El funesto legado político de Jordi Pujol

Artículo publicado en el diario Expansión el 9 de agosto de 2014

Pujol pregunta: "¿Hemos llegado a Itaca?" Mas le responde: No a Scila y Caribdis.

Pujol pregunta: “¿Hemos llegado a Itaca?” Mas le responde: No a Scila y Caribdis.

Siempre me sorprendió que a este personaje se lo tratara con tanto respeto antes de que se supiera que ha sido un gran defraudador durante décadas. Recuerdo bien como en sus años de President los medios de ámbito nacional lo presentaban invariablemente como el político que sabía situarse por encima de las luchas partidistas y defender los intereses generales. Semejante aura la había ganado gracias al apoyo que CiU había prestado en Las Cortes al PSOE de González en 1993, al PP de Aznar en 1996 y al PSOE de Rodríguez Zapatero en 2004. En mi opinión, estas actuaciones, siempre muy medidas, no respondían al sentido de responsabilidad que se le atribuía sino a un oportunismo descarado que buscaba aprovecharse de la debilidad del gobernante de turno.

El último vals de CDC

El último vals de CDC

 

Un estado dentro del Estado

Quienes crean que ahora levanto la voz porque Pujol  es ya un cadáver político están muy equivocados. Cuando participaba en una tertulia en TV25 (“Un pas més” dirigida por Toni Guerrero y “Doble sis” por el tristemente ya desaparecido Emilio López Valls) manifesté en varias ocasiones que Pujol es la persona que más daño ha hecho a la convivencia entre los españoles desde la muerte de Franco. Mi juicio puede parecer severo pero tengo sólidas razones para sostenerlo. Pujol nunca pretendió favorecer el progreso de España en su conjunto, salvo en la medida en que podía beneficiar a Cataluña; y CiU, su grupo en el Congreso, prestó circunstancialmente sus votos a algunos gobiernos de España sólo para conseguir mayores competencias exclusivas para la Generalitat de Cataluña y más recursos para desarrollarlas. Buena prueba de lo que digo es que cuando Aznar invitó a CiU a participar en el gobierno de España en 1996, Pujol rechazó sin titubear la oferta y dejó claro que la tarea de de tirar adelante el proyecto de España no entraba en sus planes.

Pujol con sus hijastros putativos

Montilla y Maragall arropando a Pujol en la manifestación convocada por Montilla contra la sentencia del TC sobre el Estatut

El objetivo de Pujol era ir dando pequeños pasos hasta convertir Cataluña en un pequeño estado dentro del Estado español a la espera de encontrar el momento oportuno para plantear la independencia. Su gran éxito fue que esos objetivos de construcción nacional fueron también asumidos por los partidos de ‘izquierda’ cuyos líderes se convirtieron en sus hijastros putativos. No fue Pujol ni su sucesor Mas sino los líderes del tripartito, Maragall y Montilla por el PSC, Carod-Rovira y Puigcercós por ERC, y Saura y Herrera por ICV-EUiA, quienes aceleraron el proceso de construcción nacional y elevaron la intensidad de la confrontación con las instituciones centrales del Estado. Todas las energías del gobierno tripartito que presidió Maragall se centraron en elaborar el Proyecto de Estatut que aprobó en el Parlament en septiembre de 2005. En su Preámbulo que ignora la Constitución española, se afirma que “Cataluña considera que España es un estado plurinacional” y se definen “las relaciones con los pueblos de España en un marco de libre solidaridad con las nacionalidades y las regiones que la conforman”. El Proyecto suponía la transformación de la CA de Cataluña en un estado de facto al atribuir a la Generalitat todas las competencias esenciales (educación, sanidad, fiscalidad, seguridad, justicia, etc.) en exclusiva.

Pujol y Aznar en los tiempos del silencio cómplice

Pujol y Aznar en los tiempos del silencio cómplice

Maragall con Zapatero haciendo de Don Tancredo

Maragall con Zapatero haciendo de Don Tancredo

El plan no llegó a consumarse por las modificaciones que sufrió antes de aprobarse el Estatut en el Congreso en mayo de 2006, y, sobre todo, gracias a la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) que declaró inconstitucionales algunos de sus artículos en julio de 2010. Pero la semilla de la discordia estaba ya sembrada y eso explica la reacción intempestiva del gobierno de Montilla cuando Cabrera, ministra de Educación de Zapatero, aprobó un tímido decreto de enseñanzas mínimas que exigía dedicar tres horas a enseñar Lengua y literatura castellanas en los ciclos de enseñanza primaria; o las campañas de descrédito que alentó el propio Montilla contra el TC tras de hacerse pública la sentencia del Estatut y que culminaron con la llamada que hizo a los ciudadanos para participaran en la manifestación contra la sentencia que encabezó, junto a Pujol y Maragall, un grave error de cálculo porque fue abucheado y tuvo que salir por piernas. Como estos ejemplos ponen de manifiesto, cualquier iniciativa del gobierno español o sentencia de un tribunal que module, corrija o anule normas de la Generalitat se considera automáticamente un acto de hostilidad hacia Cataluña y así la presentan los medios de comunicación catalanes a la opinión pública, incluso cuando sólo pretenden cosas tan razonables como ajustar el contenido de las normas aprobadas a la Constitución vigente o garantizar la enseñanza de la lengua y literatura castellanas, el idioma que el 58,7 % de los catalanes considera según el CIS su lengua materna.

