Ganar perdiendo: la ‘nueva’ pinza

Artículo publicado en el diario Expansión el 25 de junio de 2016

Rajoy con Sánchez, Rivera e Iglesias en el debate, 13 junio 2016.

Rajoy con Sánchez, Rivera e Iglesias en el debate celebrado el 13 junio 2016.

Dice Sánchez que sale a ganar las elecciones del 26-J pero la propuesta que presentó Sevilla, responsable económico de su gabinete en la sombra, hace unos días revela más bien lo contrario que el PSOE las da ya por perdidas y confía en reeditar el pacto con Ciudadanos. En unas declaraciones de las que se han hecho eco casi  todos los medios de comunicación, Sevilla propone que “para evitar terceras elecciones, si no hay mayorías, debería dejarse gobernar al candidato que consiga mayor apoyo parlamentario”. Por si algún despistado no lo había entendido el mensaje, Sevilla lo explicó con todo detalle. En caso de que el resultado electoral sea similar al del 20-D –PP: 123 escaños en el Congreso y 122 senadores; PSOE 82 diputados y 47 senadores; PSC 8 diputados y ningún senador; y, Ciudadanos: 40 diputados y ningún senador–, el PP debería abstenerse y permitir que gobiernen los 130 diputados y 47 senadores de la coalición PSOE-PSC-Ciudadanos.

Salgado, Sevilla y Solbes con otros pesos pesados de los gobiernos de Rodríguez Zapatero y González.

Sevilla, al lado de Solbes, junto a otros pesos pesados de los gobiernos de Rodríguez Zapatero y González.

Pinza ‘ciudadana’ al PP

Rajoy con Rivera en el Palacio de La Moncloa charlando tras el 20-D.

Rajoy con Rivera  conversando en el palacio de La Moncloa tras el 20-D.

La maniquea posición de Ciudadanos se ha ido perfilando con el paso del tiempo. Tras las elecciones del 20-D, Rajoy ofreció formar un gobierno de coalición abierto a Ciudadanos, y Rivera le contestó que no apoyaría su investidura ni participaría en ningún gobierno que no presidiera él mismo. Rajoy, al no contar siquiera con el apoyo de Ciudadanos, declinó el dudoso honor de convertir la sesión de investidura en una farsa. Rivera, sin embargo, no tuvo reparos en iniciar una negociación con el PSOE-PSC para investir a Sánchez, a sabiendas de que la iniciativa no tenía probabilidad alguna de prosperar y posponía varios meses la convocatoria de nuevas elecciones.

Sánchez saluda a Rivera en el Congreso que por arte de birlibirloque ha dejado de ser el representante de las nuevas generaciones del PP.

Sánchez saluda a Rivera en el Congreso que por arte de birlibirloque ha dejado de ser el representante de las nuevas generaciones del PP.

Sánchez y Rivera firmando el acuerdo entre el PSOE-PSC y Ciudadanos en el Congreso.

Sánchez y Rivera firmando el acuerdo entre el PSOE-PSC y Ciudadanos en el Congreso.

Entonces, ¿qué perseguían Sánchez y Rivera retrasando las inevitables elecciones? En primer lugar, ningunear a Rajoy y al PP; y, en segundo lugar, acaparar temporalmente toda la atención mediática al convertirse en protagonistas de una sesión de investidura que podía reforzar su imagen presidencial. No puede sostenerse en serio que el propósito del acuerdo entre el PSOE-PSC y Ciudadanos fuera acometer reformas institucionales de calado y modernizar nuestra economía, porque para ello tendrían que haber contado con el partido que tenía 123 diputados en el Congreso y mayoría absoluta en el Senado. Y no lo hicieron. Más bien todo el montaje fue una estratagema de Sánchez y Rivera que ha alargado innecesariamente el impasse político que supone mantener un gobierno en funciones y ha aumentado la incertidumbre que gravita sobre nuestra economía.

Rivera en la sesión de investidura de Sánchez el 3 marzo 2016.

Rivera en la sesión de investidura de Sánchez el 3 marzo 2016.

Tampoco en su afán por desacreditar a Rajoy, le ha importado a Rivera exagerar con tintes sombríos la situación económica. Alguno de sus brillantes asesores tendría que apuntarle al oído que España es, según el ranking del Banco Mundial, la decimocuarta potencia económica del Mundo, ocupa una posición destacada en el Índice de Innovación Global, y los españoles tenemos una esperanza de vida similar a las de economías con rentas per cápita bastante más elevadas. Ni la economía española está tan mal ni la política económica ha sido tan inoperante como insinúa Rivera para desacreditar la gestión de los gobiernos de Rajoy. Quizá debiera prestar más de atención a las 200 medidas que contempla su acuerdo con el PSOE-PSC porque la mayoría de ellas implican más gastos y menos ingresos para las AA. PP., y eso cuadra mal con sus promesas de bajar los impuestos y eliminar el déficit público.

Garicano (Ciudadanos) y Sevilla y Serrano (PSOE) celebrando el acuerdo.

Garicano (Ciudadanos) y Sevilla y Serrano (PSOE) celebrando el acuerdo de investidura de Sánchez.

Perspectiva postelectoral incierta

Encuestas electorales 26-J El Mundo mediasLos resultados de las encuestas electorales sobre el 26-J indican que la composición del nuevo Congreso será similar a la anterior, salvo por el ascenso de la coalición Unidos Podemos que, al sumar los votos de Izquierda Unida, podría superar al PSOE-PSC en escaños y votos. Rajoy, el único político que reconoció el 21 de diciembre que con semejante fragmentación del Congreso resulta inviable gobernar en solitario, sigue manteniendo su oferta de coalición con el PSOE, a abierta a Ciudadanos, para asegurar la estabilidad institucional y apoyar la recuperación económica. Sánchez, secretario general del PSOE, ya ha manifestado que no está por la labor, y que su partido no hará, ni por acción u omisión, presidente a Rajoy ni a ningún otro candidato del PP. Rivera se ha sumado al coro socialista del NO y ha advertido que no va “a apoyar un Gobierno de Mariano Rajoy”, aunque ha dejado abierta la puerta a apoyar a otro candidato del PP.

Rivera dice que no hará presidente a Rajoy.

Rivera dice que no hará presidente a Rajoy.

Rivera, Sánchez e Iglesias en campaña.

Rivera, Sánchez e Iglesias en campaña.

Todo apunta a que salvo que se produzca un improbable vuelco electoral que altere drásticamente la composición de las cámaras, Sánchez y Rivera quedarán en tercera y cuarta posición, respectivamente, y volverán a desempolvar su acuerdo ‘progresista’ para cambiar España. ¿Acaso resulta tan difícil comprender que con 120-130 escaños en el Congreso y cuarenta y tantos senadores PSOE-PSC y Ciudadanos no pueden aprobar siquiera los Presupuestos Generales del Estado, mucho menos impulsar pactos de estado para mejorar la sanidad y la educación, apuntalar el sistema de pensiones, combatir el terrorismo, hacer frente a las amenazas secesionistas, o abordar reformas constitucionales cuya aprobación exige contar con mayorías cualificadas? ¿Acaso no entiende Rivera que ni él ni ningún otro político profesional pueden erigirse en juez y pedir la cabeza del líder de otro partido político? Creo que lo sabe perfectamente pero como Rivera, a diferencia de Iglesias con Sánchez, no tiene ninguna probabilidad de superar a Rajoy en las urnas, ha optado por intentar desprestigiarlo públicamente, y dinamitar cualquier posibilidad de acuerdo con el PP al exigir la cabeza de su líder.

Sánchez y Rivera, la nueva pinza.

Sánchez y Rivera, la ‘nueva’ pinza.

Interés general y altura de miras

Las actitudes y manifestaciones reiteradas de los líderes del PSOE, PSC y Ciudadanos hacia Rajoy y el PP no invitan al optimismo. Si Sánchez y Rivera antepusieran el interés general de los españoles a sus intereses personales y de partido, se mostrarían mucho más predispuestos a aceptar el veredicto de las urnas y a sentarse a negociar con el partido más votado el 26-J. Ni la lógica política ni la aritmética parlamentaria avalan la pretensión de Sánchez y Rivera de imponer su acuerdo, respaldado por algo más de 120 diputados, al resto de fuerzas políticas. En fin, tendremos que esperar hasta la noche electoral para saber si ambos mantienen su rechazo a la oferta del PP de constituir un gobierno con sólido respaldo electoral que favorezca el crecimiento económico y fortalezca las instituciones de nuestra joven democracia.

Rajoy en el balcón de la sede del PP celebra la victoria el 20-D.

Rajoy en el balcón de la sede del PP celebra la victoria el 20-D.

