Políticas para la recuperación económica I

Adjunto enlace a mi último artículo publicado desde el Observatorio Económico y Social de Cataluña (OBESCAT) en el diario El Liberal el 17 de abril de 2021. Agradezco de antemano su ayuda para difundirlo entre sus amigos y conocidos:

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Previsiones económicas, vacunas y promesas infundadas

Adjunto enlace a mi último artículo publicado desde el Observatorio Economico y Social de Cataluña (OBESCAT) en el diario El Liberal el 10 de abril de 2021. Agradezco de antemano su ayuda para difundirlo entre sus amigos y asociados.

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Suspenso a Sánchez y a su equipo económico en 2020

Adjunto enlace a mi último artículo publicado desde el Observatorio Económico y Social de Cataluña en el diario El Liberal el 3 de abril de 2021. Agradezco de antemano su ayuda para difundirlo entre sus amigos y conocidos:

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Inquietantes proyecciones para la economía española en 2021

Adjunto enlace a mi último artículo publicado desde el Observatorio Económico y Social de Cataluña (OBESCAT) en el diario El Liberal el 27 de marzo de 2021. Agradezco de antemano su ayuda para difundirlo entre sus amigos y conocidos.

ANÁLISIS / Inquietantes proyecciones para la economía española en 2021

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¿El último naufragio de Ciudadanos?

Adjunto enlace a mi último artículo publicado desde el Observatorio Económico y Social de Cataluña (OBESCAT) en el diario El Liberal el 20 de marzo de 2021. Agradezco de antemano su ayuda para difundirlo entre sus amigos y conocidos:

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Una Cataluña antidemocrática y violenta

Adjunto enlace a mi último artículo publicado desde el Observatorio Económico y Social de Cataluña (OBESCAT) en el diario El Liberal el 13 de marzo de 2021. Agradezco de antemano su ayuda para difundirlo entre sus amigos y conocidos:

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Cataluña empecinada y enfangada

Artículo publicado desde el Observatorio Económico y Social de Cataluña (OBESCAT) en el diario Expansión el 12 de marzo de 2021. Agradezco de antemano su ayuda para difundirlo entre sus amigos y conocidos.

Cataluña vuelve tras el interregno de Torra, el inhabilitado vicario de Waterloo, a encontrarse en una situación similar a la vivida tras las elecciones autonómicas celebradas el 25 de septiembre de 2015. La coalición Juntos por el Sí (JxS) había obtenido 62 diputados y necesitaba el apoyo de al menos 6 de los 10 diputados de la CUP para investir a Mas presidente en primera votación, o contar con su abstención en la segunda. Pese a los esfuerzos y concesiones realizados, Mas se vio obligado a dar paso a otro candidato más aceptable para la formación anticapitalista, y así fue como, Puigdemont, alcalde de Gerona y presidente de la Asociación de Municipios por la Independencia (AMI), fue investido in extremis presidente el domingo 10 de enero de 2016. La XI legislatura acabó abruptamente el 27 de octubre de 2017 (27-O) cuando, tras aprobarse una resolución en el Parlamento que declaraba constituida la república catalana e instaba al gobierno de la Generalidad a dar pasos para hacerla efectiva, el gobierno de España aplicó el artículo 155 de la Constitución, destituyó al gobierno Puigdemont-Junqueras y disolvió el Parlamento de Cataluña.

Ahora, los dos principales partidos independentistas, ERC y Juntos por Cataluña (JxC), con 33 y 32 diputados, respectivamente, han vuelto a revalidar su mayoría en el Parlamento, y si bien no hay ninguna duda acerca de su intención de repartirse el suculento botín que suponen los centenares de puestos de libre designación y el control de los 46.000 millones de euros del presupuesto consolidado de la Generalidad, la gasolina del movimiento independentista, los mismos protagonistas vuelven a encontrarse idéntico escollo que en 2015: para investir a Aragonés, el candidato de ERC, necesitan el apoyo o la abstención de los 9 diputados de la CUP. Como anticipaba en mi artículo “Menos votantes, más de lo mismo” (Expansión, 15/02/2021), la formación anticapitalista está haciendo valer sus 9 diputados para apretar las tuercas a Aragonés, ansioso de convertirse en el quinto presidente de la Generalidad desde 2010. De algo podemos estar seguros: la resolución de la incertidumbre promete más inestabilidad política, más inseguridad jurídica, y más desgobierno y pérdida de vigor económico.

