajones de las AA.PP. y la desastrosa situación de algunas entidades financieras) y enumerando los avances logrados en los dos últimos años, como el crecimiento de las exportaciones y la mejora del saldo exterior, o la reducción de la prima de riesgo y el déficit público.DEBATE NACIÓN

 

Rajoy y sus promesas

El problema de Rajoy es que llegó al gobierno con un programa bien distinto al que ha desarrollado durante estos dos años, porque prometió a los españoles sacarles del marasmo en que se hallaba inmersa la economía española sin necesidad de grandes sacrificios: el déficit se reduciría sin subir impuestos ni recortar servicios públicos, pensiones o derechos de los trabajadores, así de sencillo. Su diagnóstico, como señalé oportunamente en otro artículo publicado en abril de 2010, también era equivocado, de ahí que desde su primer consejo de Ministros, Rajoy tuvo que poner en marcha políticas contradictorias con su programa electoral. La excusa de que encontraron con un déficit superior al esperado y 8 millones de facturas pendientes de pago tampoco resulta creíble, pues cualquier persona informada conocía perfectamente la gravedad de la situación.Rajoy saluda a Rodríguez Zapatero tras ser invesido Presidente

Después de dos años nadando a contracorriente, Rajoy presentó durante el debate algunas tímidas propuestas para reducir determinados impuestos y subvencionar contrataciones, con la mirada puesta en las elecciones de 2015. Casi al mismo tiempo que el Presidente las anunciaba, Rehn, comisario de Economía de la UE, elevaba la previsión de crecimiento de la UE para España en 2014 del 0,5 al 1 por ciento pero advertía que reducir impuestos y alcanzar los objetivos de déficit en 2014 y 2015 constituye todo un reto, una manera educada de decirle al gobierno español que el horno no está para bollos. Cuando una economía tiene un déficit público que supera los 65.000 millones y un volumen de deuda pública que alcanzará el billón de euros a finales de 2014, anunciar reducciones impositivas raya con la temeridad. El gobierno cometería una grave equivocación si, por falta de ambición, no va más allá incluso de los objetivos de reducción del déficit público marcados por Bruselas; o si, para cumplir dichos objetivos, carga todo el peso del ajuste en la reducción del gasto durante los próximos años, porque las condiciones operativas de muchos servicios públicos son ya muy precarias y recortar más algunas prestaciones agravaría la creciente desigualdad y el malestar social, como Rubalcaba le reprochó en el debate.Montoro en el debate sobre el EN 2014

 Una reforma fiscal en profundidad

El gobierno ha encargado a una comisión de expertos presentar propuestas para acometer una reforma en profundidad del sistema fiscal cuya capacidad recaudatoria, pese a los elevados tipos nominales, es muy inferior a la de otros países de la UE. Eliminar deducciones que merman la eficacia recaudatoria, aproximar el gravamen por módulos a los ingresos reales, y dedicar más recursos a combatir el fraude fiscal son medidas imprescindibles para aumentar la recaudación sin elevar los tipos. En lugar de insistir en establecer bonificaciones transitorias de dudosa eficacia la contratación, convendría también abordar de una vez por todas la reforma de la financiación de las prestaciones de la Seguridad Social, sustituyendo las cotizaciones sociales por otros ingresos como el IVA, que permitirían reducir los costes laborales, aumentar la contratación y el empleo y reforzar la competitividad de las empresas españolas.La Seguridad Social: análisis institucional, modelización y simulación de políticas

 

Duran i Lleida en el debate sobre el EN 2014La cuestión catalana  

No quisiera terminar esta crónica sin referirme a la cuestión catalana, muy presente en el debate. Duran i Lleida, portavoz de CiU, informó a Rajoy de que “Cataluña son 7,5 millones de personas que no tienen ningún  problema con los españoles” (al menos, eso es lo que pensamos quienes nos sentimos españoles) y que “Cataluña no repudia la realidad catalana que se expresa en castellano”, aunque olvidó añadir que su gobierno impide que la lengua oficial en todo el Estado se emplee como lengua vehicular en Cataluña, algo impensable en cualquier otro Estado del mundo. Afirmó sin titubeos que “la consulta es legal”, pronosticó que “una mayoría declarará una independencia unilateral si no hay acuerdo político” y concluyó que si “no quiere una España amputada” debería apostar por el diálogo.