La fragmentación política del Congreso que impedirá gobernar en solitario incluso al partido más votado constituye una gran oportunidad para que los partidos constitucionalistas antepongan los intereses generales a los particulares de cada formación y acuerden un programa de gobierno que afiance la recuperación económica y apuntale el régimen constitucional que ha propiciado el período más largo de libertad, concordia y prosperidad de nuestra historia. La política atraviesa horas bajas, o al menos eso es lo que se desprende de las respuestas de los ciudadanos cuando se les pide que valoren la situación actual y pongan nota a los líderes políticos. De su altura de miras en las próximas semanas dependerá que se empiece o no a revertir esta peligrosa deriva que alimenta el populismo descarado de Podemos y sus divergencias disgregadoras.

Rueda de prensa de Pablo Iglesias en el Congreso en la que se postula como Vicepresidente de Gobierno, rodeado de los Ministros de Podemos.

Rueda de prensa de Pablo Iglesias en el Congreso en la que se postula como Vicepresidente de Gobierno, rodeado de los Ministros de Podemos. Ahora exigirá ser presidente.

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Debate histórico bastante previsible

Artículo publicado en el diario Expansión el 15 de junio de 2016

Rajoy, Sánchez, Rivera e Iglesias posando antes de iniciar el debate el 13 de junio de 2016.

Rajoy, Sánchez, Rivera e Iglesias posando antes de iniciar el debate el 13 de junio de 2016.

El debate que se celebró la noche del 13 de junio sólo pasará a la historia de nuestra democracia por ser el primero donde se vieron las caras en la parrilla de salida cuatro candidatos a la presidencia del Gobierno de España, un país no lo olvidemos que es la cuarta economía de la UE. Allí estaban Rajoy y Sánchez representando a los dos partidos, PSOE y PP, respectivamente, que se han alternado desde 1982  en el gobierno de nuestra todavía muy joven democracia pero que, por distintas razones, llegaban a la cita en horas bajas. Y también estaban Iglesias y Rivera, representando a dos organizaciones políticas –partido es a todas luces un término inapropiado para referirse al conglomerado de siglas, partidos y coaliciones de partidos integrados en Unidos Podemos– relativamente nuevas que lograron irrumpir con fuerza en el Congreso el pasado 20 de diciembre. Iglesias llegó a la política con la intención de finiquitar el ‘régimen’  constitucional de 1978, mientras que Rivera aspira a protagonizar una segunda transición que regenere las instituciones y modernice la economía.

Rajoy y Sánchez saludándose antes de inciar el debate.

Rajoy y Sánchez saludándose antes de inciarse el debate.

Iglesias, Rodríguez y Errejon antes de pasar por la sección de

Iglesias, Rodríguez y Errejon antes de pasar por la sección de blanqueado de imagen.

Iglesias entrando en el Palacio de Congresos antes del debate.

Iglesias entrando en el Palacio de Congresos antes del debate a cuatro.

Lo cierto es que, pese a la presencia de nuevas caras y partidos, el encorsetado formato del debate y el encadenamiento de tantos y tan variados temas sin solución de continuidad impidió hacerse una idea cabal de cuáles eran las posiciones de cada aspirante y la coherencia (o incoherencia) de sus posiciones en conjunto. Si lo que se pretendía con la entrada de los ‘nuevos’ partidos en la escena política era propiciar un debate más vivo que permitiera profundizar y contrastar las propuestas de cada candidato, me temo que el debate fue un fracaso porque cada uno de ellos dispuso de la mitad de tiempo que en ocasiones anteriores, y tuvo que estar más pendiente de lanzar mensajes harto conocidos que de explicarnos las ventajas de sus propuestas y las debilidades de las de sus adversarios. No parece posible suscitar un debate vivo y enriquecedor cuando los candidatos están corriendo contra el crono y los moderadores apenas intervienen o formulan preguntas incisivas.

Debate 26-J, los moderadores

Vallés, Blanco y Piqueras, los tres moderadores del debate.

 

Sánchez posando con su esposa a su llegada al Palacio de Congresos

Sánchez posando con su esposa a su llegada al Palacio de Congresos

Como ocurre a veces con los partidos del siglo, no fue este un debate de gran altura, de ahí que algunos medios lo tachen de estéril y otros sostengan que no tuvo ganador claro. Lo que sí tuvo es un claro perdedor: Sánchez perdió la partida con Rajoy e Iglesias, sus principales adversarios. Rajoy le ganó con facilidad al empecinarse Sánchez en negar la evidencia de la recuperación económica y refugiarse en el ensueño de que cuando sea presidente abolirá la reforma laboral y la Lomce, y aumentará el salario mínimo interprofesional, las pensiones, las prestaciones sanitarias y las ayudas a personas dependientes, y convertirá las becas en un derecho. Por otra parte, las repetidas alusiones de Sánchez a Iglesias, culpabilizándolo una y otra vez de que él no sea ya presidente del Gobierno, trasladaban a los espectadores la impresión de que Sánchez estaba nervioso, agarrotado por el rencor y el implacable peso de las encuestas que apuntan a que su oportunidad se esfumó el 4 de marzo.

Sánchez exponiendo su programa de gobierno en la sesión de investidura.

Sánchez exponiendo su programa de gobierno en la sesión de investidura.

Iglesias con Colau y Domenech, líderes de la divergencia catalana de Podemos

Garzón (IU) con Colau y Domenech, líderes de la divergencia catalana En Comú Podem, e Iglesias, Errejón y Bescansa, líderes de Podemos en Madrid.

Me ha sorprendido que bastantes medios den como ganador a un Iglesias sorprendentemente contenido que consumió menos tiempo que el resto. Mi única explicación es que los miembros de su organización están muy activos en la red y se pasaron la noche votándole. O, al menos eso tengo que suponer tras escuchar la sarta de disparates que propuso de carrerilla para estimular la economía y aumentar la recaudación, y constatar lo malparado que salió de sus encontronazos con Rivera a cuenta de la oscura financiación de Podemos, su posición a favor de elaborar un plan para salir del euro, y el apoyo de los líderes de En Comú Podem a realizar un referéndum de independencia en Cataluña. Fue Rajoy, sin embargo, quien defendió con más rotundidad la unidad de España que garantiza la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley.

Rivera e Iglesias arremangados antes de iniciar un debate hace unos meses.

Rivera e Iglesias arremangados antes de iniciar el debate en la U. Carlos III el 23 de noviembre de 2015.

Rajoy con Sánchez, Rivera e Iglesias en el debate, 13 junio 2016.

Rajoy con Sánchez, Rivera e Iglesias posando ante los fotógrafos.

Rajoy cumplió con solvencia y profesionalidad su papel en una cita nada fácil. En el primer bloque, el presidente en funciones explicó cómo sus gobiernos han logrado revertir la desastrosa situación económica que se encontró a finales de 2011 y convertirla en una oportunidad. Más complicado le resultó, como era previsible, esquivar los ataques en el apartado dedicado a reformas institucionales y regeneración democrática. Fue el momento estelar de Rivera que, como ya hizo en el debate de investidura, le propinó con la izquierda varios golpes al hígado mientras blandía con la derecha los papeles de Bárcenas y le marcaba la puerta de salida. Rajoy los encajó mal y achacó a Rivera –quizá su mayor error en el debate– que hubiera reconocido haber pagado facturas sin IVA, a lo que Rivera replicó, riéndose, que eso ocurrió cuando era jovencito. Claro que, como llegó muy joven a presidente de Ciudadanos y diputado, no quedó claro si el fraude se produjo antes o después de convertirse en político profesional. En fin, esperemos que algún día nos lo aclare y cuente con la misma franqueza cómo se financió la campaña de Ciudadanos que lo llevó al Parlament de Cataluña en noviembre de 2006.

Rivera en el cartel electoral de las elecciones autonómicas de noviembre de 2006.

Rivera en el cartel electoral de las elecciones autonómicas de noviembre de 2006.

Sánchez saluda a Rivera en el Congreso que por arte de birlibirloque ha dejado de ser el representante de las nuevas generaciones del PP.

Sánchez saluda a su socio Rivera en el Congreso que por arte de birlibirloque ha dejado de ser el representante de las nuevas generaciones del PP.

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Puigdemont y Junqueras contra las cuerdas

Artículo publicado en el diario Expansión el 9 de junio de 2016

Los diputados de la CUP en el Parlament de Cataluña.

Los diputados de la CUP en el Parlament de Cataluña.

La negativa por un estrecho margen del Consejo Político (29 votos a favor del veto contra 26 en contra y 3 abstenciones) a retirar la enmienda a la totalidad que presentó la CUP a los presupuestos de la Generalitat de 2016 sitúa al gobierno catalán en un callejón sin salida cuyo recorrido se inició allá por 2012, cuando el president Mas, el hombre que veía “anticuado y algo oxidado” el concepto de independencia, descubrió el 11 de septiembre su enorme poder alucinógeno, y decidió poner su nave rumbo a Itaca. Lo conseguido por Mas y CDC en menos de cuatro años constituye todo un record de mal gobierno que resultará difícil igualar a cualquier gobernante europeo: gracias a su continuado mal hacer, la sociedad catalana está hoy abierta en canal y su gobierno se agita cual escarabajo panza arriba, incapaz de aprobar (aunque con notable retraso) los presupuestos que iban a dejar Cataluña a las puertas de la independencia.