Omnium Cultural: Somescola frente al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña

Omnium Cultural Somescola frente al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña

 

Del estado dentro del Estado al Estado propio

CDC hace mofa del Honorable President Montilla

CDC hace mofa del Honorable President Montilla

En el verano del 2009, las sedes de CDC exhibían dos carteles harto significativos porque daban una idea de la deriva que había iniciado el partido presidido por Pujol. Uno se mofaba del president Montilla, representado como un niño con calzones cortos al servicio de Madrid, y el otro proclamaba “Queremos un Estado propio”. A la victoria electoral de CiU en noviembre de 2010 siguió un período de relativa calma durante el que el PP prestó su apoyo a CiU en el Parlament de Cataluña. Pero el clima de colaboración se enrareció pronto. En una entrevista publicada el 4 de noviembre de 2010 (”El Quadern” en El País), el historiador Nadal contaba contrariado que Pujol le había dicho pocos días antes que “Vicens Vives y Espriu ya no eran modelos para continuar por el camino del entendimiento que proponían con España”. En otras palabras, el president Pujol había optado ya por la independencia. Y en efecto, Pujol votó anticipadamente a favor de la la independencia en la consulta celebrada el 10 de abril de 2011 en Barcelona, como también lo hicieron el president Mas y varios de sus consejeros. En marzo de 2012, el XVI CDC aprobó con entusiasmo la ponencia política que establecía, por primera vez y sin tapujos, el objetivo de conseguir un Estado propio, sintetizado en la fórmula “Catalunya = nació+estat propi”.

VOLEM UN ESTAT PROPI

VOLEM UN ESTAT PROPI

Tras la victoria del PP en las elecciones del 20 de noviembre de 2011, Mas empezó a reclamar con insistencia a Rajoy negociar para concluir un pacto fiscal similar al concierto del País Vasco y Navarra. Para reforzar su poder de negociación, Mas animó y la mayoría de sus consejeros participaron junto con Pujol en la manifestación convocada por la organización independentista Assèmblea Nacional Catalana (ANC) el 11 de septiembre de 2012 bajo el lema “Por un Estado propio”. También asistieron los líderes de ICV-EUiA y algunos dirigentes del PSC, así como representantes de CCOO y UGT que han reiterado posteriormente su apoyo al ‘derecho a decidir’. Mas consideró llegado el momento de echar un órdago al gobierno de Rajoy que atravesaba momentos críticos con la prima de riesgo por las nubes y la amenaza de intervención de nuestra economía. Mas acudió a Madrid para reclamar un estado independiente El 13 de septiembre y se entrevistó en La Moncloa con Rajoy para reclamarle un pacto fiscal que pusiera en sus manos la llave del caja el 20 de septiembre. Ante la negativa de Rajoy se cortó toda colaboración entre ambos partidos en Cataluña y Mas se arrojó a los brazos de los independentistas de la ANC que lo recibieron como a un héroe en la Plaza de Sant Jaume.

Mas acude a La Moncloa para reclamar el pacto fiscal

Mas acude a La Moncloa para reclamar el pacto fiscal

Mas reaccionó convocando elecciones anticipadas con la intención de ponerse al frente del movimiento independentista pero CiU perdió 12 escaños y el President quedó a merced de ERC y la ANC. A continuación, CiU junto con ERC, ICV EUiA y CUP aprobaron en el Parlament la Declaración de soberanía y el derecho a decidir (Resolución 5/X, 23 de enero de 2013) que el TC declaró inconstitucional en su sentencia del 25 de marzo de 2014. Entretanto, Mas anunció el pasado 13 de diciembre la convocatoria de un referéndum de autodeterminación a celebrar el 9 de noviembre de 2014. El Congreso debatió y rechazó el pasado 8 de abril la transferencia de competencias para celebrar dicho referéndum que había solicitado el Parlament. Mas ha reiterado que no obstante la negativa la consulta se celebrará y Rajoy le ha advertido que la consulta es ilegal y confía en que no se celebre. Mas ha advertido a su vez a Rajoy que habrá conflicto si no se permite la consulta y no descarta declarar unilateralmente la independencia.

 

Conclusión

Pujol con Duran i Lleida a la cabeza de la manifestación del 11S para reclamar el estado propio

Pujol con Duran i Lleida a la cabeza de la manifestación del 11S para reclamar el estado propio

Llegados a este punto resulta difícil valorar positivamente el quehacer político de Pujol. Su proyecto de construir un estado dentro del Estado como paso previo a la independencia ha acabado produciendo una grave fractura entre los catalanes independentistas y el resto de catalanes y la inmensa mayoría de los españoles. Están en peligro la estabilidad política y el bienestar económico que nos ha proporcionado la Constitución de 1978 durante los últimos treinta y cuatro años y los viejos fantasmas del enfrentamiento reaparecen en la escena histórica setenta y cinco años después del final de la Guerra Civil. ¿Acaso no es éste mérito suficiente para considerar nefasto el legado político de Pujol?

 

Deja un comentario

Archivado bajo Nacionalismo, Política nacional

¿A dónde conduce la tercera vía?

Artículo publicado en el diario Expansión el 31 de julio de 2014

Fainé saludando a Felipe VI

Fainé saludando a Felipe VI

Rodríguez Zapatero con Artur Mas en La Moncloa

Tengo la mosca detrás de la oreja desde que se anunció la visita de Mas a Rajoy. Pongámonos en antecedentes. Con motivo de la proclamación del Príncipe como Felipe VI, rey de España, Fainé, presidente de Caixa Bank y una de las personas más influyentes en Cataluña, reclamó la intervención del nuevo rey para alcanzar un acuerdo que ponga fin al conflicto que mantiene enfrentados al gobierno de la Generalitat con el gobierno español y al Parlamento catalán con Las Cortes de España. ¿Estamos todavía a tiempo de resolver el contencioso mediante un pacto como hizo el presidente Rodríguez Zapatero con Mas en ese mismo escenario el 18 de enero de 2006?

