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Los últimos herederos del franquismo

Artículo publicado en Economía Digital el 31 de julio de 2017

Franco aclamado en Barcelona en 1970

Va para cuarenta y dos años que murió en la cama el general Franco, militar golpista, generalísimo victorioso de la cruenta Guerra Civil (1936-1939) y dictador implacable hasta sus últimos días. Este año hemos festejado un doble cuadragésimo aniversario: la legalización del PCE y la conversión de Carrillo en demócrata, y la celebración de las primeras elecciones auténticamente democráticas realizadas en España. Y el año próximo le tocará el turno a la hoy cuestionada Constitución de 1978 que estableció el marco jurídico donde todos los españoles, con independencia de nuestras creencias religiosas e inclinaciones políticas, hemos podido convivir en libertad, concordia y prosperidad, sobreponiéndonos a los crímenes terribles con que ETA intentó desestabilizar nuestra recién estrenada democracia.

Etarras y cuperos confraternizando.

No hace falta ser un historiador concienzudo ni un sociólogo o politólogo reputado para entender la trascendencia de estos logros. Basta con tener cierto conocimiento elemental de la historia contemporánea de España, y, como dicen con cierta rudeza en mi tierra, tener algo de cabeza. Cualquier hijo de esta tierra con un ápice de sensatez daría gracias por haber vivido cuatro décadas sin que ninguno de los españolitos venidos a este mundo haya tenido que verse en el brete de ver como una de las dos Españas, a las que se refirió Machado en un poemilla popularizado por Serrat, le helaba el corazón. Hace pocos días, traté este asunto en un artículo titulado “La culpa no es del PP”, en el que exponía y comentaba las opiniones recogidas en otro artículo, algo inexactamente titulado “Escritores y artistas catalanes rechazan el referéndum ilegal”, publicado en El País el 24 de julio de 2017.

Gas una de las víctimas masacradas por el PP.

Al lado de los razonables aunque no del todo coincidentes comentarios de Marsé y Mendoza, y la nota cínica del profesor Rico que al parecer está pasándoselo en grande a costa del proceso secesionista, llamaba la atención sobre las acusaciones de Mariscal, Serrat, Gas y Herralde contra el Partido Popular (PP), al que todos ellos coinciden en calificar de “heredero del franquismo”, y al que Gas responsabilizaba  de estar al frente de “un Gobierno que masacra a España y, por tanto también a Cataluña”. Resultaría indecoroso, por mi parte, repetir aquí citas, argumentos y contraargumentos, ya publicados, así que intentaré completarlos con unas reflexiones sobre la pesada herencia del franquismo y las limitaciones de nuestra democracia.

Nadie puede negar que todos quienes vivimos bajo el régimen franquista somos en algún sentido, por acción o inacción, “herederos del franquismo”, como resulta también innegable que los rusos lo son del totalitarismo de Lenin y Stalin, los alemanes del nacionalsocialismo, los italianos del fascismo, o los rumanos del régimen del dictador Ceacescu, valedor sombrío de Carrillo. ¿Quiere esto decir que todo lo que hagan sus herederos queda invalidado o sujeto a sospecha a causa del legado recibido? ¿Que Suárez proviniera de las filas del Movimiento Nacional empequeñece acaso su logro de transformar un régimen dictatorial en una democracia representativa? ¿Puede el pasado poco edificante de Carrillo invalidar el papel constructivo que desempeñó el líder del PCE durante la transición en España? Hace  falta ser un papanatas o un mentecato, o ambas cosas a la vez, para intentar empañarlas con el sambenito de la herencia recibida.

El PP, con independencia de las diversas herencias recibidas por cada uno de sus militantes, es un partido político que ha obtenido el mayor número de escaños en tres elecciones libres y rigurosamente democráticas consecutivas, y sólo por eso, no por su “herencia fraquista”, está al frente del poder ejecutivo de un Estado de la Unión Europea donde existe una Constitución democráticamente acordada que los españoles, catalanes incluidos, refrendamos el 6 de diciembre de 1978. Ante un marco jurídico que reconoce la división de poderes y competencias y la independencia del poder  judicial, ¿cómo puede afirmarse que el Gobierno de España “masacra a España y, por tanto, a Cataluña”? ¿Acaso quien lo dice no es libre de expresar sus opiniones y votar al partido que más le gusta? Y, ¿cómo pueden acusarlo de insensibilidad “hacia la cuestión catalana” y propiciar “un deterioro tremendo, erigiendo como un todo inamovible una Constitución”, cuando Rajoy ha reiterado la disposición a tratar todos los contenciosos existentes (o inventados) salvo el plan de realizar un referéndum de autodeterminación?