Mas arropado por los jóvenes cachorrro de CDC.

Mas arropado por los jóvenes cachorrros de CDC.

Mas con Forcadell, entonces presidenta de la ANC, examinando las nuevas piezas de mercadotecnia independentista en el Palau del gobierno de la Generalitat.

Mas con Forcadell, entonces todavía presidenta de la ANC, examinando las nuevas piezas de mercadotecnia independentista en el Palau del gobierno de la Generalitat.

Mas y Jonqueras firman el acuerdo para declarar la independendencia.

Mas y Jonqueras firman el acuerdo para emprender la transición nacional y declarar la independendencia tras las elecciones de 2012.

El gobierno de los ‘mejores’ que inicialmente nombró Mas en 2010 pronto abandonó cualquier pretensión de afrontar la recesión económica y los problemas heredados (excesivo gasto y elevado déficit) del gobierno tripartito de Montilla y prefirió refugiarse en la ensoñación de que la independencia permitiría eliminar el déficit fiscal de Cataluña, y así resolver, como en los cuentos de hadas, todas las dificultades sin necesidad de adoptar decisiones impopulares (subir impuestos o reducir gastos). Aunque Homs, candidato de CDC al Congreso, afirmaba en el Círculo Ecuestre hace un par de días que “lo que pasa ahora en Cataluña es bueno”, lo cierto es que el legado político que deja CDC no puede ser más nefasto, incluso para la propia CDC que ha perdido apoyo electoral y escaños en los últimos años a una velocidad vertiginosa, y se ha visto incluso obligada a sustituir a Mas por Puigdemont al frente de la presidencia del gobierno catalán, al no obtener aquél los apoyos necesarios tras una investidura fallida. En lo económico, el balance resulta igualmente desolador: presupuestos prorrogados, cuentas que no cuadran y objetivos de déficit incumplidos, impagos reiterados a los proveedores, imposibilidad de refinanciar una deuda calificada como bono basura, ventas de activos públicos, etc.

Homs, Turull y Pujol arropando a Daniel Osàcar, secretario personal de Mas (2000-2005) y tesorero de CDC (2005-2011) en el Parlament, imputado por presuntamente cobrar comisiones a empresarios que se destinaban a financiar CDC y sus fundaciones.

Homs, Turull y Pujol arropando a Daniel Osàcar, secretario personal de Mas (2000-2005) y tesorero de CDC (2005-2011) en el Parlament, imputado por presuntamente cobrar comisiones a empresarios que se destinaban a financiar CDC y sus fundaciones.

Mas estrechando la mano de Junqueras tras acordar las elecciones del 27 de septiembre.

Mas estrechando la mano de Junqueras tras acordar las elecciones del 27 de septiembre.

La sociedad catalana, como evidenciaron los resultados electorales el pasado 27 de septiembre, está hoy partida en dos mitades casi iguales. Y algo parecido ha ocurrido o está a punto de ocurrir en varios partidos ‘catalanes’. CiU, la coalición que tantos éxitos electorales proporcionó a Jordi Pujol y a CDC en las últimas décadas, pasó definitivamente a la historia en 2015, y la ruptura que causó su empecinamiento en seguir la hoja de ruta hacia la independencia, fue seguramente irreparable. El PSC, un partido que representaba junto con CiU el catalanismo político moderado y sustentaba asimismo la gobernabilidad de España, se vio arrastrado por las procelosas aguas del ‘derecho a decidir’, y ha quedado también diezmado por luchas intestinas.  La CUP, un partido antisistema que pretende establecer un estado pancatalanista, aglutinando varios departamentos franceses y Comunidades Autónomas españolas, dio un gran salto adelante gracias al protagonismo que le otorgó la propia CiU a sus tres diputados en la anterior legislatura. Aunque como todo lo que está bajo el influjo de CDC acaba diezmado, quizá este protagonismo excesivo de los antisistema tenga corta vida si, como apuntan las ajustadas votaciones de su Consejo, la CUP acaba también escindiéndose.

Maragall y Mas aplaudiendo tras aprobarse la Propuesta de Reforma del Estatut

Maragall (PSC) y Mas (CDC) aplaudiendo tras aprobarse la Propuesta de Reforma del Estatut el 30 de septiembre de 2005.

Fraternal abrazo de Fernández (CUP) y Mas (CDC) tras la consulta del 9-N.

Fraternal abrazo de Fernández (CUP) y Mas (CDC), presidente de la Generalitat, tras la consulta del 9-N de 2014.

 

Mas con Junqueras y de Gispert tras la firma de la convocatoria de la consulta del 9 de noviembre.

Mas con Junqueras y de Gispert tras la firma de la convocatoria de la consulta del 9 de noviembre de 2014.

El gran beneficiado de la estrategia de confrontación con el Estado que impulsaron Mas y CDC, ha sido su gran rival. ERC, un partido que se encontraba en horas bajas en 2010 pero que a diferencia de CDC encarnaba el anhelo independentista sin imposturas, está hoy muy por delante en todas las encuestas, y si algo está claro es que el próximo presidente, si se convocan nuevas elecciones anticipadas, será Junqueras, no Puigdemont ni Mas. El rechazo de los presupuestos de la Generalitat no va a tener, de momento, consecuencias antes del día 26 de junio, más allá de la obligada campaña que Puigdemont y el gobierno de la Generalitat pondrán en marcha contra un sector de la CUP, al que acusarán de impedir que el Parlament apruebe los presupuestos que permitirían financiar las estructuras de estado con las que Cataluña tiene que contar antes de declarar la independencia.

Mas-Colell anunciando que se aumenta la partida de gasto para potenciar la Agencia Tributaria catalana el 17 de febrero de 2015.

Mas-Colell, consejero de Economía, y Homs, consejero portavoz, anunciando que se aumenta la partida de gasto para potenciar la Agencia Tributaria Catalana el 17 de febrero de 2015.

Mas con la sonrisa algo forzada da una palmadita a Puigdemont tras sustituir a Mas al frente del gobierno catalán.

Mas con la sonrisa algo forzada da una palmadita a Puigdemont tras sustituir a Mas al frente del gobierno catalán.

De momento,  Puigdemont y Junqueras se agarrarán a la esperanza de que Iglesias gane las elecciones el 26-J y un hipotético gobierno de España con Domenech como ministro de ‘plurinacionalidad’ apoye celebrar un referéndum para que los catalanes decidan si quieren independizarse de España. Se trata de una esperanza vana porque las elecciones las va a ganar Rajoy, y los barones del PSOE no van a aceptar que Sánchez, si queda tercero, sea el vicepresidente de Iglesias. A menos que seis diputados de la CUP rompan la disciplina de voto, Puigdemont convocará nuevas elecciones plebiscitarias en Cataluña en unos meses, aunque me inclino a pensar que Junqueras y ERC no aceptarán en esta ocasión, como sí hicieron en julio de 2015, la imposición de CDC de reeditar la plataforma Junts pel Sí, ni tampoco que se reserve a Mas la presidencia del gobierno de la Generalitat.

El vals de Mas con Pujol en el último congreso de CDC, antes de la caída del padre fundador.

El último vals de Mas con Pujol i Soley en el congreso de CDC antes de que el fundador del partido y ‘padre’ político de Mas se declarara defraudador confeso.

Carel anunciador del quinteto solista de Junts pel Sí, anunciado para interpretar la "Sinfonía inacabada" del defraudador confeso Pujol i Soley.

Quinteto solista de Junts pel Sí antes de interpretar la “Sinfonía inacabada” del defraudador confeso Pujol i Soley.

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¿Será Rajoy de nuevo Presidente?

Artículo publicado en el diario Expansión el 31 de mayo de 2016

Felipe VI firmando ante Patxi López la convocatoria de las elecciones del 26-J

Felipe VI firmando ante Patxi López la convocatoria de las elecciones del 26-J.

Desde que el pasado 3 de mayo el Rey firmó el decreto convocando nuevas elecciones, los partidos están de nuevo en campaña y todos ellos parecen tener sus estrategias bien perfiladas ante  el 26-J. Podemos e IU cerraron a toda prisa una coalición electoral (Unidos-Podemos9 de circunstancias para intentar en el caso de Podemos y sus divergencias superar al PSOE el 26-J, y en el caso de IU abandonar la marginalidad política que abocaba a los herederos del PCE a su desaparición. Sánchez e Iceta, los líderes del PSOE y el PSC, respectivamente, han comprendido también que no pueden permitirse un nuevo fracaso y han repescado a Borrel, ex-ministro de González y presidente del Parlamento Europeo, y a Robles, magistrada del Tribunal Supremo hasta hace unos días, para reforzar la solidez de su ‘gobierno en la sombra’ e impedir que el triunfo de Unidos-Podemos acabe con su cuestionado liderazgo.

Sánchez con Iceta en la sede del PSC sin la bandera constitucional española.

Sánchez con Iceta en la sede del PSC sin la bandera constitucional española.

Sánchez y Rivera firmando el acuerdo de gobierno con el PSOE-PSC en el Congreso.