Foro Cataluña en Expansión

Foro Cataluña en Expansión

El pasado 17 de julio, el diario Expansión recogía ampliamente las opiniones de veintidós profesionales y académicos integrantes del llamado Foro Catalunya en Expansión (FCE) sobre la conflictiva situación. Roca i Junyent, miembro de la comisión que redactó la Constitución en 1978, portavoz de CiU en el Congreso durante muchos años y presidente del consejo de administración del bufete que lleva su nombre y tiene encomendada la defensa de la infanta Cristina, expresó con franqueza que no ve “que en nuestra sociedad se dé hoy la base fundamental para cualquier pacto, que es la capacidad de transigir o transaccionar”, y recomendó al Rey “que no arbitre hasta que, en todo caso, quede muy solemnemente reflejado que [las partes] se someten a su arbitrajeRoca i Junyent

 

Falseamiento de la realidad

Pero junto a esta valoración tan oportuna y realista, Roca también manifestó que hay algunos aspectos como la lengua, “donde podrían fácilmente alcanzarse acuerdos”, y negó “que exista un problema de convivencia lingüística en Cataluña; si en este tema se hiciese un reconocimiento y un cese de hostilidades, esto que llaman el problema catalán bajaría de tensión enormemente”. Coello, ex presidente del puerto de Barcelona durante el gobierno tripartito, amplió y concretó así la posibilidad de entendimiento: “si el problema fiscal pudiera resolverse, y la lengua, la cultura y otras competencias pudieran ser exclusivas, el problema que tenemos en Cataluña y en España –donde un 50 % de la gente podría votar independencia– sería mucho menor”. Ésta es en esencia también la posición que Adell, otro integrante del Foro, denomina tercera vía. Lo que se desprende de las citas anteriores es que quienes apuestan por la esta solución parten de un diagnóstico falso de la realidad social de Cataluña y patrocinan una operación cuyo objetivo es desmontar el estado federal que hemos desarrollado a partir de la Constitución de 1978 para convertir España en un estado confederal donde el Estado Central carecería prácticamente de competencias en varias CC. AA. Vayamos por partes.

Omnium Cultural: Somescola frente al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña

Omnium Cultural Somescola frente al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña

Falsea la realidad Roca cuando afirma que en Cataluña no hay un problema lingüístico y pide el cese de hostilidades para rebajar la tensión. Su posición es tan insostenible como la de los dirigentes franquistas cuando defendían la exclusión del catalán como lengua vehicular, arguyendo que fortalecía la cohesión y la convivencia, y tildaban de enemigos del régimen a quienes reclamaban con toda justicia que el catalán fuera lengua vehicular en Cataluña. Pretender, Sr. Roca, que el castellano se utilice con normalidad en las escuelas públicas, concertadas y privadas no es un acto de hostilidad hacia nadie, sino de reconocimiento de que el castellano es según el CIS la lengua materna del 58.7 % de los catalanes, forma parte del patrimonio cultural de la sociedad catalana, y es un instrumento indispensable para comunicarse con el resto de los españoles, incluidos vascos y gallegos, y la mayoría de hispanoamericanos.

Stop espoliTambién falsean los hechos quienes como Coello dan por sentado que hay un problema cuya solución pasa por negociar y alcanzar un pacto fiscal con el gobierno español. ¿En qué consiste el problema y cuál es el alcance y las consecuencias del pacto que propugnan? Hasta donde sé, los catalanes estamos sujetos a las mismas normas tributarias estatales que el resto de los españoles (excepto vascos y navarros) y un barcelonés, a igualdad de ingresos y situación familiar, paga exactamente lo mismo que un mallorquín, un gaditano o un lucense. Tampoco hay ninguna evidencia sólida de que el fraude fiscal sea más alto en otras CC. AA., o de que los servicios públicos (seguridad, sanidad, educación, cultura, justicia, etc.) y las pensiones de los catalanes sean inferiores a los de aragoneses y extremeños.

Mas y su comparsa

Mas con la bandera y los líderes de los partidos nacional-independentistas

En cuanto al alcance del pacto fiscal que propugnan los partidarios de la tercera vía, lo primero que hay que constatar es que no pretenden eliminar los injustos privilegios fiscales de que disfrutan hoy vascos y navarros, sino extenderlos a Cataluña. Persiguen, en última instancia, que las aportaciones de los catalanes a la Administración Central, relativamente elevadas porque el PIB per capita de los catalanes es el 25 % más alto que el del resto de los españoles, se destinen primordialmente a mejorar las infraestructuras en Cataluña y los servicios públicos y las pensiones de los catalanes, no a construir infraestructuras en Galicia ni a mejorar los servicios públicos o las pensiones de aragoneses y castellano-leoneses. Pretenden, lisa y llanamente, limitar la solidaridad interpersonal del sistema fiscal a quienes viven en Cataluña. Lo gracioso del caso es que los líderes de los partidos catalanes de ‘izquierda’ (ERC, PSC e ICV-EUiA) se empeñen en camuflar su apoyo al proyecto de limitar la solidaridad de los más ricos con los más pobres como el no va más del progresismo.Mas con los líderes que apoyan la consulta 2014

 

 

Blindaje de competencias

Los partidarios de la tercera vía avalan también que se blinden las competencias del gobierno y el Parlament de Cataluña en economía y fiscalidad, educación, cultura, justicia, etc., reduciendo a su mínima expresión la presencia del Estado Central en Cataluña. En esa sociedad cerrada y blindada, ya no podría una ministra de Educación (Cabrera) aprobar un tímido decreto de enseñanzas mínimas exigiendo que se dediquen tres horas semanales a la enseñanza de la Lengua y la literatura castellanas en los ciclos de primaria en Cataluña, norma todo sea dicho que el conseller d’Educació (Maragall) se apresuró a aclarar no se iba a aplicar y no se ha aplicado hasta ahora. Tampoco el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña podría dictar autos conminando al gobierno catalán a cumplir el decreto Cabrera ni el Tribunal Supremo sentencias que reconocen el castellano como lengua vehicular, y que la actual consellera d’Educació (Rigau) tampoco tiene intención alguna de acatar.

