ERC era prescindible

Artículo publicado en la sección de Opinión de Vozpopuli El Liberal.cat el 2 de enero de 2020.

https://www.vozpopuli.com/elliberal/opinion/ERC-prescindible-Sr-Sanchez_0_1314768844.html

Iñaki Gabilondo, periodista de la SER y El País.

Iñaki Gabilondo, periodista de la SER y El País.

Resulta difícil de digerir, por mucho que la persuasiva voz de Iñaki se esfuerce en convencernos que todas las alianzas en el Congreso son igualmente patrióticas y constitucionales. ¡Y un cuerno! Entre las alianzas que Gabilondo pretende equiparar están, por una parte, las que se pueden hacer con partidos que defienden los derechos fundamentales y la igualdad de todos los españoles recogidos en la Constitución de 1978; y, por otra parte, las alianzas con grupos políticos que el propio Sánchez descartaba hace pocos meses: partidos populistas liderados por mentirosos que no ocultan su intención de hacer tabla rasa con el ‘régimen’ del 7 ni dudan en emplear la violencia para coartar la libertad de expresión de partidos y asociaciones constitucionalistas o enfrentarse a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. No Sr. Gabilondo, no son en absoluto

Vehículos de la policía judicial destrozados por las hordas de la ANC, Omnium y CUP. ¿Violencia policial?

equiparables estas dos clases de alianzas.

 

Ya nos había sorprendido Gabilondo hace unas semanas cuando encabezó una Petición pública en la que se calificaba como conflicto político el proceso insurreccional impulsado y financiado desde la Generalitat de Cataluña y se instaba al gobierno de España a entablar negociaciones con el gobierno de la Generalitat para encontrar una solución política, ajena al ordenamiento jurídico. Colectivos de profesores, intelectuales y simples ciudadanos respondimos de inmediato a semejante dislate publicando otros manifiestos con puntos de

Octubre 16 de 2019. Los CDR animados por Torra y la ANC en plena explosión de violencia en Barcelona. ¿Violencia policial?

vista opuestos. En la Petición pública que impulsé, junto con el historiador Gabriel Tortella y el filósofo Calixto Badesa, pedíamos al gobierno de la Generalitat que cese en sus continuas provocaciones;  al gobierno de España que adopte todas las medidas necesarias para obligar a las instituciones de la Generalitat a cumplir sus obligaciones constitucionales y estatutarias; y a los jueces a que apliquen sin reservas las leyes aprobadas democráticamente y juzguen, con todas las garantías procesales, a quienes las incumplan.

Quizá haría bien Gabilondo en releer el editorial “ `Procés’ ilegal y violento”, publicado en El País el 6 de abril de 2018, donde se afirmaba que “ni Puigdemont ni los independentistas van a lograr cambiar los hechos que caracterizan su gravísimo proceder, su deslealtad a la democracia, a la Constitución española, a las instituciones del autogobierno catalán y, en definitiva, a los ciudadanos de este país, cuyos derechos políticos han lesionado de forma deliberada en su empeño de promover un proceso de secesión ilegal y de ruptura de nuestro país”. Con esos líderes desleales y torticeros (Puigdemont y Junqueras), o con sus imágenes deformadas en los espejos del callejón del Gato (Torra y Aragonés), es con quienes Gabilondo pretende que pacte el gobierno de España.

Y la burla continúa…

A ‘lastras’ con todos los rufianes

En las últimas semanas, se han ido sumando voces de antiguos líderes del PSOE, contrarios a unos pactos que causan rubor a cualquier socialdemócrata a quien no le ciegue el ansia de mantenerse en La Moncloa a cualquier precio. La imagen de Lastras y Ábalos arrastrándose ante la rufianesca pandilla de ERC, mendigando su abstención en el debate de investidura, a cambio de reconocer la

Lastras y Ábalos negociando en nombre de Sánchez con los rufianes de ERC.

existencia de un conflicto político en Cataluña y poner en marcha una comisión bilateral para negociar la liberación de los delincuentes condenados por el Tribunal Supremo y reconocer el ‘derecho’ a la autodeterminación de Cataluña –no otra cosa quiere negociar ERC– ha sido tan esperpéntica que, ni siquiera por respeto a las siglas centenarias, han podido permanecer callados ante semejante humillación. ¿Qué pensará González, un líder que se codeaba con los principales mandatarios mundiales, al ver a Lastras negociando en nombre de su partido con Rufián el futuro de todos los españoles? No se puede caer más bajo.

Sánchez negocia su investidura con Rufián, el hooligan que escupió al ministro Borrell en la pasada legislatura.

Y no sólo han sido los principales referentes del socialismo durante la transición, González, Guerra, Leguina, Redondo, Corcuera, Vázquez, Rodriguez de la Borbolla, Ibarra, etc., ahora desterrados al ostracismo por las actuales cúpulas del PSOE-PSC, quienes han levantado su voz para criticar el acuerdo con Podemos y las penosas negociaciones con ERC, sino también varios líderes en activo: Lambán en Aragón y García Paje en Castilla-La Mancha han manifestado su oposición a un acuerdo que saben perjudicará al conjunto de los españoles. Por si no les había quedado

Alfonso Guerra, junto a Francisco Vázquez, presentando su libro La España en la que creo. En defensa de la Constitución.

claro a Lastra y Ábalos, ERC les ha vuelto a recordar que su partido no renuncia a la unilateralidad. ¿Qué más necesita Sánchez para convencerse de que se ha equivocado de bando al sentarse a negociar con dirigentes que cobran sueldos muy superiores al suyo de un Estado cuyo ordenamiento constitucional y división de poderes desprecian? Nada satisfará a los líderes de ERC y JxC (o como se llame ahora los restos del naufragio de CDC) a menos que desaparezcan los últimos vestigios del Estado en Cataluña: las delegaciones del Gobierno, la independencia del poder judicial y de la Agencia Tributaria.

Los únicos apoyos a la negociación entre los dirigentes del PSOE y ERC han llegado de Iceta (PSC) y Elorza (PSPV), acostumbrados ambos a pactar con ERC y EH-Bildu, respectivamente. A las críticas de Iceta, García-Paje respondió que no quiere que los Reyes Magos le traigan vaselina y Lambán que el supremacismo está haciendo estragos en Cataluña. En relación a Iceta y al PSC, pieza clave en el inicio del proceso insurreccional durante los gobiernos tripartitos en

Cataluña, hay algunos datos que me gustaría recordar al lector. Primero, Iceta fue uno de los urdidores del Pacto del Tinell en 2003 que sacaron de la marginación a ERC y propiciaron la aprobación en el Parlament del Proyecto de Reforma del Estatut de

 Elorza en su “indecorosa despedida del Ayuntamiento de San Sebastián”, como la calificó el diario El País, abrazándose con Izaguirre de EH-Bildu.

Cataluña en septiembre de 2005, un documento inconstitucional por los cuatro costados que dio alas al movimiento independentista en Cataluña. Segundo, el PSC es un partido estrictamente catalán que, además de excluir la bandera española en todos sus actos oficiales, incluyó en su programa electoral de 2012 el derecho de Cataluña a decidir su futuro en un referéndum legal y exigió en 2014 que ese derecho fuera reconocido en la Constitución. Y, tercero, el PSC es un partido tan extremadamente sectario que no contento con poner en circulación la idea de que “no habrá solución para Cataluña si no echamos fuera al PP”, la ha llevado a la práctica en todas las ocasiones que se han presentando, no dudando en apoyar a partidos independentistas con tal de impedir al PP gobernar municipios donde había sido el partido más votado.

Pacto del Tinell, diciembre 2003. Maragall (PSC), Carod-Rovira (ERC) y Saura (ICV-EUiA). Aquí empezó la deriva independentista.