Sánchez y Rivera firmando el acuerdo de gobierno con el PSOE-PSC en el Congreso.

Ciudadanos es quizá el partido que ha quedado más descolocado, compuesto y sin novia tras firmar un acuerdo de gobierno con el PSOE-PSC que saltó por los aires tras la fallida investidura de Sánchez; en ausencia de nuevos fichajes estelares, al partido de Rivera sólo le queda invocar su probada capacidad para actuar como bisagra, ora con el PSOE en Andalucía, ora con el PP en Madrid, según demanden las circunstancias, y exhibir su talante dialogante en Venezuela. Por su parte, el PP de Rajoy ha optado por tirar de fotocopiadora y afronta las elecciones del 26-J sin apenas renovar las listas ni los mensajes de campaña, centrados éstos en resaltar la buena gestión económica de los gobiernos de Rajoy, su disposición a formar un gobierno de coalición con el PSOE (al que podría sumarse Ciudadanos), y los peligros que entrañaría la entronización de un gobierno frente-populista.

Rajoy en la convención del PP en Barcelona el 9 de abril de 2016.

Rajoy en la convención del PP en Barcelona el 9 de abril de 2016.

 

 

¿Tendremos gobierno frente-populista o

Sánchez e Iglesias paseando por la carrera de San Jerónimo como dos buenos colegas.

Sánchez e Iglesias paseando por la carrera de San Jerónimo como dos buenos colegas.

multicolor?

Nadie puede anticipar los resultados del 26-J pero a la vista de lo que apuntan los sondeos pueden descartarse ambas alternativas. Tanto si la amalgama de partidos que se aglutinan bajo las siglas Unidos Podemos (Podemos-Iglesias, Podemos-Errejón, IU, En Comú, Equo y Marea-Anova) y las papeletas Podemos-IU-Equo alcanzara su objetivo de ganarle al PSOE las elecciones a los puntos, como si volviera a quedar en tercera posición, podemos dar por seguro que Iglesias volverá a tender la mano al PSOE y al PSC para ofrecerle formar un gobierno de ‘izquierdas’ y ‘progresista’. Ahora bien, si como parece previsible a la luz de los resultados de las encuestas, la suma de escaños no alcanza la mayoría absoluta, Sánchez justificará su negativa a formar un gobierno de ‘izquierdas’ con Iglesias alegando, como ya lo hizo cuando rechazó un ofrecimiento similar después del 20-D, la tozuda aritmética. Posiblemente, Sánchez intentará reavivar el fenecido acuerdo con Ciudadanos, e invitará de nuevo a Iglesias y Garzón a sumarse a su gobierno ‘reformista’ y ‘progresista’ para echar a Rajoy. Más de lo mismo. Lo que no sabemos es si a la vista del fracaso de la anterior investidura de Sánchez, Rivera estará dispuesto a refirmar el fenecido pacto de las 200 reformas. De lo que sí podemos estar seguros es que Iglesias y Garzón rechazarán la propuesta de sumarse a un gobierno arco iris con el PSOE-PSC y Ciudadanos.

Sánchez saluda a Rivera en el Congreso que por arte de birlibirloque ha dejado de ser el representante de las nuevas generaciones del PP.

Sánchez saluda a Rivera en el Congreso que por arte de birlibirloque dejó de un día para otro de ser el representante de las nuevas generaciones del PP.

 

¿Habrá pues un gobierno presidido por Rajoy?

Encuestas electorales 26-J. Metroscopia.

Encuestas electorales 26-J. Metroscopia.

Tampoco podemos anticipar si habrá finalmente una mayor abstención, como vaticinan las encuestas, que podría favorecer al PP, ni si algunos votantes del PP que prefirieron votar a Ciudadanos el 20-D se habrán sentido defraudados al constatar que Rivera utilizó sus votos, no para iniciar un diálogo con el PP –como hizo con Cifuentes en Madrid– sino para darle aire a Sánchez y al PSOE, y asestar de paso algunos golpes bajos a Rajoy en la sesión de investidura el 3 de marzo. Quizá lo único que podemos afirmar con certeza hoy es que el PP no alcanzará la mayoría absoluta y Rajoy no va a tener fácil volver a ser presidente del Gobierno.

Rivera en la sesión de investidura de Sánchez el 3 marzo 2016.

Rivera en la sesión de investidura de Sánchez el 3 marzo 2016.

Sánchez reconoce en la noche del 20-D que al PP le corresponde formar gobierno.

Sánchez reconoce en la noche del 20-D que al PP le corresponde formar gobierno.

Sánchez, Díaz y otros líderes del PSOE han manifestado en multitud de ocasiones que no pactará con el PP sean los que sean los resultados electorales el 26 junio. Aunque uno siempre ha de tomarse este tipo de declaraciones con cautela incluso cuando pasan por el notario, ni siquiera la improbable dimisión de Sánchez –dimisión es un vocablo excluido del diccionario político–, en caso de que el PSOE no mejore significativamente los desastrosos resultados obtenidos el 20-D, abriría el camino a  un gobierno de coalición de los dos partidos que han gobernado España desde 1982. El PSOE y todavía más el PSC siguen empecinado en querer mandar al partido más votado a pasar una larga temporada regenerándose en la oposición. De hecho, sus actuales líderes ni siquiera han pedido la cabeza de Rajoy que sigue tendiéndoles la mano: pura y simplemente rechazan sentarse a negociar con el PP. Hace unos días, Batet, cabeza de lista del PSC por Barcelona el 26-J, declaró “tenemos claro que nunca gobernaremos con el PP”.Iceta y Batet defendiendo el acuerdo con Ciudadanos ante sus bases sin la bandera española.

Rajoy con Rivera en el Palacio de La Moncloa charlando tras el 20-D.

Rajoy con Rivera en el Palacio de La Moncloa charlando tras el 20-D.

En consecuencia, la única posibilidad de que Rajoy pueda formar gobierno pasa por que el PP logre 135-140 escaños en el Congreso y Ciudadanos entre 35 y 45. Ni siquiera en este optimista escenario resultará sencillo fraguar un acuerdo de investidura con Ciudadanos, a menos que Rivera y sus ‘juveniles’ huestes nacidas después de 1978 acepten al inmovilista Rajoy como presidente. Pero incluso si Rajoy fuera investido, le resultará complicado gobernar con un Congreso donde Podemos con sus divergencias e IU, PSOE-PSC, y los partidos independentistas (ERC, CDC, EH-Bildu y PNV) podrían bloquear sus iniciativas de gobierno. ¿Se imaginan cómo habría discurrido la X legislatura si Rajoy no hubiera contado con mayoría absoluta para hacer frente a la gravísima crisis financiera e iniciar el proceso de consolidación de las cuentas públicas?

Convencer a decepcionados e indecisos

La vicepresidenta Sáenz de Santamaría con los ministros De Guindos y Catalá.

La vicepresidenta Sáenz de Santamaría con los ministros De Guindos y Catalá.

Resulta preferible contar con un gobierno estable y cohesionado, capaz de adoptar decisiones difíciles aunque a veces yerre, que un no gobierno plagado de contradicciones internas. Excluida la gran coalición ante la negativa del PSOE-PSC, la mejor salida a la actual encrucijada pasa por que el PP amplíe su mayoría y Ciudadanos obtenga un buen resultado el 26-J. Al PP no le va a bastar para conseguirlo con repetir una y otra vez sus etéreas promesas de que creará un millón de empleos en los próximos dos años y reducirá de nuevo los impuestos, máxime cuando las cuentas públicas arrojaron un agujero de 54.965 millones en 2015 y la UE no ceja en demandar nuevos ajustes.

Montoro presentando los Presupuestos Generales del Estado 2016.

Montoro presentando los Presupuestos Generales del Estado 2016.

Gráfico de la prima de riesgo española y el valor de las acciones bancarias.img

Gráfico de la prima de riesgo española y el valor de las acciones bancarias.

El PP tiene que aprovechar esta campaña para explicar que han sido precisamente sus políticas equilibradas las que han permitido reflotar el sistema financiero y sostener al mismo tiempo el estado de bienestar. Para desmontar la repetida acusación de que el PP ha implementado políticas antisociales desde su llegada al gobierno basta con mostrar las cifras que los Presupuestos Generales del Estado de 2016: 169.649 millones (48,2% del gasto total) a pensiones y otras prestaciones sociales, y 48.816 millones (13,9 % del gasto total) en transferencias a CC. AA. y Ayuntamientos para financiar servicios públicos esenciales como sanidad y educación que destinan a pensiones y otras prestaciones sociales. Sólo un necio acusaría a un gobierno así de promover la desigualdad.

Tasas de crecimiento del PIB y de la ocupación.

Tasas de crecimiento del PIB y de la ocupación.

Carlos Floriano, anterior secretario de comunicación del PP.

Carlos Floriano, anterior secretario de comunicación del PP.

