Archivo de la etiqueta: crisis financiera

Balance de una década

Artículo publicado en el diario Expansión el 20 de mayo de 2017

La economía española ha registrado desde el cuarto trimestre de 2008 dos recesiones económicas encadenadas, 2008-2010 y 2011-2013, adobadas con una profunda crisis financiera 2009-2013, a las que ha seguido un período de recuperación sostenida a partir del primer trimestre de 2014. La evolución tanto del PIB nominal que creció sólo el 3,05% entre 2007 y 2016 como del PIB real que disminuyó el 0,6% en ese mismo período, resumen perfectamente por qué puede caracterizarse este período como la segunda ‘década’ negra –la primera corresponde al período 1975-1984– de la economía española.

Con este panorama de fondo, pocos son los ciudadanos que han registrado mejoras apreciables en su bienestar y resulta difícil encontrar un hogar donde la situación de alguno de sus miembros, ya sea el sustentador principal, el cónyuge, los hijos, etc., no haya empeorado durante la pasada década. Hay, no obstante, algunos colectivos que han salido mejor parados del trance mientras otros han cosechado pérdidas sustanciales y continúan en precario tras tres años de recuperación. El tema es muy amplio y, por limitaciones de espacio, voy a centrar mi atención en la situación actual de los pensionistas (8,6 millones), los autónomos (3,1 millones) y los asalariados (15,3 millones), y los parados (4,3 millones), con especial atención a los jóvenes.

 Pensionistas

Rodriguez Zapatero anunciando en el Congreso los primeros recortes el 12 de mayo de 2010.

A pesar de que las pensiones se congelaron en 2011 y los pensionistas se quejan con frecuencia de lo bajas que son sus pensiones, lo cierto es que han sido uno de los colectivos más beneficiados. Las cifras son incontestables: a pesar de que el número de pensionistas y pensiones creció en torno al 13,5% entre 2007 y 2016, la pensión media contributiva se revalorizó el 35,9% desde 2007 (673,69 €) hasta febrero de 2017 (915,53 €) y el gasto total en pensiones contributivas creció el 55,5%. A la vista de la diferencia abismal que existe entre estas tasas y las del crecimiento del PIB, produce estupor escuchar a Ramón Espinar, portavoz de Podemos en el Senado, afirmar en TVE que “los pensionistas han perdido poder de compra año tras año”. Anda algo mal informado.

Espinar portavoz de Podemos en el Senado.

Incluso reconociendo que la pensión media actual no garantiza una vida confortable a aquellos pensionistas que no disponen de otros recursos, lo que nadie puede negar es el enorme esfuerzo que ha hecho la sociedad española para aumentar las pensiones mientras otros ciudadanos veían erosionarse sus rentas al perder sus empresas o empleos. En cuanto a la sostenibilidad del sistema, conviene recordar que la factura mensual asciende a 8.500 millones, 17.000 millones cuando se abona paga extraordinaria, y que el Gobierno se ha visto obligado a echar mano del Fondo de Reserva de la Seguridad Social (SS) para hacer frente a obligaciones que exceden los recursos del sistema. Aunque el proceso de creación de empleo podría aliviar algo la situación en los próximos trimestres, el previsible aumento del número de pensionistas impide ser optimista. En pocas palabras: el sistema tendrá dificultades para abonar las pensiones si el Fondo de Reserva está exhausto cuando llegue la próxima recesión.

 Autónomos, asalariados y parados

Líderes sindicales encabezando la manifestación del 1 de mayo.