La alternativa existe

Hace tiempo que está ahí. Rajoy lo intentó tras las elecciones de 2015 y 2016, pero su propuesta de formar un gobierno de coalición fue rechazada por Sánchez, pese a haber obtenido su partido los peores resultados desde 1978. Y ahí sigue ahora a la espera de que Sánchez decida sentarse a negociar con el PP y Ciudadanos, bien para formar un gobierno de coalición bien para alcanzar un pacto de legislatura con tres objetivos fundamentales. Primero, desactivar el proceso insurreccional en Cataluña adoptando las medidas legislativas apropiadas para asegurar que las instituciones de autogobierno cumplen el ordenamiento constitucional. Segundo, aprobar unos presupuestos del Estado que

Sánchez posa con sus ministros antes de iniciar el Consejo de Ministros en la Lonja del Mar en una zona completamente acordonada para evitar a los violentos manifestantes.

permitan equilibrar las cuentas de las Administraciones Públicas antes de que termine la actual fase expansiva. Y tercero, poner en marcha reformas administrativas orientadas a aumentar la eficiencia en la producción de servicios públicos básicos (educación y sanidad) y servicios generales. Contar con un Gobierno estable y fuerte, sanear las cuentas públicas y acometer reformas prudentes son los tres ingredientes indispensables para afrontar el reto independentista en Cataluña y la desaceleración económica. ERC es indeseable y prescindible, Sr. Sánchez.

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Ni los Borbones ni Franco

Artículo publicado en la sección Observatorio Económico y Social de Cataluña (OBESCAT) del diario El Liberal.cat (Vozpopuli) el 31 de diciembre de 2019:

https://www.vozpopuli.com/elliberal/economia/Borbones-Franco_0_1314168763.html

Tras haber dedicado esta columna semanal a examinar diversos aspectos de la situación económica de la Cataluña actual, parece oportuno terminar 2019 y comenzar 2020 dedicando siquiera unas líneas a situar la realidad presente en perspectiva histórica. En los últimos años, se han propagado tales disparates en torno al supuesto expolio económico al que han estado sometidos durante varios siglos los sufridos catalanes, por parte de los insaciables y tiránicos españoles, que bien merece la pena recordar cuándo y cómo se produjo el despegue económico de Cataluña y el importante papel que desempeñó el mercado ‘nacional’ en el aumento del nivel de vida de los catalanes. Por cierto, que la importancia del mercado ‘nacional’ en contraposición al limitado alcance del mercado local (catalán) como impulsor del desarrollo económico de Cataluña, no es un invento de los ‘botiflers’ sino un hecho subrayado por todos los historiadores económicos, al menos desde que Fontana publicó La quiebra de la monarquía absoluta 1814-1820.

La prosperidad volvió a Cataluña con los Borbones

Barcelona, 1714.

Después de una secular decadencia que se prolongó hasta finales del siglo XVII, la recuperación demográfica y económica fue tomando cuerpo gradualmente en el territorio que hoy conocemos como Cataluña al finalizar la Guerra de Sucesión (1704-1714). Felipe V, tras la toma de Barcelona, impulsó diversas reformas que propiciaron el auge de las manufacturas en Cataluña durante la segunda mitad del siglo XVIII, y la posterior industrialización ya en el siglo XIX. En adición a las medidas adoptadas para racionalizar la administración de sus reinos, Felipe V acometió dos reformas con gran trascendencia económica: primero, abolió las fronteras interiores entre los territorios que integraban la Corona de Aragón (los Reinos de Aragón y Valencia junto a Cataluña), así como entre éstos y el más poblado y rico reino de Castilla; y, segundo, levantó las restricciones que dificultaban el comercio directo de Cataluña con las colonias americanas Contrariamente a las simplificaciones popularizadas por los ideólogos independentistas que podríamos resumir en dos frases palmariamente falsas ,‘España nos oprime’ y ‘España nos roba’, los historiadores catalanes reconocieron hace bastantes décadas el papel decisivo que desempeñaron en el desarrollo económico de Cataluña la posibilidad de que los productos catalanes pudieran acceder al mercado ‘nacional’, seis veces mayor que el de Cataluña, así como a los mercados coloniales.

Las cifras que se presentan en la primera columna del Cuadro 1atestiguan el auge demográfico que registró Cataluña en los siglos XVIII y XIX. Partiendo de una población que apenas excedía el 5% de la población española al finalizar la Guerra de Sucesión, la población de Cataluña registró un aumento sostenido que atestigua la notable mejora de las condiciones de vida. Las cifras de que disponemos son escasas, pero las estimaciones cifran el porcentaje de la población residente en Cataluña en 7,8% en 1787 y 10,6% en 1900. El aumento de la población corrió parejo al aumento de la productividad agrícola, la expansión del comercio con las colonias (incluido el tráfico de esclavos), y la expansión de la producción manufacturera e industrial que convirtieron a Cataluña en la ‘fábrica de España’ a partir de la segunda mitad del siglo XIX. Cataluña fue durante todo ese tiempo un territorio privilegiado dentro de España, cuyos productores se beneficiaron de los elevados aranceles y barreras administrativas que los protegían de la competencia exterior, en perjuicio del los consumidores distribuidos por toda España.

Según estimaciones del profesor Nadal, la industria catalana llegó a producir a finales del siglo XIX cerca del 40% de todos los productos industriales y casi el 80% de algunos textiles consumidos por todos los españoles. Las estimaciones del PIB per cápita indican que el aumento de la producción, a pesar del crecimiento sostenido de la población de Cataluña, permitió incrementar el PIB per cápita y ensanchar la brecha que lo separaba del PIB per cápita de España. Las cifras en la penúltima columna del Cuadro 1 indican que la participación de Cataluña en el PIB a precios de mercado pasó de 8,3% en 1802, a 14,7% en 1849 y 16,3% en 1901. Y las estimaciones del PIB per cápita relativo en la última columna del Cuadro  muestran como el nivel de vida de los catalanes, apenas 2,3% superior al resto de los españoles en 1800, pasó a ser 24,3% a mediados del siglo XIX y 53,8% superior en 1900. El fuerte crecimiento demográfico e industrial dejó su impronta en los núcleos urbanos, muy especialmente Barcelona especialmente donde se produjo un renacimiento artístico y cultural muy notorio.

 Cataluña en el siglo XX

Entre 1900 y 1930, la población siguió aumentando a mayor ritmo en Cataluña que en España y alcanzó 11,7% del total en 1930. Pese a la pérdida de población que supusieron la Guerra Civil y la salida hacia el exilio, la población de Cataluña siguió creciendo a mayor ritmo que en el resto de España en la segunda mitad del siglo XX, y gracias a la llegada de inmigrantes procedentes de otras regiones más pobres alcanzó 15,1% del total en 1970 y 15,5% en 2000. También la actividad industrial afectada por la Gran Depresión y la inestabilidad política durante la II República, así como por la destrucción originada por la Guerra Civil, se repuso con bastante rapidez y Cataluña recuperó en seguida su situación privilegiada como fábrica de España.