¿Ha fallado la estrategia de comunicación del PP? No sólo. Aunque las grandes cifras avalan el compromiso del PP con el estado del bienestar, se ha echado en falta durante los últimos años mayor sensibilidad del gobierno hacia las familias que han sufrido desahucios traumáticos o atravesado situaciones de extrema necesidad; mayor decisión para luchar contra el fraude fiscal y la corrupción de institucional; y, en fin, mayor contundencia a la hora de afrontar el movimiento secesionista que se alienta y financia con dinero público desde el gobierno autonómico de Cataluña. Ya es demasiado tarde para renovar las listas pero queda todavía un mes de campaña para presentar medidas específicas y despejar las dudas razonables de muchos votantes.

El ministro Montoro saludando al vicepresidente Junqueras que le pidió más dinero para financiar el proceso hacia la independencia de Cataluña.

El ministro Montoro saludando al vicepresidente Junqueras que le pidió más dinero para financiar el proceso hacia la independencia de Cataluña.

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La encrucijada del 26-J: lo que España se juega

Artículo publicado en el diario Expansión el 11 de mayo 2016

Rajoy y Sánchez antes de iniciar el debate, el 15 de diciembre de 2015

Rajoy y Sánchez antes de iniciar el debate, el 15 de diciembre de 2015

La negativa de Sánchez a sentarse a hablar con Rajoy tras las elecciones del 20-D ha obligado al Rey a disolver las Cámaras y a convocar nuevas elecciones del ’cambio’ sin que el fracaso electoral ni las frustradas negociaciones subsiguientes hayan producido cambio alguno al frente de los partidos. Ignoro los cálculos que han llevado a los líderes del PSOE a mantener su rechazo frontal al PP pero puede inferirse de las rotundas declaraciones de la presidente de la Junta de Andalucía –“el PSOE no puede ir con el PP a ningún sitio”– que la negativa de Sánchez a formar un gobierno de coalición, lejos de ser un empecinamiento personal, refleja la posición del PSOE y el PSC, el partido con el que concurre coaligado a las elecciones generales en Cataluña. Y como prueba ahí está la velada amenaza que Iceta, secretario general del PSC, lanzó hace unos meses cuando advirtió a Sánchez que pactar con el PP equivaldría a firmar su “muerte política”.

Sánchez con Susana Díaz.

Sánchez con Susana Díaz.

Elecciones sin recambios

Sánchez reconoce en la noche del 20-D que al PP le corresponde formar gobierno.

Sánchez reconoce en la noche del 20-D que al PP le corresponde formar gobierno.

 

 

 

 

 

A pesar de haber obtenido Sánchez e Iceta los peores resultados cosechados por el PSOE (82 diputados y 47 senadores) y el PSC (8 diputados y ningún senador) en unas elecciones generales desde la aprobación de la Constitución en 1978, ni uno ni otro asumieron su rotundo fracaso y siguen tan animosos al frente de sus respectivos partidos. Sánchez tuvo incluso la osadía de protagonizar una fallida sesión de investidura en la que obtuvo 130 votos favorables de los 350 posibles, y no contento con ello va a repetir como candidato del PSOE-PSC a presidir el Gobierno de España. Resulta innecesario insistir en que la noción de responsabilidad brilla por su ausencia en la ‘cultura’ de los políticos españoles, incluso cuando, como en el caso de Sánchez, han desarrollado toda su carrera en democracia.

Felipe VI y Pedro Sánchez en el palacio de La Zarzuela.

Felipe VI y Pedro Sánchez en el palacio de La Zarzuela.

Rajoy en el balcón de la sede del PP celebra la victoria el 20-D.

Rajoy en el balcón de la sede del PP celebra la victoria el 20-D.

El caso de Rajoy es algo distinto. El castigo relativo que sufrió el PP el 20-D –primera fuerza política con 123 diputados en el Congreso y 124 escaños (mayoría absoluta) en el Senado– no puede achacarse exclusivamente a su líder sino, a las adversas circunstancias económicas en que se desarrolló buena parte de la anterior legislatura y al afloramiento de numerosos casos de corrupción en el seno del PP que Rajoy no quiso o supo atajar a tiempo. Hace la friolera de siete años que advertí que la estrategia de dejar pudrirse los casos de corrupción acabaría pasando factura al PP; y así ha sido. La recuperación del crecimiento económico y la creación de empleo registradas a partir del tercer trimestre de 2013 ayudaron a parar algo la previsible caída electoral pero no pudo evitar que el PP quedara muy lejos de la mayoría absoluta y a merced del resto de partidos.

Evolución del PIB real y la ocupación hasta 2015.

Evolución del PIB real y la ocupación hasta 2015.

La Vicepresidenta Sáenz de Santamaría, con los ministros Guindos y Catalá.

La Vicepresidenta Sáenz de Santamaría, con los ministros Guindos y Catalá.

Ignoro si Rajoy se planteó en algún momento dar un paso al lado para facilitar la formación del gobierno de coalición que él mismo propugna como la única salida viable a la endiablada situación actual; quizá no, pero si lo hizo pronto debió descartar la posibilidad al constatar que Sánchez e Iceta no estaban dispuestos a pactar con el PP, independientemente de quién lo liderara. La marcha de Rajoy en esas circunstancias sólo habría servido para que Rivera no hubiera podido apuntar a la continuidad de Rajoy al frente del PP para justificar el acuerdo que firmó con dos partidos, PSOE y PSC, que han avalado la inmersión lingüística y pretenden establecer un Estado federal asimétrico, y que, en el caso del PSC, llevó el ‘derecho a decidir’ de los catalanes en su programa electoral hasta julio de 2015. Espero que los ciudadanos españoles hayan tomado buena nota de la insospechada deriva de Ciudadanos.

Sánchez y Rivera firmando el acuerdo en el Congreso.

Sánchez y Rivera firmando el acuerdo en el Congreso.

Cambio de alianzas

Garicano (Ciudadanos) y Sevilla y Serrano (PSOE) celebrando el acuerdo.

Garicano (Ciudadanos) y Sevilla y Serrano (PSOE) celebrando el acuerdo.

Constatada la incapacidad de los líderes políticos para asumir sus responsabilidades políticas, los ciudadanos tenemos que sopesar muy mucho a qué partido vamos a votar el 26-J porque de nuestros votos dependerá que España siga siendo un Estado constitucional, donde prime la igualdad de todos los españoles y la seguridad jurídica, y cuente con un gobierno que promueva políticas que favorezcan el crecimiento económico y la estabilidad presupuestaria. Tras el también relativo fracaso de Podemos (42 diputados) y sus divergencias (En Comú, 12 diputados,  Compromís, 9 diputados, y En Marea-Anova, 6 diputados) que no lograron el 20-D sus objetivos de sobrepasar al PSOE-PSC y acabar con IU (2 diputados), Iglesias ha caído en la cuenta de que para alcanzarlos tiene que contar, además de con sus huestes de desilusionados e indignados, con los tradicionales votantes del partido comunista.

Iglesias, Rodríguez y Errejon antes de pasar por la sección de blanqueado.

Iglesias, Rodríguez y Errejon antes de pasar por la sección de blanqueado.

Garzón e Iglesias: nueva pareja de hecho (sin derechos)

Garzón e Iglesias: nueva pareja de hecho. Se entienden tan bien que no harán ni campaña juntos. ¿Se los imaginan al frente de un gobierno presidido por Iglesias?

Estamos ante un cambio de escenario con grandes implicaciones políticas porque la nueva y todavía innominada marca (¿Podemos-Unidad Popular?) podría superar en medio millón de votos al PSOE-PSC, si los resultados el 26-J fueran similares a los registrados el 20-D. Las dos organizaciones lo saben y están ya buscando una fórmula para repartirse los escaños. ¿Qué harán Sánchez e Iceta si el PSOE-PSC queda relegado a tercera fuerza política? ¿Aceptarán la Vicepresidencia y los Ministerios que el generoso Iglesias ya ha anunciado piensa ofrecerles con mano tendida, o volverán a pactar con Ciudadanos? Desafortunadamente para la mayoría de los españoles, la única opción  que los líderes actuales del PSOE-PSC no contemplan es formar un gobierno de coalición con el PP que consolide la recuperación económica y asegure la sostenibilidad fiscal del Estado a medio plazo.

Sánchez con Rajoy firmando en La Moncloa el pacto para castigar con cadena perpetua a los terroristas.

Sánchez con Rajoy firmando en La Moncloa el pacto que permite imponer penas de cadena perpetua (revisable) a los terroristas.

La hora de la verdad

Rivera, Sánchez e Iglesias, una coalición imposible.

Rivera, Sánchez e Iglesias, una coalición imposible.