Rigau consejera de Educación del gobierno catalán defendiendo la inmersión lingüística

Rigau consejera de Educación del gobierno catalán defendiendo la inmersión lingüística

Ni tampoco podría el Tribunal Constitucional declarar inconstitucionales las normas aprobadas en el Parlament sobre estas materias ni el Congreso oponerse a transferir la competencia solicitada por el Parlament para realizar un referéndum de autodeterminación en Cataluña como hizo el pasado 8 de abril. Ni podría, en fin, la Agencia Tributaria haber destapado el saqueo perpetrado por Millet y la presunta financiación ilegal de CDC en el affaire del Palau ni sacado a la luz los patrimonios que las familias del ex president Pujol y el president Mas mantuvieron en paraísos fiscales (Andorra y Liechtenstein, respectivamente) durante décadas.Turull, Rovira y Herrera en el Congreso 8 de abril 2014

 

A merced del nacional-independentismo

Si la negociación se llevara a término y las competencias antes citadas fueran transferidas a la Generalitat, la leve esperanza que todavía abrigamos algunos catalanes de poder ejercer con plena libertad nuestros derechos constitucionales, ahora recortados por algunas leyes autonómicas y el flagrante incumplimiento de las normas estatales y las sentencias judiciales por parte del gobierno catalán, se desvanecería por completo.

Montilla con Mas y Maragall en la manifestación convocada para Montilla con Pujol y Maragall en la manifestación contra  la sentencia del TC sobre el Estatut

Montilla con Mas y Maragall en la manifestación convocada para Montilla contra la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut

El gobierno español habría acabado dando por bueno el proyecto de Estatut que aprobó el Parlament de Catalunya en septiembre de 2005 con el apoyo del PSC, ERC, ICV-EUiA, CDC y UDC, y quienes hemos defendido la igualdad de todos los ciudadanos quedaríamos a merced de la opresión irrestricta del régimen nacional-independentista que se instauraría en Cataluña, imbuido de una ideología heredera del nacional-sindicalismo de infausto recuerdo. Como Lincoln en 1861, Rajoy tiene el sagrado deber no de pactar con Mas sino de defender la Constitución y garantizar el ejercicio de los derechos que nos reconoce.Lincoln jurando su cargo en 1861

Deja un comentario

Archivado bajo Economía, Educación, Nacionalismo, Política nacional

Terminaron los juegos florales, ¿y ahora qué?

Artículo publicado en el diario Expansión el 17 de julio de 2014

Los tres candidatos a secretario general del PSOETerminó el pasado domingo la campaña para elegir al secretario general del PSOE en un intento de recuperar cierta credibilidad, si no ante sus votantes sí al menos ante sus militantes. Los tres candidatos a ocupar el puesto son hombres con una larga trayectoria dentro del PSOE cuya vida se ha circunscrito, casi exclusivamente, a desempeñar cargos públicos por cuenta del partido y que ahora han protagonizado una campaña que ellos juzgan ejemplar pero que para quienes no somos militantes nos ha parecido un ejercicio de distracción en el que han brillado por su ausencia las cuestiones que realmente preocupan a los ciudadanos. Los tres han recurrido hasta la saciedad al manido tópico del cambio, los tres han prometido recuperar la identidad de izquierda perdida –no sabe cuándo ni dónde aunque desde luego mientras ellos desempeñaban puestos de responsabilidad en su partido sin que exteriorizaran su al parecer profundo descontento por lo que acaecía–, y los tres se han esforzado en ofrecer una imagen de unidad que los dos candidatos con más posibilidades, Sánchez y Madina, concretaron en su ofrecimiento de integrar a sus circunstanciales adversarios en la nueva ejecutiva del partido.Por el cambio Felipe González 1982

 

A la busca de la identidad perdida

Tras proclamarse vencedor, Sánchez reiteró ante los militantes su intención de cambiar el PSOE para cambiar España, prometió un giro a la izquierda y auguró el principio del fin de Rajoy. A tenor de lo manifestado durante la campaña, el giro audaz que necesitan el PSOE y España incluiría recuperar la ley de interrupción del embarazo aprobada por Zapatero, si es abolida por el PP; regular el derecho a una muerte digna, una promesa incumplida por Zapatero; romper los concordatos con la Santa Sede y eliminar los privilegios fiscales de la Iglesia Católica; realizar un referéndum pactado en Cataluña para “pasar del estado autonómico al estado federal”; y, finalmente, reivindicar el sentir republicano del PSOE “para ser coherentes con nuestra propia historia política”.Maragall promete el cambio y Zapatero lo acepta

En un ejercicio de simultaneidad sin precedentes, el Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC) elegía también ese mismo domingo a Iceta, antiguo militante del PSOE, secretario general del partido hermano en Cataluña. En una entrevista en RNE realizada el 9 de julio, cuatro días antes de su elección, Iceta se mostró partidario de realizar una consulta en Cataluña, pactada con el gobierno español, y modificar la Constitución para convertir España en un estado federal que explícitamente reconozca a Cataluña como nación, mejore su financiación y blinde las competencias en educación y cultura. Iceta calificó durante la entrevista de “disparate” la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) y achacó, como han hecho casi todos los líderes de PSC en los últimos años, a dicha sentencia el auge del independentismo en Cataluña. Iceta sabe o debiera saber que falsea la realidad, porque la decisión de rechazar el Estatut estaba tomada incluso antes de que las Cortes aprobaran el Estatut en las Cortes en la primavera de 2006. Pero si tiene dudas al respecto, le recomiendo leer mi artículo “Pacto en La Moncloa”, publicado en Temas para el Debate en mayo de 2006. En todo caso, calificar de “disparate” la sentencia del TC por quien va a dirigir al PSC resulta harto preocupante para la socialdemocracia, para el PSOE y para España.