Rajoy recibiendo a Mas en La Moncloa.

 

Las constituciones no son inamovibles pero todos los Estados democráticos exigen mayorías cualificadas para reformarlas, una cautela introducida no por malicia sino para librarnos precisamente a los ciudadanos de las mayorías tiránicas. Quienes hoy pretenden desde el gobierno de la Generalitat y el Parlament de Cataluña subvertir el orden constitucional, apelando paradójicamente a la democracia, cuentan con respaldo insuficiente para reformar no ya la Constitución sino incluso el Estatut de Cataluña. Seamos serios: Puigdemont, Junqueras y Gabriel no son demócratas sino golpistas que pretenden imponernos por la vía de los hechos consumados la república de PuigCupqueras. Resulta incomprensible que ante tan bochornoso espectáculo haya todavía escritores y artistas que tachen al Gobierno de España de inmovilista y coercitivo, por defender la legalidad constitucional que ampara los derechos individuales y colectivos de todos, y vean en cambio como el no va más de la democracia que el gobierno de la Generalitat incumpla leyes, legisle sobre asuntos ajenos a sus competencias y desacate las sentencias de los Tribunales.

Puigdemont arropando a Mas antes de declarar ante el TSJC.

Puigdemont y Gabriel celebrando su acuerdo para constituir una república independiente.

Si algo hoy nos recuerda el régimen franquista a quienes lo vivimos y soportamos con la mayor dignidad posible, no es precisamente la defensa de la legalidad democrática por parte del Gobierno de España sino los planes del gobierno de la Generalitat y de los 72 diputados de Junts pel Sí y CUP para acabar con los contrapesos y procedimientos garantistas esenciales en cualquier democracia. A los escritores y artistas tan quisquillosos con la herencia franquista de los demás, les propondría que contestaran esta sencilla pregunta: ¿son partidarios de que todos los ciudadanos españoles tengamos los mismos derechos y obligaciones, con independencia de la Comunidad Autónoma donde estemos empadronados, tal y como recoge nuestra Constitución? Confío en que estén a favor de la igualdad constitucional de los españoles, y no alineados, tal vez sin saberlo, con los últimos herederos del franquismo Een Cataluña.

Los diputados de la CUP en el Parlament de Cataluña.

En el centro, junto a Forcadell, Pí i Sunyer, ex-vicepresidente del Tribunal Constitucional y presidente del “consejo asesor nacional de transición a la independencia”, al que se atribuye la redacción de la ‘ley de transitoriedad jurídica’.

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12-O en Plaza de Cataluña

Texto en el que basé mi intervención, como presidente de Regeneración Democrática, una asociación de ámbito nacional, en el acto que se celebró el 12 de octubre en la Plaza de Cataluña en Barcelona.

Regeneración Democrática.

Logo de Regeneración Democrática.

Gracias en nombre de RD por haber venido a celebrar la Fiesta Nacional de España y de la Hispanidad un año más en Barcelona.

Cartel anunciador de los actos del 12 octubre 2015.

Cartel anunciador de los actos del 12 octubre 2015.

Un amigo que se dedica al mundo de la comunicación me aconsejó que fuéramos breves en las intervenciones porque hoy estáis aquí para flamear banderas y corear “Cataluña es España”. ¿Es así, verdad? Intentaré serlo.

 1. Lo primero que quiero decirles es que estoy aquí para reivindicar la Constitución de 1978 y en particular los principios de libertad e igualdad que la inspiran.

 

 

Todos conocen los versos de Antonio Machado:

Españolito que vienes

al mundo te guarde Dios.