En este nuevo escenario se desvanece también la posibilidad de formar un gobierno multicolor, integrado por el PSOE-PSC, Ciudadanos y Podemos, que Sánchez-Iceta y Rivera ya  intentaron urdir sin éxito en esta frustrada legislatura. La noche del 26-J, Sánchez tendrá que elegir entre apoyar la investidura de Iglesias y convertirse en su leal vicepresidente, o declinar amablemente la oferta e intentar  reavivar su finiquitado pacto de ‘progreso’ con Ciudadanos para sumar de nuevo 130 diputados y salvar los muebles. En el primer caso, estaríamos ante un gobierno que si cuenta con mayoría absoluta hará buenos a los gobiernos de Rodríguez Zapatero, y si depende de los partidos independentistas catalanes (CDC, o como se llame en esta ocasión, y ERC) y vascos (PNV y EH-Bildu) podría reavivar el Plan Ibarretxe en El País Vasco y la Propuesta de Reforma de Estatut de Cataluña que abanderó Maragall en Cataluña. Quiero pensar que el PSOE-PSC preferirá aliarse de nuevo con Ciudadanos que sumarse al carnaval de Iglesias, aunque me temo que entre la constitución de las Cámaras, unos cuantos plenos de chirigota y alguna sesión de investidura fallida podemos –eso sí que podemos– llegar a final de año sin gobierno y sin presupuestos.

Rajoy en la convención nacional del PP en Barcelona el 9 de abril de 2016.

Rajoy en la convención nacional del PP en Barcelona el 9 de abril de 2016.

Montoro PGE 2016

Montoro presentando los Presupuestos Generales del Estado que se aprobaron en septiembre de 2015 antes de disolver las Cámaras.

Cabe todavía la posibilidad –quiero ser optimista– de que la mayoría de los ciudadanos españoles se den cuenta de los graves riesgos que planean sobre el orden constitucional, la igualdad de los españoles y la seguridad jurídica; sobre el crecimiento económico, el estado de bienestar y las pensiones; sobre la financiación del déficit y la refinanciación de la deuda, etc.; y que decidan, movidos por la sensatez, votar el 26-J a partidos cuyos líderes distinguen la prosaica realidad política y económica de las fantasías redentoras de la vieja política frente-populista que la izquierda española –creíamos– había dejado atrás en 1978. Sólo si el PP consigue una holgada mayoría el 26-J y está en condiciones de formar un gobierno estable se impedirá que vuelva a repetirse el espectáculo bochornoso vivido en el Congreso durante los últimos meses, o incluso se agrave si Iglesias convierte La Moncloa en el nuevo plató de La Tuerka. Gracias a que un previsor Rajoy aprobó los presupuestos de 2016 antes de disolver las Cámaras, la economía española no se ha resentido en exceso hasta ahora; pero resultaría suicida seguir estirando la cuerda y tentando a la suerte mucho más tiempo.

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El señuelo del cambio

Artículo publicado en el diario Expansión el 16-17 de abril de 2016

Sánchez y Rivera firmando el acuerdo en el Congreso.

Sánchez y Rivera firmando el Acuerdo para un gobierno reformista y de progreso en el Congreso.

El “Acuerdo para un gobierno reformista y de progreso”, firmado por Sánchez y Rivera con aparatosa solemnidad ante las cúpulas de sus grupos parlamentarios en el Congreso, se ha convertido en motivo de inquietud para los ciudadanos que seguimos tomándonos en serio la igualdad de los españoles ante la ley que proclama el artículo 14 de nuestra Constitución. Empezaré por recordar que Ciudadanos nació en julio de 2006 en respuesta a la Propuesta de Reforma del Estatut de Catalunya (PREC) que impulsó el PSC de Maragall desde el gobierno de la Generalitat, alentó el PSOE de Rodríguez Zapatero y aprobó el Parlament de Cataluña con los votos del PSC el 30 de septiembre de 2005.

Maragall y Mas aplaudiendo tras aprobarse la Propuesta de Reforma del Estatut

Maragall y Mas aplaudiendo tras aprobarse la Propuesta de Reforma del Estatut.

Sánchez con Iceta en la sede del PSC sin la bandera constitucional española.

Sánchez con Iceta en la sede del PSC sin la bandera constitucional española.

Que los actuales dirigentes de Ciudadanos se hayan avenido a firmar un pacto con los dirigentes del PSOE-PSC constituye un nuevo bandazo en la breve y errática historia del partido. Más allá de la inexperiencia y la puerilidad que denota incluir nada menos que 200 propuestas para reformar las instituciones y modernizar la economía, lo más preocupante es que hayan cerrado un acuerdo con dos partidos que pretenden reformar la Constitución española para reconocer la singularidad nacional de Cataluña, blindar como mínimo las competencias educativas y culturales de la Generalitat, y establecer un modelo asimétrico de financiación para favorecer a los ciudadanos de una de las Comunidades más ricas de España, privilegio más propio de las confederaciones de reinos del Antiguo Régimen que de un Estado, no ya socialdemócrata, sino sencillamente moderno.

Maragall (PSC) y Carod-Rovira (ERC) haciendo turismo en Israel durante el primer tripartito

Maragall (PSC) y Carod-Rovira (ERC) haciendo turismo en Israel durante el primer tripartito.

Extraño hermanamiento

Montilla llama a los catalanes a manifestarse contra el Tribunal Constitucional.

Montilla llama ‘indignado’ a los catalanes a manifestarse contra el Tribunal Constitucional en julio de 2010.

Empezaré llamando la atención sobre la inexplicable asimetría que rige las relaciones entre PSOE y PSC. Aunque los líderes del PSC, partido ‘hermano’ pero completamente independiente, forman parte de la Comisión Ejecutiva y del Comité Federal del PSOE, ningún miembro de otras federaciones del PSOE forma parte de los órganos de gobierno del PSC que puede adoptar decisiones con completa autonomía. Si bien esta situación ha causado numerosas fricciones entre ambos partidos, ni la dirección ni los barones socialistas del resto de España se han decidido a poner remedio al asunto. Conviene también aclarar cuál ha sido la posición del PSC en relación al encaje de Cataluña en España. No conformes con haber aprobado junto a partidos independentistas el PREC que reconocía “la vocación y el derecho de los ciudadanos de Cataluña de determinar libremente su futuro como pueblo”, un ‘indignado’ president Montilla llamaba a los catalanes a manifestarse contra el Tribunal Constitucional en julio de 2010.

Pujol con sus hijastros putativos

Montilla con el defraudador Pujol y el descamisado Maragall en la manifestación convocada por el president Montilla contra la sentencia del TC sobre el Estatut en 2010. En segundo plano Álvarez actual secretario general de UGT.

Chacón fue la única diputada del PSC que se abstuvo en la votación de las dos resoluciones a favor del derecho a decidir presentadas por CDC e IU en nombre de ICV-EUiA.

Chacón fue la única diputada del PSC que se abstuvo en la votación de las dos resoluciones a favor del derecho a decidir presentadas por CDC e IU en nombre de ICV-EUiA.

El PSC completó la faena absteniéndose cuando se votó la resolución 742/IX (27 septiembre de 2012) en la que el Parlament de Cataluña en la que, tras congratularse del éxito de la manifestación celebrada el 11 de septiembre con el lema “Cataluña nuevo estado de Europa”, manifestaba abiertamente que “Cataluña tiene que iniciar una nueva etapa basada en el derecho a decidir” para que “el pueblo catalán pueda decidir democráticamente y libremente su futuro colectivo”. Consecuentemente, el PSC incluía el ‘derecho a decidir’ en su programa de las elecciones autonómicas del 25 de noviembre de 2012. Asimismo, 13 de los 14 diputados del PSC votaron a favor de sendas resoluciones a favor del ‘derecho a decidir’ presentadas por CDC e IU (en nombre de ICV-EUiA) en el Congreso el 27 de febrero de 2013 y los diputados del PSC en Parlament se sumaban a los de CDC, ERC, ICV-EUiA y la CUP para crear la comisión del ‘derecho a decidir’ en abril de 2013.De hecho, el PSC no eliminó el supuesto ‘derecho’ de su programa electoral hasta julio de 2015, circunstancia que no le ha impedido continuar gobernando con partidos independentistas en algunos municipios catalanes y votar resoluciones a favor de sumarse a la AMI.

Pareja de conveniencia

Sánchez reconoce en la noche del 20-D que al PP le corresponde formar gobierno.

Sánchez reconoce en la noche del 20-D que al PP le corresponde formar gobierno.

A pesar de la trayectoria del PSC, no me ha sorprendido que Ciudadanos se aviniera a cerrar un acuerdo con tanta facilidad con el PSOE-PSC. A Sánchez e Iceta, tras obtener los peores resultados del PSOE (82 diputados y 47 senadores) y PSC (8 diputados y 0 senadores) desde el inicio de la democracia, el apoyo de los 40 diputados de Ciudadanos era la única vía para llegar a la sesión de investidura con más apoyos que Rajoy en el Congreso. Y Rivera necesitaba también aprovechar la sesión de investidura para reforzar su imagen de persona dialogante y quitarse de encima el sambenito de representar a las Nuevas Generaciones del PP que Sánchez le había colgado durante la campaña. Rivera no dudó en coger al vuelo la oportunidad de presentarse como el artífice de un gran acuerdo para modernizar España y asestar de paso algunos golpes bajos a Rajoy y a su gobierno en funciones, a cuenta de la corrupción y falta de iniciativa.