Iceta con su bandera

Iceta con su bandera

 

Viaje a ninguna parte

Me pregunto si para semejante viaje se necesitaban tantas alforjas. Porque tanto los mensajes de Sánchez durante la campaña como la intervención de Iceta en RNE suenan a vuelta al Zapaterismo, esa mezcla de radicalidad y frivolidad ideológica que practicó Zapatero durante su primera legislatura, y se consumó con la aprobación de la ley de interrupción del embarazo, aplaudida con gran alborozo por las Ministras socialistas en el hemiciclo del Congreso, y la aprobación del Estatut de Cataluña, un proyecto de ley patentemente inconstitucional que apoyaron los independentistas de ERC y CDC, y que incluso tras pasar por Las Cortes nos dejó a los catalanes con nuestros derechos constitucionales severamente disminuidos. Entiendo que esta nueva hornada de socialistas, con Sánchez e Iceta a la cabeza, han llegado a la conclusión de que el tiempo transcurrido y la dureza de la recesión han conseguido que olvidemos el legado de Zapatero en España (2004-2011) y Maragall-Carod-Rovira-Montilla y Puigcercós en Cataluña (2003-2010), sin ni siquiera manifestar la más leve expresión de arrepentimiento por el desastre político y económico que perpetraron.Celebrando la aprobación del proyecto de ley

Maragall (PSC) y Carod-Rovira (ERC) haciendo turismo en Israel durante el primer tripartito

Maragall (PSC) y Carod-Rovira (ERC) haciendo turismo en Israel durante el primer tripartito

Mientras el PSOE y el PSC se entretenían organizando sus juegos florales para recomponer su maltrecha figura e intentar frenar su caída en picado en las urnas, especialmente en Cataluña, algunos ciudadanos nos preguntábamos cuáles eran las propuestas que ofrecían los candidatos a dirigir el (por ahora) primer partido de la oposición para resolver los graves problemas que tiene planteados España, comenzando por el reto secesionista de los independentistas catalanes y vascos, y siguiendo por la complicada situación económica y social (elevadas tasas de paro, baja recaudación y elevado déficit público, problemas para abonar las pensiones y una ingente deuda pública). Algunos andan tan sobrados de tiempo que creen poder afrontar todos los problemas al mismo tiempo, pero no estaría de más que establecieran algunas prioridades y dedicaran algún tiempo a reflexionar antes de exponer sus iniciativas.

Mas con Forcadell examinando las nuevas mercancias

Mas con Forcadell examinando las nuevas mercancias

 

Mas Catalonia is not SpainLa solución federal

Cuando se propone avanzar hacia el federalismo y mejorar la financiación de Cataluña como solución al reto secesionista, mi impresión es que quien lo hace, si no es un ingenuo e Iceta no lo es, está tratando de nadar y guardar la ropa para contentar a tirios y troyanos, lo cuál a estas alturas del cisma es ya imposible. Estamos hablando de que el presidente del gobierno de Cataluña, Artur Mas, se ha fotografiado bebiendo con satisfacción de un vaso donde podía leerse “Catalonia is not Spain”; de que ese mismo presidente ha recibido en el Palau de la Generalitat a Forcadell, presidenta de la Assèmblea Nacional Catalana, y se ha fotografiado complacido mostrando las novedades en mercadotecnia independentista que aquélla le presentaba y donde podía leerse, en catalán e inglés, “Towards independence”; estamos, en fin, hablando del presidente de una Comunidad Autónoma que reconoció, como la mayoría de los consejeros de su gobierno, haber votado a favor de la independencia en las consultas organizadas a tal efecto entre el 14 de septiembre de 2009 y el 10 de abril de 2011 en Cataluña. ¿Acaso creen Iceta y los federalistas catalanes que su etéreo estado federal satisfaría a CDC y ERC? Tanto como les satisfizo el Estatut.

La urna en que votó Artur Mas a favor de la independencia en la consulta del 10 de abril de 2011Lo más preocupante para los socialdemócratas catalanes es que el nuevo secretario general del PSC, no contento con calificar de “dislate” la sentencia del TC, proponga como ingredientes esenciales del federalismo mejorar la financiación de Cataluña y blindar sus competencias en educación y cultura. Ahora va a resultar que es de izquierdas exigir que los ricos por pagar más impuestos deben recibir también más o mejores servicios públicos. Porque eso es lo que en esencia está diciendo Iceta al exigir un tratamiento diferencial para Cataluña cuyo PIB per capita es el 25 % mayor que el del resto de España. En cuanto al blindaje de las competencias de educación y cultura, su propuesta resulta igualmente decepcionante para los ciudadanos progresistas, porque lo que viene a decirnos es que está de acuerdo en que el castellano, la lengua materna del 52,3 % de los catalanes, siga excluido como lengua vehicular del sistema educativo catalán. La inmersión lingüística es un legado del franquismo que abanderan hoy asociaciones reaccionarias como Omnium Cultural y Somescola en Cataluña, organizaciones incapaces de aceptar la pluralidad de la sociedad catalana y empeñadas en imponer su ideología nacional-independentista resumida en el lema totalitario “Per un país de tots decidim escola catalana”. Por si no se ha entendido, lo traduzco: “Por un país de todos decidimos excluir el castellano del sistema educativo en Cataluña”. ¡Si Marx levantara la cabeza!

Somescola.cat cartel anunciador de la 'cercavila' organizada por Omnium y pagada con nuestros impuestos

Somescola.cat cartel anunciador de la ‘cercavila’ organizada por Omnium y pagada con nuestros impuestos

Deja un comentario

Archivado bajo Nacionalismo, Política nacional

¿Alguien duda de la palabra de Artur Mas?

Rajoy y Duran en el Congreso, 10 de julio 2014

Rajoy y Duran en el Congreso, 10 de julio 2014

Estos días me ha sorprendido la absurda polémica que se ha suscitado en torno a si Artur Mas, presidente del gobierno de la Generalitat de Cataluña, ha solicitado o no mantener una entrevista con Mariano Rajoy, presidente del gobierno español. ¡Qué esperpento! Rajoy comentaba ayer que si Mas solicitara una entrevista para hoy, le haría hueco esta misma tarde. Duran i Lleida sigue haciendo su papel de buen nacionalista y afirma que Mas solicitó mantener una entrevista con Rajoy el día en que con cara de vinagre asistió al acto de proclamación de Felipe VI en el Congreso. El sainete lo ha completado el propio Mas al afirmar en el Parlament de Cataluña que si él pudiera convocar a Rajoy, lo convocaría. Quizá sea la última afirmación la más falsa de las tres, porque estoy convencido de que si Mas tuviera poder para convocar a Rajoy lo ignoraría por los siglos de los siglos.