Una de las dos Españas

ha de helarte el corazón.

en los que el gran poeta venía a decirnos que los españoles estábamos poco menos que destinados a tirarnos los trastos a la cabeza cada pocos años. Quizá fue el hastío después de tantos siglos de insaciable cainismo lo que llevó a franquistas, cristianodemócratas, socialistas y comunistas a aprobar la Constitución de 1978.

Antonio Machado

Retrato de Antonio Machado.

Una Constitución que dibuja un Estado social y democrático de derecho inspirado

Constitución Española.

Constitución Española de 1978.

en los principios de libertad y justicia, pluralidad e igualdad y, que no olvidemos, refrendó la inmensa mayoría de españoles, incluidos el 90,5% de los catalanes. Podría enumerar los muchos méritos que, en mi opinión, tiene la Constitución de 1978 pero me limitaré, porque el tiempo apremia, a decirles que ofrece compromisos razonables sobre cuestiones muy espinosas como la oficialidad de las lenguas, la división de poderes y la descentralización territorial. Algunos achacan a la Constitución lo que está pasando en Cataluña cuando en realidad la causa de esos problemas es su incumplimiento. ¿Es mucho, es poco lo conseguido? A mí, que viví bastantes años bajo la dictadura de Franco, me parece un gran logro. Gracias a la Constitución de 1978, los españoles hemos vivido el período más largo de libertad, concordia y prosperidad de toda nuestra Historia. Ahí es nada.

Suárez en el Congreso tras aprobarse la Ley de Reforma Política

Suárez y Gutierrez Mellado en el Congreso tras aprobarse la Ley de Reforma Política.

 2. ¿Quiénes cuestionan el orden constitucional y ponen en riesgo nuestra joven democracia?

Sánchez con Iceta y sin la bandera constitucional española que, al parecer, su sola presencia produce urticaria y desasosiego psicológico en los líderes del PSC.

Sánchez con Iceta con la bandera catalana y sin la bandera constitucional española. Al parecer, su sola presenciaen la sede de Nicaragua produce urticaria en la piel y desasosiego psicológico a los líderes del PSC.

En primer lugar, los partidos (PSOE, PSC, UDC, IU, ICV-EUiA) que desean reformar la Constitución para introducir blindajes y asimetrías que, so pretexto de reconocer singularidades identitarias, quebrarían el principio constitucional de igualdad ante la ley de todos los españoles. Hay también un partido (Podemos) que pretende abrir un período constituyente “para hablar de todo”, un disparate todavía más peligroso. Pero la amenaza más seria e inmediata proviene de los partidos secesionistas catalanes (CDC, ERC y CUP) que pretenden declarar la independencia de Cataluña dentro de unos meses.

Mas con Junqueras y Forcadell

Mas con Junqueras y Forcadell.

El vals de Mas con Pujol en el último congreso de CDC.

El vals de Mas con Pujol en el último congreso de CDC.

Hoy nos ‘toca’ –expresión predilecta del que fuera presidente de gobierno de Cataluña durante 23 años, mentor y padrino político de Mas y defraudador confeso Jordi Pujol i Soley– ocuparnos del plan urdido por Mas y Junqueras contra nuestra democracia constitucional. Conocemos bien los hechos. Mas y Junqueras acordaron el 14 julio concurrir juntos en la lista “Junts pel Sí” a las elecciones del 27 de septiembre y declarar, en caso de ganarlas, la independencia de Cataluña antes de 8 meses.

"Juntos por el 3 %"

Los cinco primeros candidatos de la la plataforma Juntos por el 3 %”.

Como sólo lograron 62 escaños –9 menos que en las elecciones anteriores- ahora están intentado subir al barco a los 10 diputados de la CUP para que el gobierno catalán, respaldado por una exigua mayoría parlamentaria (53,3%), proclame la independencia el próximo Sant Jordi. Puesto que la Constitución, como el Estatut en Cataluña, no admite la secesión de una parte del territorio, el llamado ‘prusés’ hacia la independencia es en realidad la hoja de ruta de un golpe de Estado. Si el golpe se hubiera fraguado en los cuarteles en lugar del Palau de la Generalitat, los responsables estarían ya detenidos.