 

Cuadro 1. Población e indicadores económicos de Cataluña, 1717-2000

 

Años Participación en la población 1

 

(En porcentaje)

Participación industrial 2

 

 

(En porcentaje)

Participación en el valor añadido de la Industria 3

(En porcentaje)

Participación en el PIB al coste de los factores 4

(En porcentaje)

Participación en el PIB a precio de mercado 5

(En porcentaje)

PIB per cápita relativo al de España 6

 

(España=100)

1717-18 5.3
1787 7.8
1800   8.30  (1802) 102.4
1850 14.70 (1849)
1860 10.7 (1857) 25.60 (1856) 13.30 124.3
1900 10.6 38.58 16.27 (1901) 153.8
1920 11.0 18.74 (1921)
1930 11.8 28.0 18.03 21.38 160.0
1940 11.2 26.8 17.80 18.32 163.5
1950 11.6 24.1 17.86 18.30 156.3
1960 12.9 (1955)   28.65 28.1 18.08 18.70 148.8
1970 15.1 27.2 19.29 134.8
1980 15.8 (1975)  33.32 25.8 19.18 19.11 123.9
1990 15.6 25.3 19.06 18.99 124.3
2000 15.6 25.47 24.0 18.88 18.70 123.7

Notas: Cifras en  paréntesis indican el año de referencia cuando éste difiere de la fecha en la primera columna.

Fuente: elaboración propia a partir de las siguientes fuentes:

  1. 1717-18 obtenido a partir de algunas estimaciones de población realizadas por Vilar, Nadal, Bustelo and Simón i Tarrés. Véase, Bustelo (1976) y Simón Tarrés (1995) pp. 155-162. Las cifras para el período 1787-2000 correspondientes a Censos de Población se han obtenido de Nos (2005), pp. 152-153.
  2. Nadal (1987) pp. 52-57 y Carreras (2005), pp. 400-403. El Valor Añadido Bruto industrial a precios de factores 1955-1975 se ha obtenido de la Fundación BBVA (1999, I, pp. 96). El Valor Añadido Bruto industrial del año 2000 de la Contabilidad Regional de España publicada por el INE.
  3. Carreras (2005), pp. 404-405. Valor Añadido Bruto Industria 1930-2000 se ha obtenido de Alcaide (2003).
  4. Alcaide (2003) y Carreras (2005), p. 1370.
  5. Carreras (1990a), p. 9 y Carreras and Rosés (2005) pp. 1365-1367. La proporción en el PIB de 1802-1840 de Álvarez Llano (1986) y la proporción del PIB del período 1980-2000 de las Cuentas Nacionales de España.
  6. Carreras (1990a), p.12-13 y Carreras and Rosés (2005), pp. 1372-1373. PIB per cápita relativo 1800-1900 obtenido de Álvarez Llano (1986) y el PIB per cápita relativo de 1900-2000 obtenido de Alcaide (2003).

    En la fábrica de Seat en 1955.

Durante la dictadura de Franco y hasta 1986, la industria siguió gozando de protección arancelaria y otras barreras (puestos fronterizos, licencias de importación, control de cambios, etc.) que dificultaban la entrada de productos importados. Como puede verse en la tercera columna del Cuadro 1, la participación de Cataluña en el valor añadido bruto (VAB) del sector Industria registró una caída en los años 40 en relación a 1930, pero se recuperó y volvió a situarse en el entorno del 28% hasta 1970. Durante la dictadura de Franco, se realizaron inversiones que han resultado decisivas para sectores tan relevantes en la actualidad como las industrias del automóvil, alimentación, petroquímica y farmacéutica. Y como muestran las cifras de participación en el PIB en las columnas cuarta y quinta del Cuadro 1, la participación de Cataluña en el PIB  alcanzó valores máximos en 1970 y 1980. No obstante, el fuerte crecimiento de la población en Cataluña y el despegue económico de otras regiones hicieron que el PIB per cápita relativo disminuyera desde el máximo histórico de 163,5 alcanzado en 1940 hasta 156,3 en 1950, 148,8 en 196, 134,8 en 1970 y 123,9 en 1980. Obsérvese, por último, que ni la participación de Cataluña en la población o en el PIB de España, ni tampoco el PIB relativo en lugar de avances registraron un ligero retroceso en las dos últimas décadas del siglo XX

Un miniestado ineficiente, corrupto y carísimo

Fernández (CUP) colocando solícito el micrófono al defraudador confeso Jordi Pujol en su comparecencia en el Parlament.

El formidable desarrollo económico alcanzado por Cataluña, primero bajo la monarquía Borbónica antes de la Guerra Civil y durante la dictadura del general Franco después de la contienda, dejan en muy mal lugar la noción propagada por las actuales élites políticas de que los catalanes han estado sometidos a un expolio sistemático por parte de las españoles. La enorme diferencia en renta per cápita alcanzada en 1930 y mantenida hasta 1970 lo desmiente rotundamente. Más bien la historia económica sugiere que ha sido precisamente durante las décadas en que Cataluña ha gozado de mayor autonomía política y mayores competencias administrativas cuando el ‘país’ ha perdido el dinamismo demográfico y económico que lo caracterizó en los siglos XVIII y XIX y buena parte del siglo XX.

Pujol nombra a Mas su sucesor al frente de CDC.

Quizá esa pérdida de dinamismo de Cataluña en las últimas décads tenga bastante más que ver con la obsesión de las élites nacional-socialistas que han estado al frente de las instituciones autonómicas desde 1980 –casi siempre ineptas y nada ejemplares– en convertir la Generalitat en un estado, por cuyos desagües se han marchado ingentes recursos que podrían haberse destinado a mejorar los servicios públicos y las infraestructuras. Quizá haya llegado el momento de preguntarse por qué los sueldos de los políticos y los empleados públicos de la Generalitat son más elevados que en el resto de Administraciones del Estado; o por qué se destinan tantos recursos a financiar campañas institucionales de propaganda (¿recuerdan los fastos del tricentenario de 1714?) y a mantener una costosísima televisión ‘pública’ sectaria y al servicio del independentismo; o por qué se han financiado proyectos de ‘país’ ruinosos (¿se acuerdan de las inversiones del Institut Català de Finances en Spanair, la aerolínea de ‘país’?); o por qué se han dedicado tantos recursos a poner en marcha ‘estructuras de Estado’ tan innecesarias como las ‘embajadas’ o la sobredimensionada Agencia Tributaria Catalana. A la luz de la evidencia histórica, los responsables del expolio no parecen haber sido ni los Borbones ni Franco.

Mas, con la sonrisa algo forzada, da una palmadita a Puigdemont después de que éste le sustituyera al frente del gobierno de la Generalitat.

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El mercado laboral pierde gas en Cataluña II

Artículo publicado en la sección el Observatorio Económico y Social de Cataluña (OBESCAT) en el diario Elliberal.cat el 22 de diciembre de 2019.

https://www.vozpopuli.com/elliberal/economia/mercado-laboral-pierde-Cataluna-II_0_1311169912.html

En la primera parte de este artículo, se presentó un análisis comparativo de la evolución de tres tasas que caracterizan el funcionamiento del mercado laboral desde tres ángulos distintos. La tasa de actividad, definida como el cociente del número de activos sobre  la población mayor de 16 años, indica el nivel de participación de la población en edad laboral en el mercado de trabajo. La tasa de empleo, definida como el cociente del número de ocupados sobre la población mayor de 16 años, muestra la capacidad de una economía para proporcionar empleo  a la población en edad de trabajar. Y la tasa de paro, definida como el cociente entre el número de parados y el número de activos (ocupados más parados), muestra la ineficiencia  del mercado laboral para proporcionar puestos de trabajo a todos los trabajadores que buscan activamente un empleo.

