¿Será Rajoy de nuevo Presidente?

Artículo publicado en el diario Expansión el 31 de mayo de 2016

Felipe VI firmando ante Patxi López la convocatoria de las elecciones del 26-J

Felipe VI firmando ante Patxi López la convocatoria de las elecciones del 26-J.

Desde que el pasado 3 de mayo el Rey firmó el decreto convocando nuevas elecciones, los partidos están de nuevo en campaña y todos ellos parecen tener sus estrategias bien perfiladas ante  el 26-J. Podemos e IU cerraron a toda prisa una coalición electoral (Unidos-Podemos9 de circunstancias para intentar en el caso de Podemos y sus divergencias superar al PSOE el 26-J, y en el caso de IU abandonar la marginalidad política que abocaba a los herederos del PCE a su desaparición. Sánchez e Iceta, los líderes del PSOE y el PSC, respectivamente, han comprendido también que no pueden permitirse un nuevo fracaso y han repescado a Borrel, ex-ministro de González y ex-presidente del Parlamento Europeo, y a Robles, magistrada del Tribunal Supremo hasta hace unos días, para reforzar la solidez de su ‘gobierno en la sombra’ e impedir que el triunfo de Unidos-Podemos acabe con su cuestionado liderazgo.

Sánchez con Iceta en la sede del PSC sin la bandera constitucional española.

Sánchez con Iceta en la sede del PSC sin la bandera constitucional española.

Sánchez y Rivera firmando el acuerdo de gobierno con el PSOE-PSC en el Congreso.

Sánchez y Rivera firmando el acuerdo de gobierno con el PSOE-PSC en el Congreso.

Ciudadanos es quizá el partido que ha quedado más descolocado, compuesto y sin novia tras firmar un acuerdo de gobierno con el PSOE-PSC que saltó por los aires tras la fallida investidura de Sánchez; en ausencia de nuevos fichajes estelares, al partido de Rivera sólo le queda invocar su probada capacidad para actuar como bisagra, ora con el PSOE en Andalucía, ora con el PP en Madrid, según demanden las circunstancias, y exhibir su talante dialogante en Venezuela. Por su parte, el PP de Rajoy ha optado por tirar de fotocopiadora y afronta las elecciones del 26-J sin apenas renovar las listas ni los mensajes de campaña, centrados éstos en resaltar la buena gestión económica de los gobiernos de Rajoy, su disposición a formar un gobierno de coalición con el PSOE (al que podría sumarse Ciudadanos), y los peligros que entrañaría la entronización de un gobierno frente-populista.

Rajoy en la convención del PP en Barcelona el 9 de abril de 2016.

Rajoy en la convención del PP en Barcelona el 9 de abril de 2016.

 ¿Tendremos gobierno frente-populista o multicolor?

Sánchez e Iglesias paseando por la carrera de San Jerónimo como dos buenos colegas.

Sánchez e Iglesias paseando por la carrera de San Jerónimo como dos buenos colegas.

 

Nadie puede anticipar los resultados del 26-J pero a la vista de lo que apuntan los sondeos pueden descartarse ambas alternativas. Tanto si la amalgama de partidos que se aglutinan bajo las siglas Unidos Podemos (Podemos-Iglesias, Podemos-Errejón, IU, En Comú, Equo y Marea-Anova) y las papeletas Podemos-IU-Equo alcanzara su objetivo de ganarle al PSOE las elecciones a los puntos, como si volviera a quedar en tercera posición, podemos dar por seguro que Iglesias volverá a tender la mano al PSOE y al PSC para ofrecerle formar un gobierno de ‘izquierdas’ y ‘progresista’. Ahora bien, si como parece previsible a la luz de los resultados de las encuestas, la suma de escaños no alcanza la mayoría absoluta, Sánchez justificará su negativa a formar un gobierno de ‘izquierdas’ con Iglesias alegando, como ya lo hizo cuando rechazó un ofrecimiento similar después del 20-D, la tozuda aritmética. Posiblemente, Sánchez intentará reavivar el fenecido acuerdo con Ciudadanos, e invitará de nuevo a Iglesias y Garzón a sumarse a su gobierno ‘reformista’ y ‘progresista’ para echar a Rajoy. Más de lo mismo. Lo que no sabemos es si a la vista del fracaso de la anterior investidura de Sánchez, Rivera estará dispuesto a refirmar el fenecido pacto de las 200 reformas. De lo que sí podemos estar seguros es que Iglesias y Garzón rechazarán la propuesta de sumarse a un gobierno arco iris con el PSOE-PSC y Ciudadanos.