 3. ¿Hay argumentos de orden político o económico que justifiquen la secesión de Cataluña?

La cuestión catalana, hoy

La cuestión catalana, hoy.

Pienso sinceramente que no. Los separatistas catalanes no sufren ningún tipo de opresión o discriminación política; más bien al contrario porque lo que sí estamos oprimidos y discriminados en Cataluña somos los catalanes que nos sentimos españoles y queremos seguir siéndolo. En cuanto a las razones de orden económicos, quiero recordar qu la renta per cápita de los catalanes es el 24,5 % mayor que la media del resto de españoles y el 13 % superior a la media de las regiones de la UE.Y lógicamente quienes tienen rentas más altas contribuyen al sostenimiento del gasto cuando el sistema fiscal se inspira en los principios de igualdad y progresividad.

Siendo esta la situación privilegiada de los catalanes, hay que reconocerle al mago Arturo una gran habilidad para sacar conejos de la chistera y convencer a cerca de 2 millones de catalanes que están oprimidos y está en sus manos liberarse del expolio fiscal al que los somete el Estado español. Seguro que todos han escuchado a Mas decir que los catalanes nos hemos cansado de España y queremos divorciarnos o emanciparnos de manera civilizada y democrática, para constituir un estado nuevo, justo, estable y más próspero. Una falacia que podemos desmontar pieza a pieza.

Mas burlánose del gobierno español y del Tribunal Constitucional el 9 de noviembre de 2014

Mas burlándose del gobierno español y del Tribunal Constitucional depositando su voto el 9 de noviembre de 2014.

¿Estamos cansados los catalanes de España? Parece que no. Los resultados de las elecciones del 27 de septiembre indican que la mayoría de los catalanes no votó la lista ‘Juntos por el 3 %’, y si Mas fuera un político honrado dejaría de hablar en nombre de los catalanes porque hace tiempo que sólo representa a una parte de los separatistas.

 

Mas con Junqueras firmando acuerdos. ¡Qué tiempos!

Mas con Junqueras firmando los primeros acuerdos para iniciar el proceso hacia la independencia.

¿Se asemeja el ‘prusés’ a un divorcio civilizado y democrático? Suena bien la música, pero decepciona la letra. Lo que “Mentón Altivo” y “Ojo Extraviado” –ya saben que se habló bastante en indio durante la última campaña electoral– pretenden no es divorciarse ni emanciparse civilizadamente de España sino quedarse con el negocio, la casa, los muebles y el coche y dejarle las deudas a España. En cuanto al carácter democrático del “prusés”, quiero recordar que sólo 37 catalanes de cada 100 votaron las listas secesionistas. ¿Desde cuándo la voluntad de 37 vale por 100? Poco democrático puede ser, además, un proceso que se salta a la torera la Constitución, el Estatut y las leyes, ignora la división de poderes y desacata las sentencias judiciales.

Mas con Junqueras y de Gispert tras la firma de la convocatoria de la consulta del 9 de noviembre.

Mas con Junqueras y de Gispert tras la firma ‘solemne’ de la convocatoria de la consulta del 9 de noviembre en el balcón del gobierno de la Generalitat.

Por último, ¿nos conducirá el ‘prusés’ a un estado nuevo y justo, estable y próspero? De ninguna de las maneras. Por lo que sabemos, el ‘nuevo’ Estado estaría en manos de las mismas personas que ya gobernaron en la pasada legislatura, Mas, Junqueras y Forcadell. El presidente sería Mas, un ciudadano al que el TSJC le imputa cuatro delitos, por los que yo pedido su dimisión. Sería, además, un gobierno muy inestable porque, calculen lo que sería gobernar con la CUP, un partido que quiere además de romper con España, salir de la UE y del BCE, de la OTAN, del FMI… y hasta acabar con el sistema capitalista. ¡Menudo socio!

Fraternal abrazo de Fernández (CUP) y Mas (CDC) tras la consulta del 9-N.

Fraternal abrazo de Fernández (CUP) y Mas (CDC) tras la consulta del 9-N.