Las conclusiones que alcanzamos resultaban bastante preocupantes para el mercado de trabajo en Cataluña. Las tasas de actividad de Cataluña con el RdE se han reducido considerablemente; y el diferencial con la Comunidad de Madrid se hizo negativo a finales de 2004 y así se ha mantenido desde entonces. Aunque la tasa de empleo de Cataluña es superior a la del RdE, el diferencial entre ambas superaba 6 puntos porcentuales hasta 2008, pero ha descendido por debajo de ese umbral desde entonces y el diferencial con la Comunidad de Madrid ha sido negativo durante todo el período. Y la tasa de paro de Cataluña aunque ha sido inferior a la del RdE durante todo el período, se ha visto recortadas en la segunda mitad de 2014 y en 2015, y ha vuelto a recortarse en 2018 y 2019; además, las tasas de paro en Cataluña han sido mayores que las de Madrid durante casi todo el período y la reducción del diferencial que se observó a partir de 2014 se ha interrumpido en los últimos trimestres. La conclusión general que alcanzábamos era que el mercado laboral en Cataluña ha perdido dinamismo en relación con el conjunto del RdE, y muy especialmente cuando se compara con Madrid, otra de las Comunidades más dinámicas de la economía española.

Dónde está hoy Cataluña

En un mundo global, los referentes  hoy de Cataluña deberían ser no sólo el RdE y Madrid sino también países destacados por los buenos registros de sus mercados laborales. El Cuadro 1 muestra las tasas de actividad, empleo y paro en el tercer trimestre de 2019 de nuestras tres regiones y Estados Unidos como referencia mundial. Más allá del hecho de la pérdida de dinamismo del mercado laboral español en los últimos trimestres, las cifras que aparecen en el Cuadro 1 correspondientes al tercer trimestre de 2019 muestran diferencias de carácter más  permanente. Si bien la comparación de los registros de Cataluña (columna 1) con el RdE (columna 2) muestran tasas de actividad y empleo más elevadas y una tasa de paro  calaramente inferior, la situación se invierte cuando es Madrid (columna 3) el punto de referencia: Cataluña presenta tasas de actividad y empleo algo inferiores y una tasa de paro ligeramente inferior.

Cuadro 1. Indicadores del mercado laboral en el tercer trimestre de 2019

Tasas

(en %)

Cataluña RdE Madrid Estados Unidos
Actividad 61,72 58,15 62,37 63,2
Empleo 55,01 46,69 55,97 60,9
Paro 10,87 14,54 10,26 3,6

Nota: las cifras de Estados Unidos son los promedios de los valores en junio, julio y agosto.

Fuente: elaboración porpia a partir de datos de EPA y el Bureau of Labor Statistics del Gobierno Federal de Estados Unidos.

¿Cómo salen parados nuestros mercados laborales cuando se comparan estas tasas con las de Estados Unidos? En primer lugar, se observa que si bien la tasa de actividad del RdE es 5 puntos más baja, las tasas de Cataluña y especialmente la de Madrid se acercan bastante a la de Estados Unidos. En principio, parece una buena noticia. Esta similitud es, sin embargo, un espejismo que se desvanece en cuanto miramos a las otras dos tasas: las tasas de empleo son 5 puntos menor en Cataluña y 4 puntos inferior en Madrid, y las tasas de paro 7,3 puntos mayor en Cataluña y 6,6 puntos mayor en Madrid. Así pues, el aparentemente elevado nivel de actividad en Cataluña y Madrid se explica no por tener niveles de las tasas de empleo y paro similares, sino por tener en Cataluña y Madrid tasas de empleo varios puntos más bajas y tasas de paro mucho más altas. Quizá la EPA sobrevalore nuestras tasas de paro, pero lo que estas cifras sugieren es que hay un amplio margen para mejorar los resultados del mercado laboral en Cataluña y Madrid, aumentando las tasas de empleo y reduciendo las tasas de paro.

Las tasas de paro en Cataluña, el RdE y Madrid entre 2013 y 2019

La evolución de las tasas de actividad, empleo y paro están determinadas por la evolución de las tasas de crecimiento de las variables que las definen. Así, cuando el número de activos crece más que la población mayor de 16 años, la tasa de actividad aumenta; o cuando el número de ocupados aumenta a mayor ritmo que la población mayor de 16 años, se eleva la tasa de empleo; o, finalmente, cuando el número de ocupados crece más que el de parados, disminuye la tasa de paro. Por razones de espacio y actualidad, vamos a centrar la atención en los determinantes de la tasa de paro, el crecimiento del número de ocupados y de parados en Cataluña, el RdE y Madrid, en el período 2013-2019, unos años en que el conjunto de la economía española ha registrado crecimiento sostenido, aunque, como expuse en el artículo “Crecimiento, desaceleración y ciclo político”, el ritmo de crecimiento se ha visto influenciado por la inestabilidad política en que han estado inmersas Cataluña desde 2014 y España desde enero de 2016.

El Gráfico 1 muestra la diferencia entre las tasas interanuales de variación del número de ocupados y parados en el período 2013-2019 en Cataluña (línea roja) y el RdE (línea verde). Cuando la diferencia entre las dos tasas es positiva, la línea fluctúa por encima del eje de abscisas y la tasa de paro disminuye; y lo contrario ocurre cuando la diferencia es negativa. Obviamente, cuanto mayor es la diferencia entre la tasa de crecimiento de la ocupación y el paro, más intensa es la reducción de la tasa de paro. El Gráfico 1 muestra que, a partir de finales de 2013, la diferencia ha sido positiva tanto en Cataluña como en el RdE, si bien la línea de Cataluña se encuentra por encima de la del RdE casi todos los trimestres con dos excepciones: desde finales de 2013 hasta el inicio de 2016 y desde el cuarto trimestre de 2018 hasta la actualidad.

Gráfico 1. Crecimiento de ocupados menos crecimiento de parados en Cataluña y el RdE, 2013-2019

(Variación interanual en porcentaje)

 

Fuente: elaboración propia a partir de la EPA.

En los últimos trimestres, se observa que aunque la línea del RdE apunta a la baja, el desplome que se ha producido en Cataluña es espectacular, desde el pico que podemos fechar en el primer trimestres de 2018 hasta el valor negativo alcanzado en el tercer trimestre de 2019. Estamos ante una desaceleración de la reducción de la tasa de paro que se ha mantenido durante seis trimestres consecutivos y que en el último trimestre ha supuesto un aumento de la tasa de paro. El efecto de la desaceleración de la creación de empleo y reducción del paro se nota en el RdE , pero en Cataluña el efecto es muchísimo más acusado.

El Gráfico 2 muestra la diferencia entre las tasas de crecimiento de ocupados y parados en Cataluña (línea roja) y Madrid (línea verde). Como en el Gráfico 1, observamos que desde el comienzo de la expansión ambas líneas han sido positivas y que Cataluña domina a Madrid al inicio del período de expansión, aunque en este caso Madrid supera a Cataluña no solo en los últimos trimestres sino también en varios trimestres de 2017, coincidiendo con la crisis política que desembocó en la proclamación de la independencia en octubre de 2017.  Asimismo, conviene destacar que, en el caso Madrid, la evolución en los tres últimos trimestres de 2019 no apunta a la baja, como ocurría en el RdE. De hecho, se puede comprobar que la favorable evolución de Madrid en relación a Cataluña es robusta, porque se sustenta tanto en el crecimiento más intenso de la ocupación como en la caída del número de parados.

Gráfico 2. Crecimiento de ocupados menos crecimiento de parados en Cataluña y Madrid, 2013-2019

(En porcentaje)

Fuente: elaboración propia a partir de la EPA.

Quién es el responsable último

En estos dos artículos hemos podido constatar que el mercado laboral de Cataluña no es inmune a la inestabilidad política en que está sumida esta Comunidad desde finales de 2014. No sólo ha perdido fuelle la creación de empleo y la reducción del paro respecto al RdE sino que la comparación resulta especialmente desfavorable cuando se mira su evolución en el espejo de Madrid. No cabe achacar, por tanto, los problemas en Cataluña a la desaceleración de la economía española en los últimos trimestres, sino a otro hecho diferencial: la gestión, o más precisamente la mala gestión, que han hecho los responsables de la Consejería de Economía del gobierno de la Generalitat. Y ahí encontramos a dos figuras clave de ERC, primero  Junqueras vicepresidente económico hasta que fue destituido en octubre de 2017, y ahora Aragonés, quien fuera su mano derecha. Dos figuras a las que podríamos sumar los responsables de la Consejería de Trabajo, también en manos de ERC. Por los resultados obtenidos hasta ahora su gestión merece un suspenso categórico.