Mas dice que él convocaría a Rajoy si pudiera hacerlo

Mas dice que él convocaría a Rajoy si pudiera hacerlo

Artur Mas calmando su sed de independenciaHay una foto que con frecuencia cuelgo en este blog. Mas aparece calmando su sed bebiendo en un vaso en el que puede leerse “Cataluña no es España”, en inglés faltaría más, porque un buen catalán como Mas no puede utilizar el castellano salvo que tenga que hacerlo para que le entiendan en Madrid. Hay otra foto que también me encanta en la se puede ver al president Mas recibiendo con alborozo las nuevas mercancías que le presentó Carme Forcadell, la presidenta de la Assèmblea Nacional Catalana (ANC), recién salidas del horno. El lema que se exhibe en la especie de bufanda gigante que le presenta Forcadell a Mas reza en catalán y en inglés “Hacia la independencia”.

Mas con Forcadell examinando las nuevas mercancias

Mas con Forcadell examinando las nuevas mercancias

No sé si Rajoy acabará o no recibiendo a Mas. Me parece intrascendente y superfluo mantener semejante reunión a estas alturas de la película. ¿De qué van a hablar? ¿De que Cataluña no es España o de cómo Cataluña puede alcanzar la independencia?  Tampoco quiero olvidarme que Mas manifestó haber votado a favor de la independencia en las consultas que organizó la Coordinadora Nacional para las consultas, ahora fagocitada (¡incluso su web en la que se mostraban los resultados ha desaparecido de internet!) por la ANC.   Me pregunto si el presidente Obama recibiría al gobernador de Tejas, o Merkel al presidente de Baviera, si se hubieran retratado como lo ha hecho Mas en estas tres instantáneas para la historia.

La urna en que votó el President Artur Mas en la consulta soberanista de Barcelona

La urna en que votó el President Artur Mas en la consulta soberanista de Barcelona

En todo caso, si llega a recibirle espero que aproveche Rajoy ocasión tan señalada para exigirle que a partir de septiembre el castellano sea lengua vehicular en el sistema educativo público en Cataluña. Mal vamos si lo recibe y le promete más competencias o más dinero para Cataluña. Porque esas competencias y dineros Mas los utiliza para financiar a las organizaciones independentistas ylas campañas cuasitotalitarias que pretenden excluir definitivamente el castellano de la enseñanza infantil, primaria y secundaria, de las Universidades yde  todas las institucionas públicas, incluidos los medios de comunicación públicos o subvencionados por el gobierno de la Generalitat y los Ayuntamientos catalanes que, desafortunadamente, son casi todos en Cataluña.

Omnium Cultural: Somescola frente al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña

Omnium Cultural Somescola manifestándose frente al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña

 

Deja un comentario

Archivado bajo Educación, Nacionalismo, Política nacional

¿Por qué me siento ahora más monárquico que republicano?

Artículo publicado en el diario Expansión el 20 de junio de 2014

Rajoy anuncia la abdicación de Juan Carlos IEl anuncio realizado por el presidente Rajoy de la abdicación del rey Juan Carlos I el pasado 2 de junio, confirmado pocas horas después en la alocución televisada del Monarca, nos pilló a casi todo el mundo por sorpresa. Mientras el presidente del gobierno de España y el secretario general del PSOE se apresuraban a elogiar el compromiso inquebrantable del Rey con la democracia y las libertades, los líderes de algunos partidos minoritarios con representación en las Cortes –Lara y Llamazares (IU), Coscubiela (ICV) y Bosch (ERC)– se apresuraban a reclamar un referéndum para que “el pueblo decida si quiere monarquía o República. Iglesias (Podemos), recién elegido parlamentario europeo, interpretaba que la abdicación del Rey “aceleraba la descomposición del régimen político de 1978”, una aseveración, por una parte, gratuita ya que el artículo 57.5 de la Constitución contempla esta posibilidad, y, por otra, tan disparatada como si yo afirmara que la elección de Iglesias como eurodiputado, por muy preocupante que a mí me parezca, “acelera la descomposición del régimen de 1978”. Aquella misma tarde, algunos miles de ciudadanos se manifestaron festivamente en las plazas de muchas ciudades de España ondeando banderas republicanas.Juan Carlos I se dirige a los ciudadanos españoles para confirmar su abdicación

 

De la nostalgia republicana a la Monarquía constitucional

Quienes por edad tuvimos ocasión de crecer y madurar durante el régimen franquista, sabemos muy bien las diferencias que median entre una dictadura y el “régimen político de 1978” que supuso el reconocimiento de derechos y libertades fundamentales, el establecimiento de garantías para su ejercicio, la configuración de un sistema de democracia representativa y la separación de poderes. Franco en el balcón del Palacio de OrienteTras la muerte del dictador en 1975, la mayoría de las personas que habían mostrado desapego o rechazo hacia el régimen franquista (¡no tantas como a veces se da a entender!) miraban con desconfianza a Juan Carlos I y veían en la Monarquía impuesta por el dictador un obstáculo para el establecimiento de un sistema democrático en España. Casi todos se preparaban para una larga e incierta transición hacia la democracia cuya llegada se asociaba con la reinstauración de la República.Juan Carlos I jurando las Leyes FundamentalesJuan Carlos I con Rajoy en el momento solemne de la firma

A la lógica prevención que inspiraba la impuesta restauración monárquica, se sumaba la percepción negativa de la acción de gobierno de los monarcas españoles durante el siglo XIX y el primer tercio del siglo XX. La Monarquía ni había logrado completar con éxito el tránsito de una monarquía absolutista a una monarquía constitucional, ni había sabido impulsar la modernización del Estado ni fomentar el progreso económico en términos comparables a los de otros estados europeos, monárquicos o republicanos. La sorpresa fue que la democracia se instauró en España en un tiempo record gracias al empeño de Juan Carlos I, a la sagacidad de unos pocos líderes políticos y militares provenientes del régimen franquista, como Fernández Miranda en las Cortes, el presidente Suárez en el gobierno, el general Gutiérrez Mellado en el Ministerio de Defensa, y a la disposición franca al diálogo y a la búsqueda de acuerdos de políticos opuestos al régimen franquista, como Carrillo secretario general del PCE, y González y Guerra, las figuras emergentes en el renovado PSOE. La Monarquía no sólo no constituyó en esos años decisivos de nuestra historia reciente un obstáculo para liquidar el régimen franquista, sino que fue pieza clave de su rápido y casi pacífico desmantelamiento. Nunca conoceremos todos los detalles ni despejaremos algunas incógnitas de la transición, pero apreciamos el feliz desenlace y sólo por ello muchos españoles que ni éramos juancarlistas ni monárquicos en 1975 estamos profundamente agradecidos al Rey y a todos los políticos que pilotaron con éxito el proceso y ayudaron a consolidar la democracia.Suárez en el Congreso tras aprobarse la Ley de Reforma Política