Está, Sr. Mas, engañando a los catalanes mientras los empuja hacia el precipicio económico. Todo el mundo sabe, aunque usted se empeñe en negarlo, que después de una declaración unilateral de independencia, y más si está la CUP apoyándola, caerán las exportaciones a España y a la UE; se desdoblarán y deslocalizarán las empresas y las entidades financieras catalan; disminuirá el atractivo de Cataluña para los inversores extranjeros; y los catalanes nos llevaremos nuestros activos a lugares más seguros. Por cierto, Sr. Mas, ¿no fue usted quién afirmó en 2002, cuando era Conseller en Cap del último gobierno de Pujol, que la independencia era “un concepto anticuado y algo oxidado”? ¡Si el concepto estaba ya anticuado y algo oxidado en 2002, no le digo nada en 2015 tras firmarse los Tratados Europeos de 2002 y 2007!

Mas afirma que la independencia es un concepto anticuado y un poco oxidado, 2002.

Mas afirmó en 2002 que la independencia es un concepto anticuado y un poco oxidado.

 

 4. Llegamos ya al final. ¿Qué podemos hacer los ciudadanos de a pie para frenar a los separatistas catalanes?

Los representantes de CiU, ERC e ICV-EUiA en el Congreso el 8 de abril 2014 defendiendo el proyecto de transferencia de la competernica para realizar consultas.

Los representantes de CiU, ERC e ICV-EUiA en el Congreso el 8 de abril 2014 defendiendo el proyecto de transferencia de la competernica para realizar consultas.

En primer lugar, tenemos que exigir al Gobierno español y a las instituciones centrales del Estado que cumplan y hagan cumplir la Constitución y las leyes, y las sentencias de los tribunales. Firmeza, hace falta mucha más firmeza de la que hasta ahora se ha hecho gala. ¿No han comprendido todavía los responsables de las instituciones centrales del Estado que las concesiones hechas a los separatistas en el pasado sólo han servido para fortarlecer a los separatistas? Únicamente un inconsciente sigue dando de comer al perro rabioso que le atacó.

Catalanes celebrando la Fiesta Nacional de España y de la Hispanidad el 12 de octubre de 2015 en la Plaza de Cataluña de Barcelona.

Catalanes celebrando la Fiesta Nacional de España y de la Hispanidad el 12 de octubre de 2015 en la Plaza de Cataluña de Barcelona.

Para los catalanes que queremos seguir siendo españoles y europeos, reunirnos en esta plaza una vez al año se ha convertido casi en una necesidad vital, tal es la asfixia y desvalimiento en que con frecuencia nos encontramos. El caso reciente de la familia de Balaguer que renunció, a causa de las presiones recibidas, a ejecutar la sentencia que reconocía el derecho de sus hijos a recibir el 25 % de las materias escolares en castellano, da que pensar. Si esto ocurre ahora, ¿qué pasaría si lograran la independencia? Hace unos días Vargas Llosa pronosticaba que Cataluña se convertiría en “un pequeño país, manipulado y gobernado por minorías fanáticas”. Entonces no tendremos que cambiar de colegio a nuestros hijos sino que emigraremos toda la familia.

Ciudadanos de Balaguer practican la la kale-borroka con niños incluidos,

Ciudadanos de Balaguer practicando la kale-borroka con niños incluidos para amedrenar a una familia que había osado solicitar que se ejecutara la sentencia que obligaba a su escuela a impartir el 25 % del curriculum en castellano. Lo que ocurrió en Balaguer, se asemeja a los actos de intimidación contra los judíos al inicio del nacimiento del nazismo.

Clemente Polo en la Plaza de Cataluña el 12 octubre 2015

Clemente Polo en la Plaza de Cataluña el 12 octubre 2015

Si queremos tomar la iniciativa resulta evidente que no basta con reunirnos una vez al año en esta plaza. Tenemos que organizarnos y diseñar un plan para a movilizar a los catalanes que, se sienten españoles, pero ni están aquí hoy ni votan en las elecciones. Y para ello necesitamos vuestro apoyo y colaboración activa. Os esperamos. Muchas gracias.

 

 

 

¡Viva la Constitución!

¡Cataluña es España!

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