Mas apurando el elixir de la independencia

Mas apurando el elixir de la independencia

Mas con Forcadell examinando las nuevas mercancias

Mas con Forcadell examinando las nuevas mercancias

Dialogar, ¿sobre qué? ¿Para qué va a sentarse Rajoy con Mas, Junqueras, Herrera y demás políticos catalanes que votaron a favor de la independencia en las consultas celebradas hace unos años, que han reafirmado una y otra vez su compromiso con la independencia desde entonces y que han alentado y financiado a las organizaciones ‘civiles’ que la promueven? Rubalcaba ganaría bastantes enteros si dejara de hacer demagogia agitando su fantasmagórica reforma federal, porque no hay federación que valga para quienes ya han abrazado la independencia. Por su parte, Rajoy no puede sentarse ahora a discutir los términos de la independencia  con Mas (o con Junqueras, cuando le suceda) por la misma razón que expuso Lincoln en su primer discurso inaugural en 1861, cuando dirigiéndose a sus “insatisfechos conciudadanos” les recordó que en sus manos, no en las de él, “estaba la cuestión crucial de la guerra civil. El gobierno no os atacará… vosotros no habéis inscrito vuestro juramento en el Cielo para destruir el gobierno,  mientras que yo habré contraído el más solemne compromiso de preservarlo, protegerlo y defenderlo”. Hace bien Rajoy recordando que la soberanía reside en el conjunto del pueblo español pero conviene que vaya pensando ya en las medidas que adoptará cuando una facción proclame unilateralmente la independencia en Cataluña. No falta mucho.Mas con la bandera y los líderes de los partidos nacional-independentistasLincoln jurando su cargo en 1861

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7 comentarios

Archivado bajo Economía, Nacionalismo, Política nacional

7 Respuestas a “Atrapados en el estado de la nación

  1. Rajoy ha desaprovechado una ocación de oro para reducir el déficit del Estado, reformando el Estado de las Autonomías, pues por su inefiicencia y disfuncionalidad, al día de hoy es una pesada losa que ahoga la economía y hace la gobernaza cada día más dificil. La mayoría absoluta le habría premitido reducir los cargos y prebendas sin mucha dificultad, pues estarían ocupados por la oposición, cosa que resulta más facil si hay que despedir a uno de otro partido que si hay que echar al familiar, amigo o correligionario al que hemos colocado, como pasa ahora.
    También es imperativo una reforma profunda de la Justicia, reformado la Ley de Enjuiciamiento Civil y también el Derecho procesal, para acortar plazos y procedimientos. También simplificar la maraña de leyes Reglamentos y disposiciones, muchas de ellas con disposiciones complementarias distintas en cada autronomía que hacen del Derecho un galimatías inoperante.
    Todo esto se traduce en unos costes gratuítos para la economía e inseguridad jurídica para todfos, tanto para personas físicas como jurídicas, que ahuyentan la inversión y hace menos atractivo el país.

    • Gracias por sus comentarios. Tiene usted mucha razón en casi todo, si bien quiero apuntar que reformar algo que se diseñó mal resulta bastante complicado. Las autonomías han generado muchos intereses y resultará muy complicado reformarlas. Nadie quiere que le toquen lo ‘suyo’.

  2. Es verdad que Rajoy se encontró con una España hundida económicamente y tan corrupta que aun quedan muchas sorpresas en el día a día. Pero también es verdad, que esta crisis la estamos pagando totalmente los que no hemos generado ningún tipo de malversación. Por lo tanto por complicado que sea, el gobierno tiene la obligación de reducir gastos en la administración, tanto en personal de Ayuntamientos y de Autonomías. Recuperar competencias en educación y sanidad. Sanear los Tribunales y volver a los valores éticos y morales.
    Raquel Casviner Cañellas