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El mercado laboral pierde gas en Cataluña I

Artículo publicado en la sección Observatorio Económico y Social de Cataluña (OBESCAT) del diario Elliberal.cat el 14 de diciembre de 2019:

https://www.vozpopuli.com/elliberal/economia/mercado-laboral-pierde-gas-Cataluna_0_1309369116.html

Uno de los apartados de mi artículo dedicado a mostrar la preocupante marcha de la economía catalana se titulaba, “Y el empleo pierde fuelle”. Vale la pena detenernos a examinar con más detalle cómo ha evolucionando el mercado laboral en Cataluña en los últimos años, y compararlo con el resto de España (RdE). Se ha considerado conveniente incluir también a la Comunidad de Madrid que junto con Cataluña están entre las regiones más dinámicas de la economía española. El objetivo en este primer artículo es averiguar cómo han evolucionado algunas magnitudes básicas del mercado laboral como las tasas de actividad, las tasas de empleo y las tasas de  paro en las dos primeras décadas del siglo, y establecer si la confrontación entre los gobiernos de la Generalitat y los gobiernos de España han resultado beneficiosas o perjudiciales para los ciudadanos catalanes.

El tema tiene una enorme trascendencia puesto que el número y la calidad de los puestos de trabajo que la economía catalana ofrece afectan al nivel de participación de la población en el mercado de trabajo, a la posibilidad de desarrollar carreras profesionales a lo largo de la vida laboral, a la actitud con que los trabajadores acuden cada mañana a sus puestos de trabajo, y, a la postre, al consumo que las unidades familiares pueden sostener con los salarios y rentas generados con su esfuerzo. Y quiérase o no, ese nivel de consumo es lo que determina en buena medida el nivel de bienestar material y espiritual de la población en cualquier lugar del mundo, tanto en Estados Unidos como en China, bajo regímenes capitalistas o comunistas, en nuestra fallida II República del pasados siglo o en la actual España constitucional.

Las tasas de actividad y empleo en Cataluña, RdE y Madrid

Las tasas de actividad proporcionan el porcentaje de personas activas (ocupadas o paradas) sobre la población mayor de 16 años, esto es, en edad de trabajar. El Gráfico 1 muestra estas tasas de actividad en el RdE, y en las Comunidades Autónomas de Cataluña y Madrid. La primera observación es que el nivel de actividad de Cataluña se ha mantenido por encima del RdE a lo largo de todo el período. Sin embargo, se observa que a partir de 2005, la tasa de actividad en Cataluña ha sido inferior a la de Madrid. El segundo comentario que sugiere el Gráfico 1 es que el diferencial entre las tasas de actividad de Cataluña y el RdE se ha reducido con el paso del tiempo. El Gráfico 2 muestra con toda claridad que el diferencial positivo de Cataluña con el RdE se ha estrechado considerablemente a partir de 2011. Y el diferencial con Madrid se ha mantenido en terreno negativo desde 2005. Que la tasa de participación de la fuerza laboral pierda terreno respecto al RdE como frente Madrid constituye un primer síntoma de pérdida de liderazgo en el ámbito económico.

Gráfico 1. Tasas de actividad del RdE, Cataluña y Madrid, 2002-2019

Fuente: elaboración propia a partir de la Encuesta de Población Activa (EPA).

Gráfico 2. Diferencial entre tasas de actividad de Cataluña con RdE y Madrid, 2002-2019

Fuente: elaboración propia a partir de la EPA.

La pérdida de gas del mercado laboral de Cataluña la confirman el Gráfico 3 que muestra la evolución de las tasas de empleo, esto es, el cociente entre el número de ocupados y la población mayor de 16 años, en el RdE, en Cataluña y en Madrid, y el Gráfico 4 donde se pueden ver los diferenciales de las tasas de empleo de Cataluña con el RdE y de Cataluña con Madrid. La situación se parece bastante a la observada en el caso de las tasas de actividad, ya que si bien la tasa de empleo de Cataluña supera a la del RdE en unos cuantos puntos porcentuales durante todo el período, también es cierto que ha sido inferior a la de Madrid en todo el período. El hecho de que un territorio tenga una tasa de empleo mayor significa que la probabilidad de encontrar un puesto de trabajo en Madrid es mayor que en Cataluña.

Gráfico 3. Tasas de empleo del RdE, Cataluña y Madrid, 2002-2019

Fuente: elaboración propia a partir de la EPA.

El Gráfico 4 muestra los diferenciales entre las tasas de empleo en Cataluña con el RdE y Madrid. Como puede observarse, el diferencial con el RdE supera los 6 puntos porcentuales en casi todas las observaciones hasta 2008,  en tanto que se mantuvo por debajo en la horquilla 4-6 puntos durante el período recesivo 2009-2013 y no ha logrado sobrepasarlos durante los años de expansión económica (2014-2019). De hecho, se puede comprobar que el diferencial aumentó en 2014 y que la recuperación que se observó en 2015 y 2016 se truncó de nuevo a partir de 2017. El diferencial con Madrid ha sido negativo en todos los trimestres y de nuevo la recuperación registrada durante la fase expansiva del ciclo se vio empañada por aumentos del diferencial en 2014 y 2018-19.

Gráfico 4. Diferencial entre las tasas de empleo de Cataluña y RdE y Madrid, 2002-2019

Fuente: elaboración propia a partir de la EPA.

Las tasas de paro en Cataluña, RdE y Madrid

La tasa de paro o porcentaje de parados sobre el número de activos (ocupados más parados) es el indicador sintético por excelencia que se emplea para medir el nivel de ineficiencia del mercado laboral de una economía. Una elevada tasa de paro indica que un alto porcentaje de personas que participan en el mercado laboral no han logrado encontrar un puesto de trabajo y, por tanto, no producen bienes y servicios. El valor de los bienes y servicios que los trabajadores parados podrían producir pero no producen, constituye la pérdida neta o coste social atribuible al paro.

Como puede deducirse de las elevadas tasas de paro que muestra el Gráfico 5, Cataluña, el RdE y Madrid  presentan tasas de paro muy elevadas, comparables en los dos primeros casos y en algunos momentos con las registradas en Estados Unidos durante la Gran Depresión del siglo XX. Algo más moderadas son las tasas de paro de la Comunidad de Madrid que se mantuvieron por debajo del 20%, incluso en los peores momentos de las fases recesivas del ciclo. El Gráfico 6 muestra que Cataluña ha mantenido un diferencial negativo (tasas de paro más bajas) con el RdE durante todo el período si bien se detecta que ese diferencial que alcanzó su máximo valor en el segundo trimestre de 2014, se redujo en el segundo semestre de 2014, volvió a crecer en 2015 y 2016, y se ha contraído de nuevo a partir del primer trimestre de 2018. Por otra parte, Cataluña ha mantenido un diferencial positivo (tasas de paro más altas) con Madrid casi durante todo el período, alcanzando sus valores máximos en el período recesivo (2009-2013), si bien la  diferencia que se había recortado durante la subsiguiente fase expansiva hasta hacerse incluso negativa, ha aumentado y vuelve a ser positiva en los últimos trimestres.

Gráfico 5. Tasas de paro del RdE, Cataluña y Madrid, 2002-2019

Fuente: elaboración propia a partir de la EPA.

Gráfico 6. Diferencial entre las tasas de paro de Cataluña y RdE y Madrid, 2002-2019

Fuente: elaboración propia a partir de la EPA.