Sánchez saluda a Rivera en el Congreso que por arte de birlibirloque ha dejado de ser el representante de las nuevas generaciones del PP.

Sánchez saluda a Rivera en el Congreso que por arte de birlibirloque dejó de un día para otro de ser el representante de las nuevas generaciones del PP.

¿Habrá pues un gobierno presidido por Rajoy?

Encuestas electorales 26-J. Metroscopia.

Encuestas electorales 26-J. Metroscopia.

Tampoco podemos anticipar si habrá finalmente una mayor abstención, como vaticinan las encuestas, que podría favorecer al PP, ni si algunos votantes del PP que prefirieron votar a Ciudadanos el 20-D se habrán sentido defraudados al constatar que Rivera utilizó sus votos, no para iniciar un diálogo con el PP –como hizo con Cifuentes en Madrid– sino para darle aire a Sánchez y al PSOE, y asestar de paso algunos golpes bajos a Rajoy en la sesión de investidura el 3 de marzo. Quizá lo único que podemos afirmar con certeza hoy es que el PP no alcanzará la mayoría absoluta y Rajoy no va a tener fácil volver a ser presidente del Gobierno.

Rivera en la sesión de investidura de Sánchez el 3 marzo 2016.

Rivera en la sesión de investidura de Sánchez el 3 marzo 2016.

Sánchez reconoce en la noche del 20-D que al PP le corresponde formar gobierno.

Sánchez reconoce en la noche del 20-D que al PP le corresponde formar gobierno.

Sánchez, Díaz y otros líderes del PSOE han manifestado en multitud de ocasiones que no pactará con el PP sean los que sean los resultados electorales el 26 junio. Aunque uno siempre ha de tomarse este tipo de declaraciones con cautela incluso cuando pasan por el notario, ni siquiera la improbable dimisión de Sánchez –dimisión es un vocablo excluido del diccionario político–, en caso de que el PSOE no mejore significativamente los desastrosos resultados obtenidos el 20-D, abriría el camino a  un gobierno de coalición de los dos partidos que han gobernado España desde 1982. El PSOE y todavía más el PSC siguen empecinados en querer mandar al partido más votado a pasar una larga temporada regenerándose en la oposición. De hecho, sus actuales líderes ni siquiera han pedido la cabeza de Rajoy que sigue tendiéndoles la mano: pura y simplemente rechazan sentarse a negociar con el PP. Hace unos días, Batet, cabeza de lista del PSC por Barcelona el 26-J, declaró “tenemos claro que nunca gobernaremos con el PP”.Iceta y Batet defendiendo el acuerdo con Ciudadanos ante sus bases sin la bandera española.

Rajoy con Rivera en el Palacio de La Moncloa charlando tras el 20-D.

Rajoy con Rivera en el Palacio de La Moncloa charlando tras el 20-D.

En consecuencia, la única posibilidad de que Rajoy pueda formar gobierno pasa por que el PP logre 135-140 escaños en el Congreso y Ciudadanos entre 35 y 45. Ni siquiera en este optimista escenario resultará sencillo fraguar un acuerdo de investidura con Ciudadanos, a menos que Rivera y sus ‘juveniles’ huestes nacidas después de 1978 acepten al inmovilista Rajoy como presidente. Pero incluso si Rajoy fuera investido, le resultará complicado gobernar con un Congreso donde Podemos con sus divergencias e IU, PSOE-PSC, y los partidos independentistas (ERC, CDC, EH-Bildu y PNV) podrían bloquear sus iniciativas de gobierno. ¿Se imaginan cómo habría discurrido la X legislatura si Rajoy no hubiera contado con mayoría absoluta para hacer frente a la gravísima crisis financiera e iniciar el proceso de consolidación de las cuentas públicas?