Desde 1978, España ha sido una monarquía constitucional que ha posibilitado a sus ciudadanos ejercitar sus libertades, elegir a sus representantes políticos y disfrutar de un notable progreso económico. La transición política acabó en 1982 cuando, abortado el intento de golpe de Estado de febrero de 1981, el PSOE ganó las elecciones legislativas en octubre de 1982 y González, su secretario general, fue investido presidente del Gobierno. Faltaba culminar el proceso de normalización política y económica a nivel internacional, y eso se logró cuando España ingresó en la Comunidad Económica Europea en enero de 1986. Toda una conjunción de circunstancias positivas, sin parangón en nuestra historia moderna y contemporánea, que han convertido a España en una monarquía constitucional cuyas instituciones funcionan con la misma normalidad que las de otros estados europeos, monarquías o repúblicas, a los que mirábamos todavía con sana envidia en 1975.

González firmando el acuerdo de adhesión a la CEE

González firmando el acuerdo de adhesión a la CEE

 

¿Monarquía o república?

Ningún sistema político es perfecto pero conviene ser justos y reconocer los méritos del que tenemos. Gracias a la Constitución de 1978, Lara y otros republicanos confesos pueden pedir un referéndum para que “el pueblo determine si quiere monarquía o república” y podrían incluso alcanzar su objetivo si contaran con el respaldo de la inmensa mayoría de los ciudadanos y los diputados necesarios para acometer la reforma constitucional que con tanta vehemencia exigen a otros, y que, por su especial trascendencia, podría ser objeto de referéndum. Apelar al ‘pueblo’ para exigir la convocatoria de un referéndum sobre el mantenimiento de la monarquía, cuando quien lo hace ya representa al pueblo español en el Congreso, revela el carácter demagógico de su propuesta.

Diputados de Izquierda (Des) Unida pidiendo un referéndum

Diputados de Izquierda (Des) Unida pidiendo un referéndum

El papel simbólico, moderador y representativo que nuestra Constitución otorga a la Corona no ha producido interferencias significativas en el funcionamiento de las instituciones del Estado, y pocos reproches cabe hacer al Monarca en este terreno. A los preocupados por los fastos y dispendios, les recordaría que el mantenimiento de la Casa Real consume una fracción insignificante de los Presupuestos Generales del Estado, probablemente menor de la que tendríamos que destinar al mantenimiento del presidente de la República. Y aunque su figura se ha visto salpicada en los últimos tiempos por la imputación de su yerno, me sumo a la opinión que expresó Marías hace unos días al respecto: “el Rey es más respetado por parte de un país con tendencias iconoclastas de lo que podría serlo cualquier presidente de la República”. Finalmente, quiero apuntar en el haber de Juan Carlos I la decisión de abdicar en su hijo. Más allá de las consideraciones personales que hayan podido incitarle a dar semejante paso, considero un gran acierto que el Monarca haya percibido que había llegado el momento de dar paso a las nuevas generaciones porque el tiempo, incluso para los reyes, no pasa en vano y nos va irremediablemente arrinconando. Un último gesto que le honra y pone broche de oro a un reinado que sólo merece nuestro agradecimiento.Felipe VI y Juan Carlos I

Hay algunas cuestiones, sin embargo, que convendría atender y clarificar aprovechando el inicio del reinado de Felipe VI en una España ya normalizada, tan distinta de la que se encontró su padre. Aunque el carácter hereditario de la Corona es un rasgo que compartimos con países europeos tan escrupulosamente democráticos como el Reino Unido, Suecia, Bélgica, Holanda o Dinamarca, donde esta circunstancia no constituye un obstáculo al normal desenvolvimiento democrático, no se puede obviar que el carácter hereditario convierte a la Familia Real en una institución pública esencial de nuestro sistema político y que como tal sus actividades deberían estar contempladas en nuestro ordenamiento jurídico. Felipe VI ha recibido una excelente educación y todo indica que su conducta ha sido intachable hasta hoy. No obstante, asuntos tan importantes como la educación de sus sucesores o las actividades que pueden desempeñar los miembros de la familia Real, así como otros tan prosaicos como la liquidación de los presupuestos de la Casa Real, deberían regularse con transparencia y estar sujetos a la fiscalización de otros poderes del Estado.Felipe VI en el balcón del Palacio Real

Deja un comentario

Archivado bajo Política nacional

La izquierda acomplejada

19 junio 2014

 

Marie Le Pen

Marie Le Pen

Que algunos partidos estén empeñados en presentar como antagónicos los intereses de las naciones-estado y la Unión Europea (UE), como ocurrió en Francia y en otras democracias asentadas en las elecciones del pasado 25 de mayo al Parlamento Europeo, constituye una estrategia previsible en aquellos partidos políticos que, sin responsabilidades de gobierno, quieren sacar provecho de la incapacidad de las instituciones europeas para impulsar el crecimiento económico y proporcionar oportunidades de trabajo a millones de ciudadanos en la UE.

PateraAnteponer los intereses de la familia y por extensión de los compatriotas a los de los extraños y los inmigrantes, respectivamente, han sido siempre marca y seña de actitudes personales y corrientes políticas muy conservadoras, siempre prestas a proyectar una imagen distorsionada del extranjero cuyas diferencias físicas, lingüísticas o culturales pueden magnificarse, merced a una hábil propaganda, para presentarlas a los perplejos, cuando no asustados, ciudadanos como una amenaza directa a los valores e intereses de los miembros de la tribu. En contraposición, los partidos alumbrados en el seno de la tradición socialista y marxista solían poner el acento en los conflictos que enfrentaban a las clases sociales en el seno de las naciones-estado capitalistas, y anteponían –aunque no siempre fuera así en la práctica– los intereses de clase a los intereses nacionales.