Entre aragoneses anda el juego

Pese a perder casi 586.175 votos en las últimas elecciones autonómicas celebradas el 14 de febrero (14-F), los tres partidos, ERC, JxC y la CUP, que defienden la vía unilateral hacia la independencia y culminaron el golpe de Estado el 27-O, lograron 1.487.006 votos y con 76 diputados (33 de ERC, 32 de JxC, y 9 de la CUP) volvieron a revalidar su mayoría absoluta (68). La intención de Aragonés es constituir un gobierno con JxC como socio principal, aunque Aragonés pretende sumar también a la CUP e incluso a ECP, la formación ‘podemita’ de Colau que, si bien está a favor de hacer una consulta rechaza la vía unilateral a la independencia. Tres días después del 14-F, Aragonés iniciaba la negociación con la CUP, sin importarle el largo historial de acciones violentas protagonizadas por la formación y su rama juvenil Arran durante los últimos años  (véase, mi artículo “En manos de ‘arranitas’ y ‘cuperas’”, Expansión, 15/09/2017), a las que hay que sumar las violentas movilizaciones ocurridas este mismo febrero. 

Tres son las principales exigencias planteadas por la CUP para apoyar la investidura. Primera, desmantelar la brigada antidisturbios de los Mozos de Escuadra para que los violentos puedan campar a sus anchas, como ya lo hicieron el 1 de octubre de 2017. Segunda, fijar fecha para celebrar un nuevo referéndum de autodeterminación e intentar hacer realidad que a la tercera va la vencida. Y, tercera, aprobar un plan de choque social que incluye como aperitivo la ‘okupación’ legal de viviendas vacías. En la sesión de la Diputación general del Parlamento el 3 de marzo, el diputado Aragonés (CUP) advertía a Aragonés (ERC) que “si vienen a gestionar autonomía y a aplicar recetas neoliberales, barricada”. Con estos apuntes de intenciones como trasfondo, me atrevo a formular un doble pronóstico.

Apuesto, en primer lugar, porque la CUP va a apoyar la investidura de Aragonés a cambio de algunas concesiones, más o menos difusas en cuanto a calendario, que permitirán a ambas formaciones salvar la cara y poner en marcha la legislatura, pero los anticapitalistas no entrarán en el gobierno de Aragonés y mantendrá las manos libres para continuar su lucha extraparlamentaria contra el capitalismo y por la salida de Cataluña de España y de la UE. En segundo lugar, la nonata XIII Legislatura será, como la XI, convulsa y se acentuará el desgobierno, la inseguridad jurídica, y la violencia urbana, y terminará también abruptamente, bien porque la CUP, alentada por Puigdemont, acuse a Aragonés de gestionar más autonomía y le fuerce a convocar elecciones anticipadas, bien porque Aragonés siga los dictados de la CUP y Waterloo y acabe siendo destituido.

El pulgoso constitucionalismo

La victoria del PSC a los puntos, 652.858 votos y 33 diputados, y la irrupción de VOX en el Parlamento con 11 diputados, respaldados por 217.883 catalanes, han dejado a las fuerzas constitucionalistas en una situación si cabe más débil. Los avances de ambas formaciones no compensan ni de lejos el desmoronamiento de Ciudadanos que perdió 30 diputados y 952.912 votantes, 85,86% de los 1.109.732 que respaldaron a la formación naranja en las elecciones autonómicas de 2017. La espantada de Arrimadas tras el inesperado triunfo de la formación naranja en las elecciones celebradas el 21 de diciembre de 2017, dejó huérfano de liderazgo al partido que con 156.819 votos se acerca peligrosamente a la casilla de partida.