  3. Javier Megino

    Sin duda alguna, la herencia recibida ha sido un lastre muy importante en la tarea de gobierno del equipo que actualmente lo regenta.
    Es muy cierto que las medidas fiscales y económicas que, al amparo y designios de Europa, se han ido aplicando, han sido (o están siendo), además de fructíferas, como se vislumbra, evidentemente duras y antipopulares.
    Ahora bien, dejando a un lado los aspectos puramente económicos que, aunque no gusten, son los que conviene y suscriben, otra vez más, que hay que ir cambiando de partido político en el gobierno para que éstos arreglen lo que aquellos rompieron (para el nefasto periodo zapateril, prefiero “destrozaron”), lo que particularmente considero puede ser el detonante para que el actual gobierno salga de su poltrona y pierda apoyos, quizás no se retrate en dichos argumentos, sino que se legitime y suscriba por la tibiedad, la apatía y falta de caché, ante temas que obedecen a ideología más que a economía.
    NI yo, ni muchos, podemos comprender y alinearnos con la celeridad en aplicar Parrot, con el pasotismo frente a la negligencia catalana con el idioma español, o la inacción frente al cansino, machacón y tormentoso discurso soberanista y su consulta legal, etc.
    El voto fiel, que nunca convence al 100% pero busca el acercamiento máximo a los postulados personales, puede dejar de recalar en el PP que, con una mayoría que abría muchas puertas, a la postre ha demostrado que tenemos un gobierno que, aparentemente, no defiende los intereses de los que nos sentimos españoles (al menos no lo sabe vender) habiendo nacido o residiendo en Cataluña y, día a día, nos toca aguantar a tanto energúmero obcecado con una quimera que no entiendo como se permite que siga presente cuando la ley y nuestra Constitución tiene medidas para ponerle freno.
    La devolución de competencias al estado, singularmente me refiero a la Educación, igual para todos en cualquier punto de España, y sin controles y dibujantes interesados de la historia a conveniencia, o la supervisión de los medios de comunicación (TV3) para asegurar su equilibrio económico e imparcialidad editorial, son claros ejemplos de “necesidades” que ya se hacen imprescindibles para rehacer conciencias que hoy están muy viciadas y condicionadas,
    Si no fuera porque la voz está relacionada con el número de votos, es manifiesto que muchos ex-votantes podemos acercarnos a postulados de minorías que atacan la corrupción con la mejor medida, es decir, la eliminación, y acotan el gasto con la misma medida… si no hay gobiernos autonómicos y nos ahorramos un sinfín de parlamentos y burócratas, seguro que, además de ahorrar, dejamos fuera de juego a mucho chupóctero que accede a la política por su bien, y no por el de sus electores,
    La pena es que hemos de sumar y unirnos y no disgregarnos, pero dudas haberlas haylas… como las meigas… ya veremos nuestra fidelidad cuando llegue el momento…

    • Comparto muchos de tus comentarios y como he advertido en otros artículos (“Cuando el estado se desvanece”, por ejemplo) es la inoperancia del Estado en las Autonomías y la negligencia de los gobiernos en adoptar medidas cautelares (ante casos como los jueces catalanes que se posicionaron en favor del derecho a decidir, un tema sobre el que Carreras escribió un excelente artículo que recomendé en Facebook) lo que produce la actual indefensión de los catalanes que nos sentimos también españoles De todos modos, como ya he expresado al responder a otro comentario, considero que lo importante no es recuperar competencias sino establecer las reglas del juego co clarirdad y exigir su cumplimiento con mano de hierro, sin retraerse pensando que eso puede molestar y soliviantar a quienes pretenden destruir la convivencia.

    • Comparto muchos de tus comentarios y como he advertido en otros artículos (“Cuando el estado se desvanece”, por ejemplo) es la inoperancia del Estado en las Autonomías y la negligencia de los gobiernos en adoptar medidas cautelares (ante casos como los jueces catalanes que se posicionaron en favor del derecho a decidir, un tema sobre el que Carreras escribió un excelente artículo que recomendé en Facebook) lo que produce la actual indefensión de los catalanes que nos sentimos también españoles De todos modos, como ya he expresado al responder a otro comentario, considero que lo importante no es recuperar competencias sino establecer las reglas del juego co clarirdad y exigir su cumplimiento con mano de hierro, sin retraerse pensando que eso puede molestar y soliviantar a quienes pretenden destruir la convivencia.

  4. En mi opinión, la Administración Pública española no es excesiva en relación a otros países europeos. Otra cosa es si es efeciente y los empleados públicos se dedican a proporcionar servicios públicos. Hay amplio campo para la mejora.

    En cuanto a la recuperación de competencias, a mí me parece más interesante que la Administración Central marque las reglas del juego e imponga las sanciones pertinentes con contundencia. Para ello hace falta estar presente en las Autonomías y realizar labores de inspección y control del gasto para evitar los abusos a los que estamos acostumbrados de una administración autonómica al servicio del movimiento nacional-independentista. Te aseguro que si los municipios que no tienen la bandera española en el edificio, en el salón de plenos y en el despacho del alcalde no recibieran transferencias del Estado, éstas ilegalidades se acababan ipso facto. Lo mismo con los colegios que no impartan docencia en castellano.

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