El balance para los asalariados ha resultado también positivo, aunque menos satisfactorio que para los pensionistas. El salario mínimo interprofesional creció el 14,83% desde 2007 (570,6€) hasta 2016 (655,2€) y el 24,02 % hasta 2017 (707,7). Otros indicadores salariales, como el coste salarial total por trabajador que proporciona la Encuesta Trimestral de Coste Laboral del INE cifra el aumento en el 5,4% entre 2008 y 2016, y el salario medio a tiempo completo en empresas con más de 10 trabajadores aumentó, según Datosmacro.com, el 21,5% desde 2007 (21.989€) a 2016 (26.710 €), y el 11,94% entre 2008 (23.252€) y 2013 (26.027€). La Encuesta de Estructura Salarial del INE indica que los empleados en las AA. PP., cuyos salarios exceden en un 35% a los del sector privado, descendieron el 1,2% entre 2010-2014. En conjunto, se puede afirmar que los asalariados que lograron mantener su puesto de trabajo mejoraron o mantuvieron su poder adquisitivo.

5.965.400 paradosQuienes de veras empeoraron su posición son los trabajadores que perdieron sus empresas o puestos de trabajo. El número de ocupados, según la EPA, cayó algo más de 3,7 millones entre 2008 y 2014 y la recuperación sólo ha creado 1,5 millones en los tres últimos años. Hay 550.000 empleados menos por cuenta propia y 1,7 millones menos trabajadores asalariados. En el mejor de los casos, las prestaciones y los subsidios a los desempleados han podido paliar transitoriamente el desplome de sus rentas pero no evitarlo. Además, la recuperación no ha supuesto, para los afortunados que han encontrado trabajo, volver a sus antiguos puestos sino aceptar empleos en actividades con salarios inferiores. En el primer trimestre de 2017, sólo el sector Servicios presenta un balance positivo con 220.000 ocupados más que en el primer trimestre de 2008, mientras que Industria arroja la pérdida de casi 800.000 empleos y Construcción de cerca de 1,6 millones. No hay razones para pensar que el empleo en estos sectores volverá a los niveles de 2007-2008.

Protesta contra el paro en la Plaza del Sol.

Dentro de los asalariados, los parados más jóvenes sufrieron el mayor castigo y su situación continúa siendo penosa, a pesar de la recuperación económica. Basta con comparar el número de asalariados en el cuarto trimestre de 2016 con las del cuarto trimestre de 2007 para hacernos una idea de la magnitud de la debacle que produjeron las dos recesiones en los trabajadores entre 16-19 años, -257.400; 20-24 años, -799.200; 25-29 años, -1.120.800; y 30-34 años, -973.500. En total, hay 3.140.000 asalariados menos en estos cuatro grupos de edad donde se concentra el 37% de los 4,3 millones de parados, aunque sólo representan al 27% de los activos, y presentan tasas de paro muy superiores a la media. La conclusión a que apuntan estas cifras es que los jóvenes que se incorporan ahora al mercado con edades entre 16 y 24 años tienen muchas menos oportunidades de encontrar empleo que hace una década; y que quienes se incorporaron hace una década tienen mayores dificultades para desarrollar una carrera profesional, por modesta que ésta sea.

 Algunas propuestas

Rivera con Garicano.

No existe una fórmula maestra para acabar con el paro, especialmente el juvenil, y mejorar los salarios. Los empleos de calidad por los que claman las sindicales y algunos partidos ‘nuevos’ no llegarán si no los crean empresas y alguna dificultad habrá para que no hayan surgido ya. Resulta ilusorio creer que bastaría con que las Administraciones patrocinaran un ‘plan de choque’ o impulsaran el cambio del ‘modelo productivo’, para que brotaran como champiñones “empleos con salarios dignos”. De momento, parece más sensato apostar por apuntalar el crecimiento, promoviendo las exportaciones, reforzando el mercado interior y facilitando la creación de empresas, aunque permanezca inalterada la estructura productiva y salarial.

Bañez, ministra de Empleo y Seguridad Social.

Uno de los problemas que dificulta el desarrollo de una carrera profesional es la temporalidad que afecta con mayor intensidad a los trabajadores más jóvenes, y las reformas laborales de Zapatero y Rajoy no han resuelto. La caída del porcentaje de contratados temporales fue fruto de las recesiones, no de esas reformas, y ha vuelto a aumentar al recuperarse la economía. En lugar de subvencionar la conversión de contratos temporales en indefinidos, resultaría más efectivo y menos costoso permitir que los contratos indefinidos incluyan cláusulas que contemplen su extinción en caso de finalizar la obra o actividad estacional objeto del contrato, y la indemnización por despido dependa únicamente del tiempo trabajado.