El mercado laboral de Cataluña pierde dinamismo

Fuente: elaboración propia a partir de la EPA.

El repaso a la evolución de las tasas de actividad, empleo y paro entre 2002 y 2019 permite extraer varias conclusiones interesantes:

  • Primera, el diferencial en las tasas de actividad de Cataluña con el RdE se ha reducido considerablemente; y el diferencial con la Comunidad de Madrid se hizo negativo a finales de 2004 y así se ha mantenido desde entonces.
  • Segunda, si bien la tasa de empleo de Cataluña  es superior a la del RdE, el diferencial que superaba 6 puntos porcentuales hasta 2008 se ha mantenido por debajo de ese umbral desde entonces; además, el diferencial con la Comunidad de Madrid ha sido negativo durante todo el período.
  • Tercera, la tasa de paro de Cataluña ha sido inferior a la del RdE durante todo el período, pero  la brecha que se abrió al inicio de la recuperación en 2014 se recortó en la segunda mitad de 2014 y 2015, y ha vuelto a recortarse en 2018 y 2019; por otra parte, la comparación con Madrid indica que las tasas de paro en Cataluña han sido mayores que las de Madrid durante casi todo el período y la reducción del diferencial a partir de 2014 se haya interrumpido en los últimos trimestres.

En síntesis, se puede afirmar que el mercado laboral en Cataluña ha perdido dinamismo en relación con el conjunto del RdE y muy especialmente cuando se compara con Madrid, una de las Comunidades más dinámicas de la economía española. Así lo demuestran que las tasas de actividad y empleo en Cataluña hayan perdido terreno y, no obstante, el diferencial de la tasa de paro no haya registrado avances más decididos.

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La economía de Cataluña no marcha bien

Artículo publicado en la sección Observatorio Económico y Social de Cataluña (OBESCAT) del diario Elliberal.cat el 7 de diciembre de 2019:

https://www.vozpopuli.com/elliberal/economia/economia-Cataluna-marcha-bien_0_1306969936.html

En un reciente informe titulado “Situación de Cataluña. 2º semestre 2019”, BBVA Research examina algunos aspectos de la evolución de la economía catalana en 2019 y presenta sus previsiones para 2020. Las estimaciones de crecimiento del PIB en el tercer trimestre se han obtenido combinando los datos disponibles de algunos indicadores y los resultados de la Encuesta de Actividad Económica BBVA recogidos a finales de septiembre, esto es, ante de las manifestaciones de octubre.

Estimaciones difusas y contradictorias del PIB en 2019

El BBVA estima que el PIB aumentó en tasa intertrimestral en torno a 0,4-0,5 por ciento en el primer semestre de 2019 y estima que el crecimiento la tasa de crecimiento intertrimestral se situó en torno a 0,3% durante segundo semestre, un valor claramente inferior al del primero. Con estas variaciones intertrimestrales, BBVA Research apunta a un crecimiento de 1,8% en 2019, una tasa de claramente inferior a la de 2018 que fue 2,3%. Lo cierto es que con esta información tan vaga sobre las tasas de crecimiento intertrimestral para los cuatro trimestres del año, el crecimiento de 2019 podría perfectamente quedarse en 1,6% e incluso 1,4%.

Gráfico 1. Variación interanual del PIB de Cataluña

Fuente: elaboración propia con cifras de IDESCAT.

Un aspecto digno de subrayar es que las estimaciones de crecimiento de BBVA Research son sustancialmente más bajas que las publicadas por IDESCAT,  0,63% y 0,54%, para el primer y el segundo trimestres de 2019, respectivamente, y más baja también que la tasa de crecimiento del tercer trimestre, 0,4%, avanzada por IDESCAT. Con las estimaciones para los tres primeros trimestres, el IDESCAT asegura prácticamente que el crecimiento del PIB de Cataluña en 2019 se acercará al 2% , de modo que la caída respecto al crecimiento en 2018 (2,3%) no será tan elevada como la anticipada por BBVA Research. Resulta imposible dilucidar quién lleva razón, aunque el IDESCAT, con sus lazos amarillos en las cristaleras de su sede en Vía Laietana, no es precisamente el mejor modelo de instituto estadístico independiente. Veamos cómo se han comportado tres indicadores relevantes: el consumo de las familias, la producción industrial y la afiliación a la Seguridad Social.

El consumo se desacelera más en Cataluña

El Gráfico 2 presenta la evolución del indicador sintético del consumo en Cataluña (barras azul oscuro) y España (barras azul claro) elaborado por BBVA Research. Las dos primeras columnas muestran las tasas de crecimiento medio en las dos regiones en el período 2015-2017, las dos siguientes en 2018 y las dos últimas en 2019. Dos hechos reseñables. Primero, el consumo se ha desacelerado tanto en Cataluña como en España y creció en 2019 un tercio de lo que lo hizo en 2015-2017. La segunda característica interesante es que el diferencial favorable a Cataluña hasta 2017 se erosionó en 2018 y se ha revertido en 2019.

Gráfico 2. Variación interanual del Indicador Sintético del  Consumo

La industria va mal

La desaceleración del comercio mundial se ha dejado sentir con especial intensidad en los sectores industriales de casi todos los países. Cataluña no es Alemania, pero también la industria ha tenido más peso que en el resto de España y los últimos datos del Índice de Producción Industrial (IPI) sugieren que Cataluña está también sintiendo el pinchazo. El Gráfico 3 muestra la evolución de las tasas interanuales de variación del IPI (corregidos de efectos de calendario) en 2018 y 2019, y como puede comprobar el lector las tasas son negativas o iguales o ligeramente superiores a cero en algunos meses. En concreto, la caída en octubre de 2019 respecto a octubre de 2018 fue 3,5% y son ya tres meses en lo que va de año en los que la caída excedió 3%.

Gráfico 3. Variación interanual del Índice de producción industrial (IPI) de Cataluña    

Fuente: elaboración propia con datos del IPI.

Y el empleo pierde fuelle

El Gráfico 3 nos muestra la evolución de las tasas de variación interanual del número de afiliados a la SS en Cataluña. El cambio que se ha registrado en la tasa de crecimiento de la afiliación que crecía 4,7% en octubre de 2018 y sólo creció 1,2% en octubre de 2019 es dramático. La caída ha afectado por igual a hombres y mujeres.

Gráfico 4.Tasas de variación interanual de los afiliados a la Seguridad Social en Cataluña

Fuente: elaboración propia con datos de afiliación del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social.

Conclusión

La desaceleración de la economía de Cataluña parece un hecho incuestionable y apunta a una tasa de crecimiento del PIB claramente inferior a 2% en 2019. El consumo se ha desacelerado, la industri0a ha sentido el pinchazo de la caída del comercio mundial y la desaceleración del crecimiento de la afiliación a la SS pone de manifiesto sus efectos en el mercado laboral. Cataluña marcha, pero no va bien y podemos afirmar que la inestabilidad política en que está sumida desde hace dos años ha ayudado poco a enderezar la situación.

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Malas moticias del mercado laboral en noviembre

Artículo publicado en la sección OBESCAT del diario Elliberal.cat con el título “El crecimiento del paro se acelera en Cataluña en noviembre” el 4 de diciembre de 2019:

https://www.vozpopuli.com/elliberal/economia/Malas-noticias-mercado-laboral-noviembre_0_1306070544.html

Las cifras de afiliación a la Seguridad Social (SS) publicadas por el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social y de paro registrado compiladas por el SEPE confirman los efectos de la desaceleración de la economía española anunciada por todos los organismos de previsión en los últimos meses. A la desaceleración de la producción hay que sumar el impacto de las subidas salariales y de las cotizaciones a la SS que han impulsado al alza los costes laborales unitarios (CLU). En un contexto de desaceleración de la producción mundial y de caída del comercio internacional, el aumento de los CLU no ayuda a impulsar las exportaciones de la economía española.