Convencer a decepcionados e indecisos

La vicepresidenta Sáenz de Santamaría con los ministros De Guindos y Catalá.

La vicepresidenta Sáenz de Santamaría con los ministros De Guindos y Catalá.

Resulta preferible contar con un gobierno estable y cohesionado, capaz de adoptar decisiones difíciles aunque a veces yerre, que un no gobierno plagado de contradicciones internas. Excluida la gran coalición ante la negativa del PSOE-PSC, la mejor salida a la actual encrucijada pasa por que el PP amplíe su mayoría y Ciudadanos obtenga un buen resultado el 26-J. Al PP no le va a bastar para conseguirlo con repetir una y otra vez sus etéreas promesas de que creará un millón de empleos en los próximos dos años y reducirá de nuevo los impuestos, máxime cuando las cuentas públicas arrojaron un agujero de 54.965 millones en 2015 y la UE no ceja en demandar nuevos ajustes.

Montoro presentando los Presupuestos Generales del Estado 2016.

Montoro presentando los Presupuestos Generales del Estado 2016.

Gráfico de la prima de riesgo española y el valor de las acciones bancarias.img

Gráfico de la prima de riesgo española y el valor de las acciones bancarias.

El PP tiene que aprovechar esta campaña para explicar que han sido precisamente sus políticas equilibradas las que han permitido reflotar el sistema financiero y sostener al mismo tiempo el estado de bienestar. Para desmontar la repetida acusación de que el PP ha implementado políticas antisociales desde su llegada al gobierno basta con mostrar las cifras que los Presupuestos Generales del Estado de 2016: 169.649 millones (48,2% del gasto total) a pensiones y otras prestaciones sociales, y 48.816 millones (13,9 % del gasto total) en transferencias a CC. AA. y Ayuntamientos para financiar servicios públicos esenciales como sanidad y educación. Sólo un necio acusaría a un gobierno así de promover la desigualdad.

Tasas de crecimiento del PIB y de la ocupación.

Tasas de crecimiento del PIB y de la ocupación.

Carlos Floriano, anterior secretario de comunicación del PP.

Carlos Floriano, anterior secretario de comunicación del PP.

¿Ha fallado la estrategia de comunicación del PP? No sólo. Aunque las grandes cifras avalan el compromiso del PP con el estado del bienestar, se ha echado en falta durante los últimos años mayor sensibilidad del gobierno hacia las familias que han sufrido desahucios traumáticos o atravesado situaciones de extrema necesidad; mayor decisión para luchar contra el fraude fiscal y la corrupción de institucional; y, en fin, mayor contundencia a la hora de afrontar el movimiento secesionista que se alienta y financia con dinero público desde el gobierno autonómico de Cataluña. Ya es demasiado tarde para renovar las listas pero queda todavía un mes de campaña para presentar medidas específicas y despejar las dudas razonables de muchos votantes.

El ministro Montoro saludando al vicepresidente Junqueras que le pidió más dinero para financiar el proceso hacia la independencia de Cataluña.

El ministro Montoro saludando al vicepresidente Junqueras que le pidió más dinero para financiar el proceso hacia la independencia de Cataluña.

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4 comentarios

Archivado bajo Economía, Nacionalismo, Política nacional

4 Respuestas a “¿Será Rajoy de nuevo Presidente?

  1. Raquel Casviner Cañellas

    Es un buen artículo, minuciosamente detallado, muy bien estructurado,
    no se hace pesado, es ligero y fácil de entender, no deja cabos sueltos
    es realista, no favorece a unos para resaltar las bondades de otros.
    Raquel Casviner Cañellas

  2. Marquis

    El problema no es si Rajoy será de nuevo presidente, el problema es QUIEN será presidente… España está como para hacer las maletas.

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