Como advertía en mi artículo “Menos votantes, más de lo mismo” (Expansión, 15/02/2017) poco van a poder hacer los partidos constitucionalistas, PSC, VOX, Ciudadanos y PP para detener la furia del movimiento nacional-secesionista, si cabe más radicalizado y más entronizado en las instituciones que en septiembre de 2015 y dispuesto a volver a intentarlo. Los partidos constitucionalistas no sólo no suman mayoría absoluta, sino que las diferencias que los separan impiden siquiera explorar la posibilidad de buscar y encontrar puntos de encuentro para constituir una alternativa al movimiento nacional-secesionista, si no en esta legislatura sí en la próxima. Las dificultades son inmensas y pocas las esperanzas de que todos tiren al unísono para sacar a Cataluña del terreno pantanoso que la está engullendo.

Incluso el renovado o expurgado PSC -que conviene recordar es un partido que llevaba en sus programas electorales el ‘derecho a decidir’ hasta 2014 y rompió la disciplina de voto en el Congreso a cuenta de este asunto en dos ocasiones- ha mantenido un cordón sanitario estricto en torno a Ciudadanos y al PP, no digamos ahora ya en torno a VOX, sigue confiando su suerte en un tripartito de izquierdas. El catecismo socialista considera virtuoso negociar con Bildu, gobernar con Compromís o con Més, y dialogar con los secesionistas de ERC y JxC, pero anatemiza apoyar a Ciudadanos, PP o VOX. Amén. Pero incluso entre las fuerzas más próximas, PP, Ciudadanos y VOX, abundan más las descalificaciones mutuas que la búsqueda de puntos de encuentro.

La amenaza es otra

Todos parecen satisfechos ejerciendo de reyezuelos insignificantes en territorios que se arrebatan unos a otros, sin reparar en que la situación en Cataluña y El País Vasco es ya crítica. Siempre he sostenido que la máquina de hacer independentistas en Cataluña no era Rajoy, como decían Montilla e Iceta, Zapatero y Sánchez, sino el mismísimo gobierno de la Generalidad de Cataluña. Va siendo hora de que las fuerzas políticas que aceptan que la Constitución Española de 1978 y los Estatutos de cada Comunidad vertebran la convivencia, que la lengua que hablan y conocen la mayoría de los ciudadanos, el español, ha de tener carácter de lengua vehicular en los sistemas educativos y medios de comunicación públicos, que la fiscalidad y los ciudadanos y los beneficios del Estado de Bienestar deben ser similares en todo el Estado, y que las familias y las empresas han de ser libres para decidir sin trabas jurídico-administrativas cómo educan a sus hijos y dónde fijan su residencia, empiecen a sumar sus fuerzas.

https://www.expansion.com/economia/2021/03/12/604a8094468aebc7038b462f.html

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Cataluña vuelve a las andadas

Adjunto enlace a mi último artículo publicado desde el Observatorio Económico y Social de Cataluña (OBESCAT) en el diario El Liberal el 7 de marzo de 2021. Agradezco de antemano su ayuda para difundirlo entre sus amigos y conocidos:

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Covid-19: las consecuencias mortales de la desinformación

Adjunto enlace a mi último artículo publicado desde el Observatorio Económico y Social de Cataluña (OBESCAT) en el diario El Liberal el 27 de febrero de 2021. Agradezco de antemano su ayuda para difundirlo entre sus amigos y conocidos:

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Elecciones catalanas y proceso insurreccional

Adjunto enlace a mi último artículo publicado desde el Observatorio Económico y Social de Cataluña (OBESCAT) en el diario El Liberal el 20 de febrero de 2021. Agradezco de antemano su ayuda para difundirlo entre sus amigos y conocidos:

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