Deja un comentario

Archivado bajo Economía, Política nacional

Más allá del manual de Economía

Artículo publicado en el diario Expansión el 9 de mayo de 2013

Rubalcaba propone un pacto nacional 7 de mayo de 2013En los días previos a la comparecencia del presidente Rajoy en el Congreso para explicar la actualización del Plan de Estabilidad y el Programa Nacional de Reformas aprobada el pasado 26 de abril, la oferta de diálogo avanzada por Pérez Rubalcaba había suscitado cierta expectación, aunque casi nadie creyera que el debate iba a permitir avanzar hacia la consecución de un acuerdo político y social de gran alcance ‘para sacar a España de la crisis’. Aunque el gobierno y el PP han sufrido el enorme desgaste que reflejan hoy las encuestas, Rajoy es plenamente consciente de que la situación económica, pese a las dificultades e incógnitas que todavía planean sobre nuestra economía, ha mejorado considerablemente –casi todo el mundo daba por hecho que España solicitaría el rescate y sería intervenida hace unos meses– y el Gobierno puede ahora encarar el proceso de consolidación fiscal con relativa tranquilidad. Además, la erosión del gobierno no ha beneficiado a Pérez Rubalcaba y sus colaboradores, cuya labor de oposición no concita ni el aplauso de los ciudadanos ni el apoyo unánime dentro de sus compañeros de partido.Rajoy en el Congreso, 8 de mayo 2013

 

Reducir los desequilibrios

Tanto en su intervención inicial como en las réplicas a los portavoces de los partidos de la oposición, Rajoy ha insistido una y otra vez en que para crear empleo hay que corregir primero los importantes desequilibrios que atenazaban a la economía española: un elevado déficit público (11,2 % del PIB en 2009), un alto déficit por cuenta corriente (10,05 % del PIB en 2007), una impresionante deuda externa (1,7 billones en 2007), una delicada posición de inversión internacional (-971.000 millones en 2011), una tasa de inflación superior a la media de la UE y un sistema financiero donde algunas entidades requerían fuertes inyecciones para recapitalizarse y evitar su quiebra.Banco de Valencia, sede

El gobierno ha tenido que emplearse a fondo para evitar una intervención de la economía española que a punto estuvo de producirse en el primer semestre del año. Para evitarlo, Rajoy no dudó en incumplir su programa electoral (algo que algunos líderes de la oposición le han reprochado) recortando gastos, elevando los tipos de varios impuestos (IRPF, IVA, sociedades, etc.) e imponiendo disciplina presupuestaria a unos gobiernos autonómicos acostumbrados a campar por sus respetos y ocultar sus deudas al gobierno central. No ha sido fácil, pero los frutos de esas políticas, señaló Rajoy, son ya visibles en algunos frentes: el déficit público se ha reducido del 9 al 7 por ciento en 2012 (sin contar los 3,6 puntos inyectados para recapitalizar entidades financieras) y la UE nos ha concedido dos años más para reducirlo al 3 % del PIB, las operaciones corrientes con el resto del mundo han arrojado saldos positivos en los últimos trimestres y se ha completado una reestructuración sin precedentes del sistema financiero. España ha evitado la intervención, la prima de riesgo se ha reducido desde un máximo de 6,5 hasta 2,8 puntos porcentuales y ello ha permitido a algunas empresas españolas financiarse de nuevo en los mercados.