Sánchez saluda a Rivera en el Congreso que por arte de birlibirloque ha dejado de ser el representante de las nuevas generaciones del PP.

Sánchez saluda a Rivera en el Congreso que, por arte de birlibirloque, ha dejado de ser el representante de las nuevas generaciones del PP.

Equipos negociadores de Ciudadanos y PSOE.

Equipos negociadores de Ciudadanos y PSOE.

Esta nueva reencarnación de Ciudadanos, presto a gobernar con dos partidos federalistas, encaja con la ‘solución’ de la cuestión catalana que propugnaba uno de sus dirigentes actuales más destacados en el artículo que publicó El Mundo en octubre 2014: reformar la Constitución para reconocer la identidad nacional de Cataluña y considerarla una nación; blindar las competencias de la Generalitat en educación y cultura, dando por buena la inmersión lingüística que el PSC impulsó y ha defendido siempre junto a los partidos independentistas; y, en fin, establecer un nuevo modelo de financiación más favorable para Cataluña. Esto era la posición de Garicano y no hay razones para pensar que su incorporación al comité ejecutivo de Ciudadanos unos meses después haya cambiado sus sólidas convicciones.

El Parlament aprueba la ley de consultas con los votos del PSC el 19 de septiembre de 2014 . La ley se utilizó para dar cobertura a la consulta del 9N.

El Parlament aprueba la ley de consultas con los votos a favor del PSC el 19 de septiembre de 2014 . La ley se utilizó para intentar dar cobertura legal a la consulta del 9N.

Una cáscara hueca

Maragall con Zapatero al presentar el proyecto de Estatut en el Congreso

Maragall respaldado por Zapatero en la presentación de la Propuesta de Reforma de Estatut de Cataluña en el Congreso.

No tengo ninguna duda de que el acuerdo firmado por el PSOE-PSC y Ciudadanos es un mero brindis al sol. Su carácter ficticio queda claramente expuesto cuando se constata que los tres partidos cuentan para llevar a cabo reformas de calado, incluidas cambios en la Constitución que requieren mayorías cualificadas en ambas cámaras, con 130 de 350 diputados y 47 senadores de 208. A los españoles preocupados por la predisposición del PSOE-PSC a pactar con partidos independentistas –lo hicieron Zapatero, Maragall, Montilla, Navarro e Iceta entre 2003 y 2015–, la mayoría absoluta del PP en el Senado constituye la única garantía de que si Sánchez llega a La Moncloa podrán bloquearse aquellas reformas que pongan en riesgo la igualdad de los españoles ante la ley.

Maragall con Zapatero haciendo de Don Tancredo en el balcón del Palau de la Generalitat, y un sonrientes Carod-Rovira (ERC).

Maragall con Zapatero, haciendo de Don Tancredo. en el balcón del Palau de la Generalitat, y un entusiasmado Carod-Rovira (ERC).

Salgado, Sevilla y Solbes con otros pesos pesados de los gobiernos de Rodríguez Zapatero y González.

Salgado, Sevilla y Solbes con otros pesos pesados de los gobiernos de Rodríguez Zapatero y González.

En sus aspectos económicos, el acuerdo plantea alcanzar objetivos tan deseables como “un nuevo modelo de crecimiento inclusivo, medioambientalmente sostenible y fundamentado en la productividad, la estabilidad presupuestaria y un sistema fiscal justo y suficiente” con “empleo estable y de calidad” que permita “reducir las desigualdades sociales, combatiendo la pobreza y fortaleciendo los sistemas de protección social del Estado del Bienestar” y un sistema educativo que garantice “la igualdad de oportunidades”. Nadie puede estar en contra de semejante expresión de buenos deseos pero gobernar es algo más complicado que formularlos. Al escuchar a Rivera alardear de las 200 medidas que incluye el pacto para modernizar el país, me acuerdo de las 100 que propuso Solbes para ‘dinamizar’ nuestra economía en 2005, o el plan de Salgado para cambiar el ‘modelo de crecimiento’ en 2009.

Salgado con el vicepresidente Blanco y el ministro Sebastián.

Salgado con el vicepresidente Blanco y el ministro Sebastián.

Garicano (Ciudadanos) y Sevilla y Serrano (PSOE) celebrando el acuerdo.

Garicano (Ciudadanos) y Sevilla y Serrano (PSOE) celebrando el acuerdo.

Me resisto a achacar a la ingenuidad el intento de presentar como novedoso un paquete de medidas elaborado por dirigentes del PSOE –Serrano, Sevilla y Hernando– con dilatada experiencia en los gobiernos de González y Zapatero. Si tan sencillo resultara transformar el modelo productivo, las relaciones laborales, acabar con la desigualdad o impulsar la ciencia, la educación y la cultura, no alcanzo a comprender por qué no lo hicieron cuando gobernaban, ni cómo la incorporación de los inexperimentados dirigentes de Ciudadanos va a obrar ahora el milagro. Si de verdad pretenden PSOE-PSC y Ciudadanos reformar la Constitución, establecer un nuevo marco de relaciones laborales o alcanzar un consenso amplio en educación, lo primero que deberían hacer es sentarse a hablar con el partido que ganó las elecciones en lugar de pretender mandarlo a la oposición. Claro que eso significaría reconocer que Sánchez y Rivera llevan mes y medio engañando a los españoles con el señuelo del cambio y frenando la recuperación económica.

Rajoy en la convención del PP en Barcelona el 9 de abril de 2016.

Rajoy en la convención del PP en Barcelona el 9 de abril de 2016 donde reiteró por enésima vez su oferta de crear un gobierno sólido y estable con el PSOE para consolidar la recuperacion económica.

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FLA nuestro de cada día

Artículo publicado en el diario Expansión el 31 de marzo de 2016

Puigdemont en el Parlament de Cataluña.

Puigdemont, president de los independentisas catalanes, en el Parlament de Cataluña.

Mientras Puigdemont reafirmaba su compromiso de que “Cataluña actuará como un estado independiente” en dieciséis meses, día más día menos, y la mesa del Parlament de Cataluña ratificaba el 8 de marzo “la solicitud presentada por Junts pel Sí (ERC+CDC) y la CUP para crear tres ponencias conjuntas para redactar las proposiciones de ley integral de protección social catalana, de régimen jurídico catalán y de la administración tributaria catalana” que convertirá la fantasía independentista en palpable realidad jurídica, el vicepresidente Junqueras se acercaba a la sala de personalidades del aeropuerto de Barcelona para entrevistarse con el ministro Guindos y se concretaba la reunión que mantuvo unos días después con Montoro en la que le expuso la necesidad de su gobierno de contar con más recursos para hacer frente a los próximos vencimientos de deuda y a los múltiples gastos a los que ha de atender antes de declarar la independencia.

urull CDC), Baños (CUP) y Romeva presentando las enmiendas a la resolución del inicio de la independencia, 6 de noviembre 2015

Turull CDC), Baños (CUP) y Romeva presentando las enmiendas a la resolución del inicio de la independencia, 6 de noviembre 2015-

Del 27-S al bono basura y nuevas tensiones de tesorería

García Albiol en rueda de prensa.

García Albiol, presidente del PP en Cataluña, en rueda de prensa.

Más allá del malestar y las suspicacias que ha suscitado en el PP de Cataluña que eGuindos desviara el avión oficial que lo traía desde Bruselas –al parecer con conocimiento de Rajoy– para reunirse a hurtadillas con el vicepresidente de un gobierno autonómico cuyo programa tiene como punto único declarar la independencia de Cataluña dentro de unos meses, lo realmente asombroso del caso es el motivo mismo de la reunión con el ministro español: pedirle su intercesión ante S&P’s para evitar que la agencia redujera la calificación de la deuda de Cataluña por debajo de la de bono basura (BB- con perspectiva negativa) que le otorgó el 9 octubre de 2015, exactamente doce días después de que Junqueras celebrará la ‘victoria’ de la coalición independentista Junts pel Sí en las elecciones ‘plebiscitarias’ del 27-S.

Guindos y Junqueras.

Guindos y Junqueras.

Standard and Poor's

Standard and Poor’s

Manifestaciones del propio Guindos dan a entender que accedió al encargo, aunque con escaso éxito, pues si  bien  S&P’s retrasó la decisión unos días acabó finalmente rebajando de nuevo la calificación de la deuda de la Generalitat de Cataluña el 18 de marzo. Además de este perentorio asunto, Junqueras buscaba la complicidad del ministro para transformar 1.600 millones que el gobierno catalán adeuda a tres bancos (Banc Sabadell, BBVA y Caixabank) en deuda a largo plazo, un canje que los bancos están naturalmente encantados de realizar si lo avala el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA). En cuanto a la reunión que mantuvo Junqueras con Montoro en Madrid el 18 de marzo, se ha sabido que Junqueras exige al gobierno central que le transfiera sin demora 2.042 millones que la Comisión Delegada de Asuntos Económicos acordó prestar al gobierno de Cataluña este trimestre (el 35 % de los 5.834 millones aprobados para todas las CC. AA), y le adelante al menos la mitad de 1.400 millones que el gobierno catalán considera le corresponderán cuando se efectúe la liquidación presupuestaria de 2014. Éstas son las maniobras que el diario ARA calificaba pomposamente como la ‘ofensiva de Junqueras’ para aliviar las tensiones de tesorería del gobierno catalán.