Afiliación a la Seguridad Social (SS)

En noviembre, la afiliación media a la SS disminuyó en 53.114 personas a una tasa de -0,27% y el total de afiliados se situó en 19.376.878 personas, alejándose del máximo de 19.533.211 millones alcanzado el pasado julio. Es el dato más negativo para un mes de noviembre desde 2012. En términos desestacionalizados, sin embargo, la afiliación creció en 30.610 personas respecto a septiembre. El mal dato de afiliación se explica por el fuerte descenso de afiliados en Hostelería (-1025.048) que no han podido compensar los aumentos en Educación (+26.723) Comercio y reparación de vehículos de motor y motocicletas (+15.322), Actividades profesionales científicas y técnicas (+4.228), Construcción (+4.197) e Industria manufacturera (+3.217).

En los últimos 12 meses, el número de afiliados aumentó en 431.254 personas, el menor aumento desde 2014, y la tasa de variación interanual 2,28% es la más baja desde 2013. El Gráfico 1 muestra la variación en los meses de noviembre del número medio de afiliados a la SS en los 12 meses anteriores desde el año 2002. Se puede apreciar perfectamente como los datos dibujan han ido dibujando el perfil del sombrero de una seta y ahora nos encontramos en la ladera descendente. Aunque nadie puede afirmar que estamos al borde de una recesión, el Gráfico 1 también muestra en los años 2007-2008 que las recesiones sobrevienen de manera repentina.

Gráfico 1. Aumento de la afiliación a la SS en noviembre respecto al año anterior, 2002-2019

Fuente: Secretaría de Estado de la SS.

El Gráfico 2 mide la evolución del número total de afiliados en el eje de la izquierda y su tasa variación interanual en el eje de la derecha. La evolución del total de afiliados en los últimos meses dibuja también el perfil del sombrero de una seta y las tasas de variación muestran una tendencia descendente muy marcada y preocupante desde abril de 2019. En Cataluña, el número medio de afiliados disminuyó en 6.667 personas en noviembre a una tasa de -0,19%, algo mejor que la media nacional (-0, 27) y registró un aumento de 67.644 personas en los doce últimos meses, a una tasa interanual de 1,99%, algo inferior a la media nacional (2,28%).

Gráfico 2. Aumento de la afiliación y variación interanual del número de afiliados, 2017-2019

Fuente: Secretaría de Estado de la SS.

Paro registrado

El número de parados registrados en España aumentó en 20.525 respecto al mes anterior a una tasa de 0,65% y la cifra total de parados se situó en 3.198.184 personas. A diferencia del pasado octubre, la cifra desestacionalizada aumentó también, aunque en una magnitud muy pequeña. 4.113 personas. Estos datos nos alejan todavía de situarnos por debajo de los 3 millones de parados. El aumento del paro en el mes de noviembre volvió a cebarse con mayor intensidad en el colectivo de hombres (+1,04%) que al de mujeres (0,37%) fue más acusado en el caso de los hombres. El paro descendió entre los jóvenes menores de 25 años (-0,26%), pero aumento en los grupos mayores de 25 años (0,73%).

En los últimos 12 meses, el paro registrado disminuyó en 54.683 personas y su tasa de variación interanual fue -1,68 por ciento. Para sopear el significado de estas cifras, se incluye el Gráfico 3 que muestra la evolución de las cifras de paro registrado desde 2010 y el Gráfico 4 que muestra la tasa de variación interanual desde 2011. Está claro que el paro registrado muestra una tendencia descendente desde 2014, con repuntes en los segundos semestres de cada año. Ahora bien, el total de parados registrados presenta un perfil prácticamente plano desde el segundo semestre de 2018, coherente con la exigua reducción de 54.683 parados en los últimos 12 meses.

Gráfico 3. Parados registrados, 2010-2019

Fuente: elaboración propia a partir de las cifras del SEPE.

El Gráfico 4 muestra también como el proceso de reducción del paro registrado ha ido perdiendo intensidad y nos encontramos cada vez más cerca de que las reducciones del paro den lugar a aumentos.

Gráfico 4.  Variación interananual del paro registrado, 2011-2019

Fuente: elaboración propia a partir de las cifras del SEPE.

Cuadro 1. Paro registrado por CC. AA. en noviembre de 2019

Fuente: SEPE.

Por último, el Cuadro 1 muestra el desglose del paro registrado por Comunidades y Ciudades Autónomas. Centrando nuestra atención en las dos Comunidades más importantes, Madrid y Cataluña, se observa comportamientos dispares tanto en el último mes como en los 12 últimos meses. En Cataluña, el paro registrado aumentó en 2.915 personas en noviembre respecto a octubre, a una tasa intermensual de 0,82%, en tanto que en Madrid disminuyó en 2.855 personas a una tasa de -0,83%. En los 12 últimos meses, sin embargo, el número de parados disminuyó tanto en Cataluña (-4.223) como en Madrid (-2.745), pero la reducción fue algo más intensa en Cataluña (-1,07%) que en Madrid (-0,79%). Aunque resulta prematuro sacar conclusiones, pocos dudan que los desórdenes callejeros en Cataluña ayudan poco a aprovechar las oportunidades de negocio.

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Exportaciones, saldo exterior e independencia II

Artículo publicado en la sección OBESCAT del diario digital ElLiberal.cat el 1 de diciembre de 2019: https://www.vozpopuli.com/elliberal/economia/Exportaciones-saldo-exterior-independencia-II_0_1304870444.html

En mi artículo anterior (“Exportaciones, saldo exterior e independencia I”), examiné el papel de las exportaciones e importaciones de Cataluña con el extranjero o resto del mundo (RdM) y con el resto de España (RdE). Un análisis desapasionado de las cifras publicadas por el Instituto de Estadística de Cataluña (IDESCAT) nos permitió extraer tres conclusiones importantes:

  • Primera, la integración de España en la CEE, la implantación del Mercado Único y la circulación del euro han impulsado con mayor fuerza las exportaciones que las importaciones de bienes con el RdM, y el déficit se ha reducido considerablemente en las dos primeras décadas del siglo XX. Incluso se han registrado superávits en la balanza de bienes y servicios no turísticos en los últimos años, 4.035 millones y algo mayores, 13.837 millones, en la balanza de servicios turísticos en 2018.
  • La segunda conclusión a que llegamos es que Cataluña exporta al RdE mucho más de lo que importa y ha registrado superávits continuados en los intercambios con el RdE que superan el 10% del PIB en la primera década del siglo XXI y el 6,5% en la segunda década.
  • Por último, los datos disponibles permiten concluir que pese al aumento de las exportaciones al RdM en los últimos años, el RdE continúa siendo un mercado vital para la economía catalana, puesto que el RdE es el destino del 45% de las exportaciones pese a suponer tan solo 1,31% del PIB mundial, en tanto que el 55% de las exportaciones catalanas van al RdM que produce el 98,36% del PIB mundial[1].

Para comprender mejor el papel que juegan las exportaciones en la economía catalana, este artículo lo vamos a dedicar a analizar las características de los bienes exportados y de las áreas a donde van destinados.

Qué exporta Cataluña y a dónde

Para apreciar el papel que desempeñan de las exportaciones en la economía de Cataluña conviene prestar atención a las características de los bienes que intercambia con el RdM. El Gráfico 1 presenta los valores de los bienes exportados, importados y el saldo para tres grandes categorías definidas en función del destino de los bienes intercambiados: bienes de consumo, bienes de capital y bienes intermedios. El Gráfico incluye también los valores para algunas subcategorías especialmente relevantes de los bienes de consumo (Alimentos, bebidas y tabaco y el desglose de los bienes de consumo en duraderos y no duraderos) y de los bienes intermedios (químicos, metálicos y para maquinaria, material y accesorios eléctricos y para medios de transporte).