Gráfico con la evolución del número de parados

Gráfico con la evolución del número de parados

Rajoy ha reconocido que algunas de las medidas adoptadas por el gobierno han empeorado la situación a corto plazo. La recesión iniciada en el segundo semestre de 2011 se ha agravado y el número de parados, 6,2 millones, y la tasa de paro, 27,16 %, han alcanzado sus máximos históricos. No obstante, el Presidente ha defendido la necesidad de anteponer el proceso de consolidación fiscal y reestructuración financiera a la adopción de medidas de estímulo que, como las que puso en marcha Rodríguez Zapatero, acabaron siendo pan para hoy y hambre para mañana. Se creará empleo, ha venido a decir Rajoy, cuando se hayan corregido los desequilibrios y la economía crezca, un escenario que el gobierno sitúa en 2015-16. Otro de los efectos colaterales de las políticas de Rajoy, ha sido el aumento en 14,6 puntos del PIB de la deuda pública en 2012, una cifra que me preocupa porque supera holgadamente la cifra de déficit, y obliga a preguntarnos si esta extraña circunstancia volverá a repetirse en los próximos años.Deuda pública España evolución

 

Atención al cómo

A estas alturas, la mayoría de los responsables políticos parece haber aprendido que el gasto no puede sostenerse recurriendo al endeudamiento (ni siquiera durante unos pocos años) cuando el Estado no cuenta con una moneda y un banco central propios, ni demanda suficiente para financiar los déficits (y refinanciar la deuda) a tipos de interés razonables. Desde luego, esa política no tiene cabida en la Eurozona con las reglas actuales de funcionamiento del BCE y Rajoy se lo ha recordado en el debate a quienes siguen pidiendo peras al olmo (Eurobonos, un BCE a imagen de la FED, compras de deuda, etc.). Ahora bien, como Pérez Rubalcaba también ha recordado a Rajoy, el problema presupuestario de España (cuando se compara con otros países de la UE) no es de gasto excesivo sino de ingresos menguados. El líder del PSOE ha reclamado una reforma en profundidad de “un sistema fiscal anticuado”. En la misma línea, Lara (IU) ha insistido también en la necesidad de aumentar la recaudación controlando el fraude fiscal para reducir el paro al ¡12 %! en tres años. Menos afortunados estuvieron, en mi opinión, el portavoz del PSOE al insistir en utilizar los fondos del MEDE para evitar preventivamente el aumento de la morosidad y la posterior recapitalización de las empresas, y el portavoz de IU cuando reclamó que la banca nacionalizada proporcione crédito a las empresas, porque uno de los problemas que nos ha conducido a la situación actual ha sido, precisamente, la falta de rigor crediticio de las entidades financieras.Lara en el Congreso el 8 de mayo de 2013

Conclusión

Como se anticipaba, el debate ha servido únicamente para escenificar que todos los partidos comparten los mismos objetivos (crecer más, aumentar el crédito y generar empleo) pero difieren en los instrumentos. El PP quiere mantener sus políticas (retoques impositivos, recortes del gasto y disciplina presupuestaria) para seguir reduciendo el déficit y estabilizar la deuda. El PSOE e IU consideran que ese proceso resultaría más justo y menos gravoso para los segmentos sociales más golpeados por la recesión si el gobierno llevara a cabo una reforma fiscal que erradicara el fraude fiscal y aumentara los ingresos públicos hasta niveles comparables con los de otros países europeos. En mi opinión, este es un terreno donde cabe la posibilidad de alcanzar acuerdos (además de los ya propuestos por Rajoy sobre pensiones, unidad de mercado, reforma de la administración, etc.) e incluso reorientar el sistema fiscal para reducir, como pidió Duran en nombre de CiU, “los costes no salariales”. El Presidente sale reforzado del debate pero su estatura política aumentaría considerablemente si lograra cerrar un acuerdo con las principales fuerzas parlamentarias sobre estas cuestiones. Vale la pena intentarlo porque al gobierno le queda un largo camino hasta alcanzar el equilibrio presupuestario.Rubalcaba y De Guidos conversan en el Congreso 8 de mayo de 2013

 

Deja un comentario

Archivado bajo Economía, Política nacional