Sabino AranaEspaña no fue una excepción a esta regla en lo que atañe a los partidos nacionalistas vasco y catalán, nacidos como una reacción conservadora de marcados tintes racistas ante los rápidos cambios sociales que produjo la industrialización y la llegada de inmigrantes al País Vasco y Cataluña. La singularidad del caso español, posiblemente causada por la propia debilidad de la industrialización, muy concentrada en estas dos regiones, es que ya en la segunda República surgieran en Cataluña partidos nacionalistas de izquierdas, una contradicción en sus propios términos. Porque no de otra manera puede calificarse que para defender los derechos de las clases más desfavorecidas dentro en un territorio se pretenda desgajarlo de otros todavía más desfavorecidos.

Mas y su comparsa

Mas con la bandera y los líderes de los partidos nacional-independentistas

Cuando uno escucha hoy a los líderes de partidos de izquierda en Cataluña –Junqueras (ERC), Herrera (ICV-EUiA), Gelí y Elena (PSC), etc.–”, con la complicidad y el apoyo de los líderes de sus homólogos en Las Cortes (Lara, Llamazares y Coscubiela) o en el Parlament Europeo (Meyer, Iglesias), defender el derecho a decidir en Cataluña para hacer de ella un país más justo, limitando el ya menguado nivel de solidaridad interpersonal del sistema fiscal español, cualquier socialdemócrata con un mínimo de lucidez sólo puede sentir vergüenza de esta izquierda ‘pequeñonacionalista’. Que sean las personas con mayores fortunas y los partidos que mejor las representan quienes pretendan imponer límites y hasta reducir la solidaridad interpersonal, resulta comprensible; pero que lo hagan partidos de izquierda que hasta hace no mucho tiempo (y algunos hasta hace cuatro días) sacaban pecho defendiendo los sistemas totalitarios de la U.R.S.S., Corea del Norte y Cuba, no tiene disculpa. Son la otra cara de la ultraderecha y están mucho más cerca de Marie Le Pen que de Karl Marx o Friedrich Engels.

Álvarez (UGT Catalunya), Casals (Omnium Cultural) y Gallego (CCOO Catalunya) a favor del derecho a decidir

Álvarez (UGT Catalunya), Casals (Omnium Cultural) y Gallego (CCOO Catalunya) a favor del derecho a decidir

Deja un comentario

Archivado bajo Nacionalismo, Política nacional

Mas pasa a la amenaza civilizada

19 de junio 2014

La noticia (EFE 17 de junio 2014)

Mas visitando la planta de Grifols en Carolina del Norte a costa de los contribuyentes catalanes.

Mas visitando la planta de Grifols en Carolina del Norte a costa de los contribuyentes catalanes.

El presidente del gobierno la Generalitat, Artur Mas, advirtió en Estados Unidos que si el Gobierno central español no permite realizar una consulta para preguntar a los catalanes si quieren constituir un estado independiente, se producirá un “conflicto civilizado” porque el está determinado a poner “toda la carne en el asador” para celebrarla. Estaba el presidente visitando una planta de la empresa Grifols en Carolina del Norte. ¡Ganas de gastar el dinero de los contribuyentes! Nos habría resultado algo más barato y ecológioco que visitara la de Parets. Pero ya se sabe, este hombre no se conforma con cualquier cosa.

Mas con Forcadell examinando las nuevas mercancias

Mas con Forcadell examinando las nuevas mercancias

 Comentario a la noticia

Resulta sorprendente que el presidente de una Comunidad Autónoma cuyo poder ostenta gracias a la Constitución y las leyes que la desarrollan, como el Estatut de Catalunya, exija al gobierno Central la celebración de una consulta que la propia Constitución imposibilita realizar. En su artículo 1.2 del Título Preliminar, la Carta Magna expresa con toda claridad que “la soberanía nacional reside en el pueblo español del que emanan los poderes del Estado”. Por tanto, Artur Mas y el gobierno de la Generalitat lo único que pueden solicitar al gobierno de España es que convoque un referéndum para que sea el pueblo español, depositario de la soberanía, el que manifieste si quiere que Cataluña sea un Estado independiente.

 

Som escola por un país de tots decidim escola catalana. (Y al que no le gusta que se fastidie)

Som escola por un país de tots decidim escola catalana. (Y al que no le gusta que se fastidie)

Por otra consulta: ¿quieren los catalanes que el catalán y el castellano sean las dos lenguas vehiculares en la enseñanza?

Resulta obvio que la propuesta anterior no resulta aceptable para el Sr. Mas y los independentistas porque saben que la perderían por goleada. Para ellos la democracia consiste en aceptar la voluntad de la mayoría sólo cuando creen que van a ganar la votación, como suele ocurrir en el Parlament de Catalunya. Cuando no es así, recurren a la imposición, a la coacción y a la amenaza. ¿No encuentran curioso que el gobierno de la Generalitat no pregunte a los catalanes si quieren que el catalán y el castellano sean lenguas vehiculares en la enseñanza? En lugar de preguntarnos, nos imponen la inmersión lingüística y para impedir cualquier tipo de reacción crean organizaciones subvencionadas como Omnium Cultural y Som Escola para difundir propaganda. La viñeta que aparece en esta página dice “Por un país de todos, decidimos escuela catalana”. ¿Quiénes son todos? Desde luego no yo, ni probablemente el 52,3 % de los catalanes que consideran el castellano su lengua materna. El país que nos prometen los nacionalistas para todos es un país en el que sólo caben los que piensan como ellos.

Omnium Cultural: Somescola frente al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña

Omnium Cultural Somescola frente al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña

Deja un comentario

Archivado bajo Nacionalismo, Política nacional