Gráfico 1. Exportaciones e importaciones de bienes de consumo, capital e intermedios en 2018

(En millones de euros)

Fuente: elaboración propia a partir de datos publicados por IDESCAT.

El lector puede constatar que la mayoría de las exportaciones e importaciones de Cataluña corresponden a bienes intermedios, seguidas a bastante distancia por las exportaciones de bienes de consumo, y con las exportaciones de bienes de capital ocupando un tercer lugar a gran distancia. La segunda observación que podemos extraer del Gráfico 1 es que los saldos para las tres categorías de bienes son negativos, alcanzando en el caso de los bienes intermedios una cifra muy elevada, 14.072,2 millones. La tercera observación es que una fracción considerable de las exportaciones de bienes duraderos son vehículos de transporte producidos por dos empresas multinacionales muy conocidas con plantas de producción en Cataluña. Hay que subrayar, por último, la importancia de las exportaciones intermedias de productos químicos (14.295 millones) y productos metálicos y para maquinaria (3.435.1 millones), material y accesorios eléctricos (4.289,0 millones) y para medios de transporte (3.333,6 millones) que son producidos también en muchos casos por multinacionales con plantas de producción en Cataluña, sobre todo en Barcelona y Tarragona, y forman parte de las cadenas de valor para abastecer a otras de sus plantas localizadas en otros países de la UE.

Gráfico 2. Las exportaciones de Cataluña por destino y países en 2018

(En porcentaje sobre el total)

Fuente: elaboración propia a partir de datos publicados por IDESCAT.

El desglose de las exportaciones al extranjero atendiendo al destino de los bienes exportados permite apreciar la importancia relativa de los distintos mercados. El Gráfico 2  muestra el valor de las exportaciones de Cataluña en 2018  dirigidas a cinco grandes áreas de comercio: el resto de la UE[2], el resto de Europa, América del Norte, Centro América y América del Sur y el resto de países. La imagen muestra que la UE con el 64,58% de las exportaciones totales fue el principal destino de las exportaciones al extranjero, en tanto que  las exportaciones a Otros países y territorios de Europa fueron 7,46%, a América del Norte 3,91%, a América Central y del Sur 6,26 %, y al resto de países 17,79%. Contrasta la magnitud de las exportaciones de Cataluña al resto de la UE con el papel casi marginal que juegan los mercados de la dos primeras economías del mundo, Estados Unidos y China, dos destinos que juntos suponen tan solo 5,62% del valor total exportado al extranjero en 2018. Además, conviene recordar que si bien Cataluña exportó al extranjero 46.273 millones en 2018, el saldo exterior arrojó un déficit total de de la balanza de bienes con el extranjero de 19.115,6 millones, y asimismo resultaron deficitarios los intercambios con la UE-27 (5.067 millones), Otros países de Europa (460,3 millones), América del Norte (641,1 millones ) y sobre todo con el resto de países (14.404,5), y sólo registró un superávit con América Central y del Sur (1.457,9). El Gráfico 3 presenta estos saldos para las 5 áreas geográficas y algunos países seleccionados.

Gráfico 3. Saldo de las balanzas de bienes de Cataluña con el extranjero en 2018

(En millones de euros)

Fuente: elaboración propia a partir de datos publicados por IDESCAT.

Jugando con fuego

Cataluña es una economía pequeña que produce el 0,33% del PIB mundial y tiene como principales mercados para sus exportaciones la UE y, como vimos en el artículo anterior, el RdE. De hecho, España fue casi el único mercado, protegido por elevados aranceles y otras barreras no arancelarias, donde Cataluña pudo colocar sus manufacturas y productos industriales, y el alto nivel de bienestar relativo del que han disfrutado los catalanes desde el siglo XIX se explica, en gran medida, por haberse convertido en la ‘fábrica de España’. La adhesión de España a la CEE en 1986, la implantación del Mercado Único en 1993 y la puesta en circulación del euro en 1999 cambiaron las reglas del juego y las exportaciones de Cataluña a la UE han crecido a buen ritmo desde entonces. A pesar de esos avances, conviene recordar que Cataluña exporta a Francia, su cliente principal en la UE, y uno de los pocos socios con los que tiene superávit, menos de un cuarto de lo que exporta al RdE. Además, las balanzas de bienes con el resto de la UE y otras regiones del mundo continúan registrando saldos negativos, mientras que la balanza con el RdE presenta superávits superiores al 10% del PIB en la primera década del siglo XXI y superiores al 6,5% del PIB en la segunda década.

Cataluña es, por otra parte, una economía muy dependiente al constituir el grueso de sus exportaciones bienes intermedios y bienes de consumo duradero, destinados a los mercados de la UE-27 y del RdE y producidos en muchos casos por empresas filiales de multinacionales cuya sede central se encuentra fuera de Cataluña. Por ello, sus exportaciones podrían registrar recortes muy significativos en caso de que Cataluña, al independizarse de España, quedara fuera de la  UE. A la caída de la producción consecuencia de la reducción de las exportaciones (efectos directos), hay que sumar los recortes en la producción de las empresas que producen bienes intermedios incorporados a las exportaciones (efectos indirectos), así como las caídas de la producción de otras empresas que, aunque no producen bienes y servicios para la exportación, verían reducirse su demanda por la contracción de la producción, el empleo y las rentas (efectos inducidos).

Los dirigentes políticos catalanes al frente del gobierno de la Generalitat han convencido a varios centenares de miles de catalanes que son la sal y la pimienta de la Tierra, una suerte de pueblo elegido que no ha llegado más lejos por la opresión política y el expolio económico sufrido a manos de los españoles. Nada más lejos de la realidad: según el IDESCAT, el PIB per cápita de los catalanes es todavía hoy 24,2 % superior al del conjunto de los españoles,  y el período histórico en que el PIB per cápita relativo de los catalanes alcanzó sus máximas cotas fue entre 1930 y 1960[3]. Las transferencia de competencias del Estado a la Generalitat a partir de los años 80 del pasado siglo no ha ayudado a revertir el proceso de erosión de estas diferencias y los últimos datos de la Contabilidad Regional del INE  indican que el PIB per cápita relativo de Cataluña disminuyó de 119,9 a 119,0 en 2018. En otras palabras, no hay ninguna evidencia de que las mayores dosis de autogobierno alcanzadas y la priorización de alcanzar la independencia hayan mejorado el bienestar de los catalanes.

[1]En 2018, el FMI estimó el PIB mundial en 87.265.226 millones de dólares y el PIB de España en 1.429.140 millones de dólares. IDESCAT, por su parte, estimó el PIB de Cataluña en 242.313 millones de euros en 2018, equivalente a 288.068 millones de dólares, y por tanto, el PIB del RdE ascendería a 1.141.072 millones de dólares. Con estos datos, el PIB del resto del mundo es 98,36% del PIB mundial, el PIB del RdE 1,31% del PIB mundial y el PIB de Cataluña 0,33% del PIB mundial.

[2] Aunque en las cifras originales y en el gráfico aparece UE-28, en realidad debiera decir UE-27 puesto que España no está incluida en las exportaciones de Cataluña al extranjero.

[3] BBVA (2005), Carreras de Odriozola, A., L. Prados de la Escosura y J.R. Rosès, Renta y Riqueza, cap. 17, Estadísticas Históricas v. III, cuadro 17.27, p. 1372. Madrid: Fundación BBVA.

 

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