Montoro saludando a Junqueras.

Montoro saludando a Junqueras.

¿Cómo se financia el proceso independentista?

Montoro prsentando los PGE de este año.

Montoro prsentando los PGE de este año.

Hasta finales de 2015, la CA de Cataluña recibió del FLA 6.664,81 millones en 2012, 10.814,74 millones en 2013, 7.912,86 millones en 2014 y 11.133.58 millones en 2015. Además, el Fondo de Financiación de Pago a Proveedores (FFPP) proporcionó 6.465 millones a la CA de Cataluña y 788 millones a municipios catalanes en 2012-2014. Por último, el Fondo Social aportó también 398 millones en 2015. Si a estas cifras se suman los 7.520 millones que el gobierno catalán ha solicitado al FLA para 2016, obtenemos que la cifra total que adeudará al gobierno español a finales de 2016 será como mínimo 58.425 millones. Ojo al dato: esta cifra supondrá cerca del 28% del VAB de Cataluña cuando según el calendario que maneja el gobierno de Puigdemont faltará menos de medio año para declarar la independencia.

Junqueras y Mas arropando a Puigdemont en la reedición del libro Cata... qué? prologado ahora por Mas.

Junqueras y Mas arropando a Puigdemont en la reedición del libro Cata… qué? escrito por Puigdemont y ahora prologado por Mas. Al parecer fue escrito cuando Puigdemont era redactor jefe del diario independentista Punt Avui, director de la Agencia Catalana de Noticies e impulsor de Catalonia Today, periódicos independentistas subvencionados con los impuestos de todos los catalanes.

De Guindos, Soraya Saénz de Santamaria y Montoro en La Moncloa

De Guindos, Saénz de Santamaria y Montoro en conferencia de prensa posterior al Consejo de Ministros en La Moncloa.

Born, producción de la inauguración y actos conmemorativos del tricentenario de 1714

Born, producción estrenada para inaugurar el Born como parte de los actos conmemorativos del tricentenario de 1714.

Mas y Trias en la inauguración del Born.

De Gisper presidenta del Parlament , Mas, presidente de la Generalitat, yTrias alcalde de Barcelona, en la inauguración del Born.

Guindos y Montoro han explicado en varias ocasiones que estos préstamos se han hecho por responsabilidad, para impedir el impago de la deuda y los intereses vencidos y para que los sufridos proveedores de las administraciones catalanas cobren sus facturas. El pasado 15 de marzo, Guindos volvió a reiterar tras su reunión con Junqueras que el gobierno de España seguirá ayudando porque “esa financiación es indispensable para mantener los servicios públicos esenciales”. ¿Lo es? Aunque Montoro impuso en noviembre de 2015 condiciones especiales al gobierno de la Generalitat, exigiendo al interventor general “justificar todas la facturas del ejercicio y las previstas para este año” y “certificar que todo lo que conoce es acorde a la ley”, Montoro y Guindos saben perfectamente que el gobierno catalán ha aprovechado la holgura adicional que le ha proporcionado el gobierno español –¡11.685 millones anuales desde 2012 hasta 2016!– para financiar el proceso independentista.

Mas-Colell anunciando que se aumenta la partida de gasto para potenciar la Agencia Tributaria catalana el 17 de febrero de 2015.

Mas-Colell anunciando que se aumenta la partida de gasto para potenciar la Agencia Tributaria catalana el 17 de febrero de 2015.

Para empezar, no es cierto que los préstamos del FLA y el FFPP fueran ‘indispensables’ para asegurar los servicios públicos esenciales en Cataluña. En 2015, por ejemplo, la Generalitat presupuestó 16.819,9 millones para financiar los servicios de Educación (4.442,6), Sanidad (8.399,2), Justicia (818,1), Bienestar Social (1.999,1) e Interior, (1.160,9), una cifra muy inferior a los 25.501,0 millones y 28.236,1 millones presupuestados para gasto corriente por la Generalitat y el Sector público de Cataluña, respectivamente. Nada  impidió al sector público de la Generalitat dedicar una parte de los 11.416,8 (28.236,1–16.819,9) millones del gasto corriente que no destinó a financiar servicios esenciales a hacer frente a los vencimientos de deuda o a pagar a los proveedores. Y, sin embargo, la Generalitat recibió del FLA 6.104,33 millones para hacer frente a vencimientos y 4.813,45 para pagar a proveedores y otros gastos, más 397,38 millones del Fondo Social.TV3

Mas con Forcadell examinando las nuevas piezas de mercadotecnia independentista en el Palau del gobierno de la Generalitat.

Mas con Forcadell examinando las nuevas piezas de mercadotecnia independentista en el Palau del gobierno de la Generalitat.

Omnium Cultural preparando la manifestación

Omnium Cultural preparando la manifestación contra la sentencia del Tribunal Constitucional impulsada por el president Montilla (PSC).

 

 

 

 

 

 

 

 

Álvarez (UGT Catalunya), Casals (Omnium Cultural) y Gallego (CCOO Catalunya) a favor del derecho a decidir y la consulta

Álvarez (secretario general de UGT Catalunya y ahora secretario general de UGT España), Casals (presidenta Omnium Cultural) y Gallego (secretario general de CCOO Catalunya) exhibiendo pancartas a favor del derecho a decidir y la consulta del 9N. Las tres organizaciones han recibido cuantiosas subvenciones de la Generalitat.

 

 

 

 

 

Punt Avui

27S preparativos colgando esteladas y propaganda en Sant Cugat del Vallés

27S preparativos colgando esteladas y propaganda en Sant Cugat del Vallés.

Spanair

Spanair la fracasad aerolínea de bandera del gobierno catalán en la que desaparecieron cientos de millones.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y de lo que podemos también estar seguros es que ha sido precisamente la holgura creada por los préstamos de la Administración Central  lo que ha permitido a la Generalitat seguir destinando recursos a financiar el proceso independentista. Son varios miles de millones los que se han dedicado durante los últimos años a sufragar las costosas obras del Born y a conmemorar el  tricentenario de 1714; a fletar autobuses y hasta trenes para asegurar el éxito de las manifestaciones del 11-S; a destinar importantes sumas a financiar las cadenas públicas de televisión y el Consell Audiovisual de Catalunya; a convertir Spanair en una fallida aerolínea de bandera; a subvencionar generosamente medios de comunicación privados afines a la Generalitat y organizaciones independentistas camufladas como organizaciones culturales; a realizar la consulta del 9-N en 2014 y las elecciones ‘plebiscitarias’ del 27-S en 2015; a poner en marcha el Consell Assesor de Transició Nacional para diseñar estructuras de Estado e incrementar la dotación presupuestaria de la Agencia Tributaria Catalana con la intención de convertirla en la única agencia de recaudación en Cataluña; y, en fin, a establecer nuevas embajadas y oficinas en el extranjero y crear la Consejería de Relaciones Exteriores cuyas competencias ha suspendido ya el Tribunal Constitucional.

Campaña de Omnium Cultural a favor de la independencia

Campaña de Omnium Cultural a favor de la independencia.

Romeva haciéndose cargo de la consejería de Asuntos Exteriores de la Generalitat

Romeva haciéndose cargo de la nueva Consejería de Asuntos Exteriores de la Generalitat que el TC ha suspendido.

 

 

 

 

 

 

 

Resulta preocupante que a estas alturas del desafío independentista las instituciones centrales del Estado no hayan adoptado todavía ninguna acción contundente para impedir que el gobierno, el Parlament y los ayuntamientos de Cataluña sigan incumpliendo –y se jacten además de ello– el ordenamiento constitucional, las leyes y las sentencias de los tribunales del Estado, y continúen empleando la holgura presupuestaria que les proporciona el acceso a fondos estatales para asegurar a sus representantes políticos y empleados públicos sueldos superiores a los de sus homólogos en la Administración Central y otras Comunidades, y para destinar cientos de millones a financiar el proceso independentista, mientras acumulan una enorme deuda con el Estado que a buen seguro repudiarán si logran alcanzar la independencia.

Congreso histórica sesión plenaria del 8 de abril 2014 en la que se rechazó la pretensión de los partidos catalanes de que se transfiriese al gobierno catalán la potestad de celebrar referéndums de autodeterminación.

Congreso de los Diputados. Histórica sesión plenaria celebrada del 8 de abril 2014 en la que se rechazó la pretensión de los partidos catalanes de que se transfiriese al gobierno catalán la potestad de celebrar referéndums de autodeterminación.

Mas acude a declarar ante el TSJC el 15 de octubre de 2015 .

Mas acude a declarar ante el TSJC el 15 de octubre de 2015 .

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